EEUU acaba de soltar una pitón birmana de 4,9 metros y 67,3 kg en un experimento para comprobar la tecnología para cazar serpientes invasoras

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ha liberado una pitón birmana de 4,9 metros de longitud y 67,9 kilogramos de peso como parte de una prueba destinada a evaluar el uso de drones en el seguimiento de serpientes invasoras en los Everglades, una región de humedales tropicales situada en el sur de Florida. Según un documento publicado el 23 de septiembre de 2026, los biólogos se encargaron de manejar un pequeño sistema aéreo no tripulado (sUAS, por sus siglas en inglés), mientras que becarios del Programa de Pasantías sobre Reptiles Invasores de los Everglades, de la Universidad de Florida, liberaron a la hembra equipada con un transmisor de radio.
El dispositivo aéreo puede incorporar un sistema de radiotelemetría o una cámara para mejorar la detección y el seguimiento de las pitones, facilitar la recogida de datos científicos y reducir los costes de personal y funcionamiento asociados a los métodos tradicionales de vigilancia sobre el terreno. El objetivo es comprobar si esta tecnología permite localizar a estos reptiles con mayor facilidad en las zonas remotas y de difícil acceso de los Everglades. Durante la época de reproducción, el seguimiento de las hembras puede ayudar a los investigadores a identificar lugares donde se reúnen varios machos alrededor de una sola hembra. De este modo, es posible localizar más ejemplares, facilitar su captura y eliminación y obtener nuevos datos para comprender mejor el comportamiento de estas serpientes invasoras.
Liberan una pitón birmana en Estados Unidos
Las pitones birmanas son una especie invasora asentada en todo el ecosistema de los Everglades y constituyen una amenaza importante para la fauna autóctona. Las investigaciones del USGS han documentado que estos reptiles se alimentan de animales nativos, entre ellos la rata de bosque de Key Largo, una especie en peligro de extinción a nivel federal, así como cigüeñas de madera, carraos y ratas almizcleras de cola redonda.
Sin embargo, la extensión del territorio y la complejidad del paisaje dificultan tanto la detección de estas serpientes como su búsqueda sobre el terreno. Por ello, conocer sus desplazamientos y su comportamiento reproductivo resulta fundamental para desarrollar estrategias que permitan controlar sus poblaciones. Para estudiar estos aspectos, los investigadores del USGS utilizan transmisores de radio implantados en las pitones, que les permiten recopilar información sobre su ubicación a lo largo del tiempo.
Estos datos sirven para analizar los movimientos de cada ejemplar, el espacio que ocupa y las diferencias en sus desplazamientos durante los periodos reproductivos y no reproductivos. De esta manera, el seguimiento de las pitones proporciona datos relevantes para mejorar las estrategias de gestión de esta especie invasora y reducir su impacto sobre la fauna nativa de los Everglades.
Según el USGS, se está evaluando la capacidad de la nueva tecnología de radiotelemetría para localizar pitones con mayor frecuencia y mejorar la recogida de datos científicos, la eficiencia de las operaciones y la seguridad del personal. Los métodos tradicionales de seguimiento sobre el terreno obligan a los investigadores a atravesar humedales, praderas y zonas de vegetación densa para detectar las señales de radio, una dificultad que complica la vigilancia de estas serpientes a gran escala en los Everglades.
Una amenaza para la fauna local
La pitón birmana es una especie originaria de Asia cuya capacidad para camuflarse, desplazarse por medios acuáticos y alimentarse de una amplia variedad de animales ha convertido su presencia en un problema especialmente complejo en el sur de Florida.
«Durante muchas décadas, las pitones birmanas fueron importadas a Estados Unidos para el comercio de mascotas. Se cree que la población silvestre inicial se originó a partir de un pequeño número de pitones domésticas que escaparon o fueron liberadas en el extremo sur del Parque Nacional Everglades a principios de la década de 1980.
Se estima que la población de pitones en Florida asciende a decenas de miles de ejemplares y, al parecer, está en aumento. En promedio, las pitones birmanas ponen 49 huevos por nido, y se calcula que el 28,6 % de las crías sobreviven hasta la etapa juvenil», explica el USGS.
Una investigación publicada en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences detectó descensos muy significativos en los avistamientos de varios mamíferos dentro del Parque Nacional de los Everglades al comparar los periodos anteriores y posteriores a la expansión de estos reptiles. Los registros disminuyeron un 99,3 % en el caso de los mapaches, un 98,9 % en el de las zarigüeyas y un 87,5 % en el de los linces rojos.
Por ahora, la liberación de una serpiente invasora forma parte exclusivamente de programas científicos controlados. Sin embargo, esta investigación muestra hasta qué punto ha evolucionado el desafío ecológico en Florida. Tras años intentando localizar a estos reptiles, que pasan la mayor parte del tiempo ocultos, los expertos están estudiando cómo aprovechar el seguimiento de las propias pitones para encontrar otros ejemplares y mejorar el control de esta especie invasora.