Averías en el canal

Sin agua hasta 2027: los 292 kilómetros del trasvase Tajo-Segura se quedan secos por dos roturas

La Confederación Hidrográfica del Tajo calcula 4 o 5 meses de obras y 1,2 millones de inversión

Hormigón hundido y oquedades en el terreno de Guadalajara y Albacete impiden reabrir el canal

El Levante español deberá, por tanto, prescindir de este aporte durante los meses que duren las obras

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

El trasvase Tajo-Segura, la gran conexión hidráulica entre la cabecera del Tajo y el sureste peninsular, permanecerá cerrado hasta 2027. Dos roturas en el canal han dejado secos los 292 kilómetros de esta infraestructura clave para el Levante.

Así lo ha informado la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT), que calcula un plazo inicial de entre 4 y 5 meses para reparar ambas averías y una inversión aproximada de 1,2 millones de euros. Hasta entonces, el agua del trasvase no llegará al Levante y el canal permanecerá vacío.

El organismo de cuenca, adscrito al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), ha decidido mantener cortado el paso del agua para evitar el colapso del canal. La medida se prolongará hasta que la reparación sea completa.

Filtraciones inusuales

Las averías se detectaron el pasado 14 de septiembre, a raíz de unas filtraciones inusuales en la infraestructura. Ese hallazgo obligó a cerrar el trasvase y a vaciar el canal, una medida inicial que permitió examinar con detalle lo ocurrido.

El cierre fue la primera medida porque el diagnóstico previo sólo puede realizarse con el canal vacío. Con la infraestructura sin agua, los técnicos han podido llevar a cabo una inspección minuciosa de los tramos afectados y valorar con precisión los daños.

La primera rotura se localiza en el tramo de Riansares, en Almonacid de Zorita (Guadalajara), que corresponde al tramo 1 del acueducto. La segunda está en el tramo del Talave, en Liétor (Albacete), en un punto previo a la Central Hidroeléctrica de Fontanar I y dentro del tramo 2.

Reparación en el canal. (Foto: CHT).

Hormigón hundido y oquedades

En ambos puntos se ha constatado la destrucción de varios paños de hormigón del canal y su hundimiento. También se han detectado oquedades en el terreno que sostenía la infraestructura, un daño que compromete su estabilidad y que hace inviable reabrir el paso del agua sin reparar antes.

Según la CHT, los episodios de lluvias torrenciales registrados durante los dos últimos años hidrológicos han dañado el revestimiento del canal en estas zonas. Las precipitaciones extremas han acelerado así su deterioro, hasta obligar a una intervención de gran calado.

Ante este escenario, el organismo ha optado por no reanudar el suministro de agua hasta que el canal esté completamente reparado. La prioridad es evitar el colapso de la infraestructura y permitir que las obras avancen con el canal fuera de servicio.

Obras ya en marcha

La CHT ha comenzado ya los trabajos de reparación. Las actuaciones incluyen la demolición y el saneo de las áreas afectadas, es decir, la retirada de las partes dañadas del canal antes de levantar de nuevo la estructura.

A ello se suman la reconstrucción integral de los tramos, la ejecución de nuevos drenajes y la impermeabilización de la sección completa del canal en ambos puntos. Estas dos últimas medidas buscan evitar nuevas filtraciones y proteger el canal frente al agua.

El plazo inicial de entre 4 y 5 meses situaría la reapertura del trasvase en 2027, según las previsiones del organismo. La inversión prevista ronda los 1,2 millones de euros y la CHT ha anunciado que informará periódicamente del desarrollo de los trabajos.

Rotura canal trasvase Tajo-Segura. (Foto: CHT).

Un acueducto de 292 kilómetros

El acueducto Tajo-Segura (ATS) tiene una longitud de 292 kilómetros y conecta las cuencas del Tajo y del Segura. En su recorrido atraviesa las cuencas del Guadiana y del Júcar, y en esta última utiliza el embalse de Alarcón como elemento de tránsito.

Transporta las aguas de la cabecera del Tajo, previamente reguladas en los embalses de Entrepeñas y Buendía. Es la conexión que permite derivar recursos de una cuenca a otra a lo largo de todo su trazado. El marco normativo vigente permite, además, autorizar el trasvase de agua a la cuenca del Guadiana.

El trasvase abastece a regadíos y a núcleos urbanos del sureste peninsular, por lo que su parada durante meses afecta a la gestión del agua en toda la zona. El Levante deberá, por tanto, prescindir de este aporte durante los meses que duren las obras.

Quién autoriza los trasvases

Los trasvases se acuerdan en función de las existencias conjuntas de los embalses de Entrepeñas y Buendía a comienzos de cada mes. Esas reservas fijan los niveles mensuales que determinan si se puede realizar el envío de agua y quién debe autorizarlo.

La Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo-Segura, presidida por la directora general del Agua, autoriza los envíos cuando concurren las condiciones hidrológicas de los niveles 1 y 2. En el nivel 3, la decisión corresponde a la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, previo informe de la Comisión.

La CHT tiene encomendada la gestión técnica y económica de la explotación en el tramo de conducción que va desde la toma en el río Tajo hasta su desagüe en el embalse de Talave. En ese trayecto se ubican las dos roturas que mantienen cerrado el trasvase.