Mapeo urbano

¡Aquí falta un árbol! Un ‘ecomapeo’ ciudadano descubre 148.000 puntos negros en 315 municipios españoles

Un total de 2.145 personas han registrado 44.882 alcorques vacíos, 27.116 tocones y 76.164 asfixiantes

El resultado del mapeo se trasladará a los ayuntamientos y exigirán más sombra natural y suelo permeable

No es por el otoño: los árboles urbanos se están quedando sin hojas debido a fuertes golpes de calor

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Si faltan árboles, faltan sombras. Y si esta ausencia se produce en los entornos urbanos, la falta de cobertura vegetal hace que las ciudades sean menos amables y más calurosas.

Una legión de voluntarios ha participado como inspectores urbanos para descubrir este déficit de árboles en cientos de municipios. Hablamos del mapeo ciudadano «¡Aquí falta un árbol!–Ecomapa 2026», celebrado los días 3 y 4 de octubre, que ha registrado 148.162 puntos negros del arbolado urbano en 315 municipios de toda España. Se trata de un balance que retrata el estado de los árboles en pueblos y ciudades.

La participación alcanzó las 2.145 personas, que durante un fin de semana recorrieron sus localidades para documentar alcorques en mal estado, ausencias de arbolado y espacios que impiden el crecimiento de los árboles. Las organizaciones convocantes lo interpretan como una muestra de preocupación ciudadana.

Según las entidades promotoras, esta respuesta evidencia la inquietud por el estado de los árboles y por la falta de sombra. En su valoración, señalan que «la buena acogida de esta actividad demuestra que la ciudadanía reclama más árboles y mejores cuidados».

Tres tipos de puntos negros

Los organizadores añaden que «ampliar la sombra natural es necesario para hacer más habitables nuestros municipios, reducir el impacto de las altas temperaturas y favorecer ecosistemas urbanos sanos». Esa idea articula todas las demandas planteadas tras el mapeo.

Los registros se reparten en tres categorías. La primera reúne 44.882 alcorques vacíos o cegados, es decir, huecos sin árbol que han sido cubiertos con solería u otros pavimentos. Son espacios donde podría crecer arbolado y hoy no lo hay.

La segunda categoría suma 27.116 alcorques con tocones o árboles secos. En estos casos el árbol ha desaparecido o ya no sobrevive, pero el hueco sigue ocupado por restos o por ejemplares muertos que no han sido sustituidos.

Fuente: ecopama.org

Datos municipio a municipio

La tercera y más numerosa es la de los alcorques denominados «asfixiantes», con 76.164 registros. Incluye espacios con árboles cuyo suelo está sellado con hormigón o resinas, o en los que el hueco disponible resulta insuficiente para el tronco.

Los datos de cada municipio pueden consultarse en la web ecomapa.org, donde se recogen los resultados del mapeo. Así, cualquier vecino puede comprobar cómo está el arbolado de su localidad y qué puntos negros se han detectado.

Siete convocantes

La iniciativa está promovida por Alianza por el Clima, Barrios por el Clima, la Confederación Estatal de Asociaciones Vecinales, Ecologistas en Acción, Greenpeace, Intermón Oxfam y Juventud por el Clima. Todas ellas coordinan la actividad a escala estatal.

Las entidades convocantes subrayan que las actuaciones deben ir más allá de la reposición de árboles. Consideran que plantar ejemplares nuevos no basta si no cambian las condiciones del entorno en el que han de crecer.

Renaturalizar pueblos y ciudades

Por eso reclaman ampliar la cobertura arbórea, recuperar suelo permeable, favorecer la diversidad de especies y mejorar el mantenimiento de la vegetación urbana. Son cuatro líneas de trabajo que los colectivos quieren ver reflejadas en la gestión municipal.

Las organizaciones apuntan además a una cuestión de fondo: «Reivindicamos árboles, pero también una renaturalización de nuestros pueblos y ciudades que incluya arbustos y espacios para la vegetación silvestre». Piden, por tanto, una visión más amplia que la del árbol aislado.

En su opinión, el exceso de pavimento, los desbroces indiscriminados y las podas severas o inoportunas dificultan ese objetivo. Según denuncian, estas prácticas limitan el desarrollo de la vegetación y empobrecen los espacios verdes de los municipios.

Alcorque

Proponer mejoras

El propósito es visibilizar el estado del arbolado urbano y proponer mejoras a los gobiernos locales. El mapeo ciudadano funciona así como una herramienta para documentar el problema y llevarlo a los ayuntamientos con datos concretos.

Las entidades destacan el valor del trabajo realizado: «Gracias a las 2.145 personas participantes hemos podido registrar más de 148.000 puntos negros en dos días». Subrayan que el esfuerzo colectivo muestra la capacidad de la ciudadanía para organizarse.

Seguimiento ciudadano

Para los promotores, este trabajo permite conocer el entorno y proponer soluciones. Pero el siguiente paso corresponde a las administraciones: «Ahora corresponde a los gobiernos municipales dar respuesta», afirman las organizaciones en su balance.

Una vez concluido el mapeo, los colectivos que han coordinado la actividad en cada localidad trasladarán los resultados a sus ayuntamientos. Solicitarán medidas para resolver las deficiencias detectadas, ampliar la sombra natural y reducir el efecto de isla de calor.

La movilización ciudadana no termina aquí. Los colectivos darán continuidad a la iniciativa con el seguimiento de las actuaciones municipales, para comprobar si los ayuntamientos responden a los puntos negros que han quedado registrados en el Ecomapa 2026.