Esto es lo que le puede pasar a tus riñones si tomas kéfir todos los días: los expertos avisan

Esto es lo que le puede pasar a tus riñones si tomas kéfir todos los días: los expertos avisan

El kéfir es ya una bebida habitual en muchas casas por su sabor característico y sus ventajas como probiótico natural. Puede obtenerse a partir de fermentar leche o agua con gránulos que contienen bacterias y levaduras beneficiosas. Según la Universidad Nacional de Hurlingham, este proceso genera un alimento vivo que puede mejorar la digestión, fortalecer el sistema inmunológico y apoyar la salud general. Sin embargo, más allá del intestino, surgen interrogantes sobre cómo su consumo diario podría influir en los riñones y en el equilibrio interno del organismo a largo plazo.

Los probióticos son microorganismos vivos que se consumen para proteger el tracto digestivo, competir con bacterias dañinas y equilibrar la flora intestinal. Cuando este ecosistema está sano, se absorben mejor los nutrientes, se regula la inflamación y se fortalecen las defensas. Los especialistas de LaCardio, hospital universitario de Bogotá, el intestino y los riñones están conectados por el llamado eje intestino-riñón. “Si la microbiota se desequilibra, pueden liberarse toxinas y sustancias inflamatorias que pasan a la sangre y aumentan la carga de trabajo renal”, mencionan. Por eso, cuidar el intestino mediante alimentos fermentados también es una forma indirecta de proteger la función de los riñones a largo plazo, según profesionales que analizan la relación entre dieta, microbiota y función renal en poblaciones adultas con factores de riesgo metabólico.

¿Qué pasa en tus riñones si consumes kéfir todos los días?

En personas con función renal normal, el consumo diario de kéfir suele considerarse seguro dentro de una dieta equilibrada. Aporta proteínas, calcio, magnesio y vitaminas del grupo B, además de una amplia variedad de bacterias y levaduras beneficiosas.

La dietista Amber Sommer, de la Clínica Cleveland, explica que su perfil nutricional varía según el tipo de leche utilizada y el tiempo de fermentación, pero que, en general, contiene más cepas probióticas que el yogur tradicional.

Esto lo convierte en una opción interesante para quienes buscan mejorar su salud intestinal sin recurrir a suplementos. Además, el proceso de fermentación reduce el contenido de lactosa, lo que facilita su tolerancia en personas con intolerancia leve a este azúcar.

Para la mayoría de los adultos sanos, un vaso al día puede integrarse sin problema en el desayuno, siempre que no desplace otros alimentos importantes de la dieta.

¿Por qué el kéfir favorece la salud de los riñones?

La relación que hay entre intestino y riñones explica por qué una bebida fermentada puede tener efectos más allá del aparato digestivo. Cuando la microbiota está equilibrada, se reducen los procesos inflamatorios de bajo grado y la producción de toxinas urémicas que deben ser filtradas por los riñones.

En este sentido, el kéfir podría ayudar a disminuir la carga metabólica renal de forma indirecta, al mejorar la calidad del ecosistema intestinal. Los expertos de LaCardio señalan que las alteraciones digestivas frecuentes, como estreñimiento o diarrea, no solo generan malestar local, sino que también pueden impactar en la salud sistémica.

«Al favorecer un tránsito intestinal regular y una microbiota más diversa, el kéfir puede contribuir a un entorno interno menos inflamatorio, algo relevante para la prevención a largo plazo del daño renal», sostienen.

¿Qué aporta el kéfir al organismo?

Consumido con moderación, el kéfir puede mejorar la absorción de nutrientes, apoyar el control de la glucosa y favorecer un perfil lipídico más saludable. Estos efectos son especialmente importantes porque la diabetes y la hipertensión son dos de las principales causas de enfermedad renal crónica.

«Al ayudar a regular estos factores metabólicos, el kéfir podría actuar como un complemento útil dentro de un estilo de vida saludable», según la dietista Amber Sommer.

También aporta calcio y vitamina D, nutrientes clave para la salud ósea, y proteínas de buena calidad que contribuyen al mantenimiento muscular. Todo esto se integra en un alimento funcional que, sin ser un medicamento, suma beneficios cuando se consume de forma constante.

¿Qué precauciones deben tener quienes padecen enfermedad renal?

El punto de atención aparece en personas con enfermedad renal diagnosticada. El kéfir elaborado con leche contiene fósforo, un mineral que puede acumularse cuando los riñones no filtran correctamente.

En estos casos, los nefrólogos suelen recomendar moderar su consumo o priorizar versiones a base de agua, siempre bajo supervisión profesional. Para quienes tienen riñones sanos, beber kéfir cada día no solo es seguro, sino potencialmente beneficioso.

Como explica la tecnóloga de alimentos Beatriz Robles en uno de sus vídeos divulgativos, el kéfir es una leche fermentada que recuerda al yogur en textura y sabor, pero con particularidades propias que lo hacen único. Su fermentación se realiza a partir de una combinación de bacterias y levaduras, lo que le confiere un abanico más amplio de microorganismos vivos. Ahora bien, más allá de la moda, surge la gran pregunta: ¿qué ocurre en nuestro cuerpo si lo tomamos a diario?

 

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