¡Madrid tuvo playa en 1932!
En 1940 fue el primer pueblo declarado Conjunto Histórico-Artístico de España: 86 años después esta villa empedrada castellana es la mejor escapada otoñal que puedes hacer desde Madrid
En 1985 era una bonita villa de 1.500 habitantes que recibía hasta 25.000 turistas en verano: 41 años después es un pueblo fantasma anegado por la crecida de un lago
El mejor balneario para mayores de 65 años es una escapada a Murcia: lo descubrieron los íberos hace 2.500 años, y después los romanos construyeron allí sus termas
Corría el año 1989 cuando el grupo de The Refrescos lanzó una de las canciones más famosas de la historia del pop. Hablamos de ‘Aquí no hay playa’, un tema en el que se recogen todas las bondades de la ciudad de Madrid, pero en el que se hace énfasis en su gran carencia: en la capital de España no hay playa (“¡vaya, vaya!”). Y, aunque proyectos como La Playa de Madrid Río intenten luchar porque los madrileños dispongan de su paraíso particular, esto es cierto. Aunque gracias a nuestros amigos de Secretos de Madrid nos hemos enterado de que hubo un tiempo en el que la ciudad sí que tuvo playa. ¡En 1932!
Situada a orillas del río Manzanares en la zona en la que actualmente se encuentra el Hipódromo de la Zarzuela, fue la primera playa artificial del país. Se trataba de un embalse de 80.000 metros cúbicos de capacidad que se convirtió en punto de encuentro de los madrileños en los veranos durante varias décadas. No era lo mismo que estar en la costa, pero daba el pego.

A la playa de Madrid no le faltaba ningún detalle: tenía arena, su propio servicio de tumbonas, columpios para los más pequeños y barcas para alquilar. Eso sí, para entrar había que rascarse el bolsillo. La entrada individual costaba 1’50 pesetas y el bono para todo el verano tenía un precio de 30 pesetas para los hombres y 20 pesetas para las mujeres (en esto, afortunadamente, hemos mejorado con el tiempo).
¿Y por qué desapareció la playa de Madrid si la idea era buena? Porque el paso de los años hicieron que la población dejara de ir y se decantara por el Parque Sindical, lo que obligó a sus responsables a cerrarla.
Después de conocer esta curiosa historia, ¿a que ahora que aprieta el calor en Madrid pagarías porque la ciudad tuviera su propia playa?