Árboles Otoño en los bosques

Cinco grandes bosques españoles en los que puedes disfrutar de todos los colores del otoño

Tras un largo verano, el otoño ha llegado por fin a nuestro país

El verde de las hojas da paso en esta estación a una amplia gama de colores amarillos, rojizos y marrones

Hojas finas y raíces gruesas: la España vacía y el cambio climático transforman nuestros bosques

Paisaje boscoso de la selva de Irati en Navarra.
Paisaje boscoso de la selva de Irati en Navarra.

Parece que por fin nos ha dejado un verano que parecía interminable y que estamos entrando definitivamente en el otoño. La estación de las hojas caídas es uno de los mejores momentos del año para recorrer los bosques de nuestro país y disfrutar de la amplia paleta de amarillos, ocres, rojos y marrones que dan forma y color a sus espectaculares entornos.

Contemplarlos es un auténtico privilegio que debemos preservar para las generaciones futuras. Por eso, conviene acercarse siempre a estos espacios naturales respetando las normas establecidas, utilizando los caminos y senderos habilitados y evitando tirar residuos o causar cualquier tipo de daño a la flora y la fauna.

A continuación vamos a conocer cinco bosques de España que cada año nos regalan increíbles estampas otoñales. Sabemos que esta selección es necesariamente arbitraria y que podríamos nombrar muchos otros parajes, porque lo cierto es que nuestro país cuenta con un extraordinario patrimonio forestal que os invitamos a descubrir y, por supuesto, a proteger.

Pirineos

En Huesca, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido alberga algunos de los paisajes de montaña más apreciados de los Pirineos. El otoño es una época especialmente interesante para recorrer sus cuatro valles —Ordesa, Añisclo, Escuaín y Pineta—, salpicados de bosques de hayas y abetos que tiñen el lugar de tonos naranjas y ocres.

El parque cuenta además con numerosas rutas de senderismo, que abarcan desde recorridos tranquilos entre bosques hasta itinerarios más exigentes. Tampoco debemos olvidar sus cascadas, como la Cola de Caballo, cuyo nombre hace referencia a la forma en que el agua se desliza por la roca y se abre en numerosos hilos blancos que recuerdan a la cola de un caballo.

Asimismo, merece la pena acercarse a los ibones de la zona y, sobre todo, al glaciar de Monte Perdido, que ha perdido buena parte de su volumen en las últimas décadas y podría desaparecer en menos de diez años.

Glaciar de Monte Perdido.
Glaciar de Monte Perdido.

Hayedo meridional

En el término municipal de Cantalojas (Guadalajara) se encuentra el Hayedo de Tejera Negra. El bosque reúne hayas y robles de hoja caduca, cuyos tonos naranjas, dorados y ocres contrastan en otoño con el verde de especies perennes como acebos, pinos y tejos.

Las particulares condiciones del valle, con un microclima húmedo y frío y unos veranos más suaves que en otras zonas del Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara, contribuyen a mantener el que es considerado como uno de los hayedos más meridionales de Europa.

Para recorrerlo existen dos rutas principales: la Senda de Carretas ofrece un itinerario circular de seis kilómetros por el interior del hayedo, mientras que la Senda del Robledal se extiende a lo largo de 17 kilómetros.

Hayedo de Tejera Negra.
Hayedo de Tejera Negra.

Otoño mágico

El Valle del Ambroz se sitúa al norte de Cáceres, al sur del Sistema Central y junto al Valle del Jerte. Este territorio combina montañas que superan los 2.000 metros con zonas de vega y dehesa situadas a menor altitud.

El río Ambroz atraviesa el valle de norte a sur y comparte protagonismo con otros cursos de agua y gargantas, así como con una amplia variedad de árboles que incluye castaños, robles, alcornoques, abedules, fresnos, sauces o álamos blancos.

La llegada del otoño también marca el inicio de una celebración que se prolonga hasta principios de diciembre: el Otoño Mágico, reconocido como Fiesta de Interés Turístico Nacional. Los pueblos del valle aprovechan estas semanas para llenar sus calles y paisajes de propuestas en las que el senderismo y el contacto con la naturaleza tienen un gran peso.

Otoño en Hervás (Cáceres), en el Valle del Ambroz.
Otoño en Hervás (Cáceres), en el Valle del Ambroz.

Bosque mixto

El pirineo navarro acoge la Selva de Irati, paraje que es considerado como el segundo hayedo-abetal (bosque mixto de hayas y abetos) más extenso de Europa. Sus más de 17.000 hectáreas de bosques casi vírgenes dan cobijo a tres reservas naturales.

El otoño convierte Irati en un auténtico espectáculo de color. Las hayas van cambiando progresivamente el verde de sus hojas por tonos amarillos, dorados, ocres y rojizos, creando un paisaje especialmente atractivo cuando la luz se filtra entre las copas. El contraste con el verde permanente de los abetos aporta todavía más variedad cromática al bosque.

La zona ofrece numerosas posibilidades para acercarse a la naturaleza. Su red de rutas incluye recorridos de senderismo y bicicleta de montaña, además de paseos a caballo, recorridos en canoa por el río Irati y diferentes actividades de aventura.

Selva de Irati.
Selva de Irati.

Siempreverde

El otoño adquiere una apariencia muy diferente en el Parque Nacional de Garajonay, en la isla canaria de La Gomera. Aquí no nos encontraremos con el tradicional paisaje de hojas amarillas y rojizas de los bosques caducifolios, sino con un ecosistema de laurisilva caracterizado por su vegetación siempreverde.

Sin embargo, el suelo aparece tapizado por una capa de hojas que se han ido acumulando con el paso del tiempo. Con las primeras lluvias del otoño, entre ellas comienzan a aparecer los hongos, que rompen la uniformidad del verde tan característico de este bosque.

La niebla es otro de los elementos diferenciales de Garajonay. Los vientos alisios contribuyen a generar ese ambiente cambiante, en el que la bruma aparece y desaparece entre la vegetación sin previo aviso.

Parque Nacional de Garajonay.
Parque Nacional de Garajonay.