Piden 11 años de cárcel para el hombre que incendió un bar de Sevilla porque no tenían mayonesa para su montadito
El hombre roció gasolina sobre la barra de un establecimiento y provocó daños superiores a 9.000 euros
La Fiscalía solicita 11 años de cárcel para el acusado

La Audiencia Provincial de Sevilla juzga este miércoles a un hombre acusado de incendiar la barra del bar Las Postas, situado en la avenida de Cádiz de Los Palacios y Villafranca, después de que los camareros se negaran a servirle mayonesa o kétchup para acompañar un montadito al no disponer de ambas salsas. La Fiscalía solicita para el procesado 11 años de prisión por un delito de incendio por unos hechos ocurridos en agosto de 2025.
Según el escrito de conclusiones provisionales del Ministerio Público, el acusado acudió al establecimiento y, tras discutir con uno de los propietarios, roció la barra con gasolina que llevaba en una botella de plástico. El incidente se produjo después de que el personal le comunicara que no disponía de las salsas que había solicitado.
Los daños materiales ocasionados por el fuego han sido tasados en más de 9.000 euros. La propagación de las llamas pudo evitarse gracias a la rápida intervención de varias personas que se encontraban en las inmediaciones. El juicio está previsto para este miércoles en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Sevilla, donde se abordarán los hechos por los que el acusado se enfrenta a 11 años de cárcel.
«Había niños delante»
El propietario del establecimiento, José Antonio Caballero, relató tras el suceso que, inicialmente, el hombre había reaccionado con aparente normalidad cuando le comunicaron que no tenían las salsas que pedía. El negocio está dedicado principalmente a los desayunos, aunque por las tardes también sirve copas, cafés y algunos montaditos.
«Pidió mayonesa y el camarero le dijo que no, porque no tenemos», explicó entonces Caballero, quien detalló que el bar no funciona como un establecimiento de comidas durante toda la jornada. La situación, sin embargo, terminó convirtiéndose en un episodio de gran tensión para los trabajadores y los clientes que se encontraban en el local. «Imagínate el fuego que se formó con niños delante y personas pasando la tarde; fue tremendo», recordó el dueño del bar.
Dos jóvenes retuvieron al autor
La intervención de varias personas resultó determinante para evitar que el incidente tuviera consecuencias mayores. Según explicó el propietario, una de las empleadas salió corriendo detrás del individuo mientras alertaba de lo que acababa de suceder.
Sus gritos llamaron la atención de dos jóvenes que se encontraban cerca del establecimiento. Ambos lograron detener al sospechoso hasta la llegada de la Policía, lo que permitió su posterior actuación tras el incendio. Gracias a ello, el caso llega ahora a la Audiencia Provincial de Sevilla con una petición fiscal de 11 años de prisión.