Contenido
- 1 ¿Cómo el estado de ánimo cambia a lo largo del día?
- 1.1 ¿Cuál es el papel del reloj biológico en las emociones?
- 1.2 ¿De qué manera influyen las hormonas y los neurotransmisores en estado de ánimo?
- 1.3 ¿Cómo cambia el estado de ánimo, según la luz y las estaciones del año?
- 1.4 ¿Cómo afecta el cambio de hora al estado de ánimo?
- 1.5 Diferentes maneras de cambiar el estado de ánimo
El estado de ánimo no es una realidad fija que permanezca igual durante todo el día. Muchas personas han experimentado cómo están con más energía y optimismo al inicio de la mañana, mientras que al llegar la noche aparecen el cansancio, la irritabilidad o una mayor sensibilidad emocional. Aunque durante mucho tiempo se pensó que estos cambios dependían únicamente de circunstancias personales, la investigación científica ha demostrado que existen patrones biológicos y ambientales que influyen directamente en nuestro bienestar psicológico. La hora del día, la cantidad de luz recibida e incluso las estaciones del año pueden modificar la manera en que percibimos nuestras emociones.
Un estudio publicado en el British Medical Journal confirma que existe una relación clara entre el momento del día y la salud mental o el estado de ánimo que va cambiando. Los investigadores observaron que las personas suelen sentirse mejor al despertar y experimentan un deterioro gradual del bienestar conforme avanzan las horas, alcanzando sus niveles más bajos alrededor de la medianoche. Además, detectaron diferencias según el día de la semana y la estación del año. Durante el verano se registran niveles más elevados de bienestar emocional, mientras que los fines de semana muestran una mayor variabilidad en los estados de ánimo respecto a los días laborables. Estos hallazgos refuerzan la idea de que el bienestar psicológico está influido por factores biológicos, ambientales y sociales que interactúan constantemente a lo largo del tiempo.
¿Cómo el estado de ánimo cambia a lo largo del día?
Los expertos coinciden en que el estado de ánimo sigue un patrón relativamente predecible. Las primeras horas de la mañana suelen estar asociadas a una mayor sensación de bienestar, claridad mental y motivación.
«Conforme avanza la jornada, especialmente durante la tarde y la noche, muchas personas experimentan un descenso gradual de la energía emocional», según el British Medical Journal.
A su vez, los especialistas aseguran que, tanto el bienestar hedónico relacionado con el placer y las emociones positivas, como el bienestar eudaimónico, relacionado directamente con el sentido de propósito y realización personal, son los que presentan mayores fluctuaciones a lo largo del día. En cambio, el bienestar social tiende a mantenerse más estable.
Esto explica por qué algunas tareas parecen más sencillas durante la mañana y por qué los problemas o preocupaciones suelen percibirse con mayor intensidad cuando llega la noche.
¿Cuál es el papel del reloj biológico en las emociones?
Una de las principales explicaciones de estos cambios se encuentra en el ritmo circadiano, conocido popularmente como reloj biológico interno. Según especifica la psicóloga Paula Aznar, este sistema regula funciones esenciales como el sueño, la temperatura corporal, el apetito y la producción hormonal.
Cuando el ritmo circadiano funciona correctamente, ayuda a sincronizar el organismo con los ciclos naturales de luz y oscuridad. Sin embargo, cualquier alteración puede provocar desajustes emocionales temporales. El cuerpo continúa funcionando según su horario interno, aunque el reloj marque una hora diferente.
«Este fenómeno puede generar dificultades para dormir, cansancio diurno, irritabilidad, menor motivación y problemas de concentración», sostiene Aznar. Aunque la mayoría de las personas se adapta en pocos días, quienes presentan ansiedad, depresión o trastornos del sueño suelen notar estos efectos con mayor intensidad.
¿De qué manera influyen las hormonas y los neurotransmisores en estado de ánimo?
Los cambios emocionales diarios también están relacionados con procesos fisiológicos que ocurren de forma natural en el organismo. El British Medical Journal destaca la influencia de neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, además de hormonas como el cortisol.
El cortisol llega normalmente a su nivel máximo poco después del despertar y disminuye progresivamente durante el día. Esta hormona ayuda a mantener el estado de alerta y la capacidad para afrontar las actividades cotidianas. Por ello, muchas personas experimentan una mayor sensación de energía durante las primeras horas de la mañana.
La serotonina, por su parte, desempeña un papel fundamental en la regulación del estado de ánimo. Además, sus receptores y mecanismos de transporte también experimentan variaciones a lo largo del día, lo que puede influir en cómo nos sentimos emocionalmente.
¿Cómo cambia el estado de ánimo, según la luz y las estaciones del año?
La exposición a la luz natural constituye otro factor determinante en el bienestar psicológico y en el estado de ánimo. La luz actúa como una señal fundamental para sincronizar el reloj biológico y regular la producción de hormonas relacionadas con el sueño y el estado de ánimo.
Desde Psicología Majadahonda explican que algunas personas desarrollan el denominado Trastorno Afectivo Estacional, una forma de depresión que aparece principalmente durante el otoño y el invierno.
«La reducción de horas de luz solar puede disminuir la producción de serotonina y favorecer síntomas como tristeza persistente, apatía, fatiga y alteraciones del sueño», indican los expertos.
A su vez, destacan que las jornadas más largas y una mayor exposición a la luz favorecen el equilibrio de los ritmos biológicos y contribuyen a una percepción más positiva del bienestar.
¿Cómo afecta el cambio de hora al estado de ánimo?
El cambio horario representa uno de los ejemplos más claros de cómo una modificación aparentemente pequeña puede alterar el equilibrio emocional. Al adelantar o retrasar los relojes, el organismo necesita reajustar sus ritmos internos.
Según Psicología Majadahonda, esta adaptación puede provocar una disminución temporal de la calidad del sueño, somnolencia diurna y dificultades para mantener la concentración.
Los adolescentes y los adultos mayores suelen ser los grupos más vulnerables. Los primeros pueden experimentar un aumento de la ansiedad y dificultades académicas, mientras que los segundos presentan más alteraciones del sueño y una mayor sensación de fatiga.
Diferentes maneras de cambiar el estado de ánimo
Y no solamente es según el momento del día, por la luz, o porque llega la noche. Durante el día podemos hacer muchas cosas para mejorar el estado de ánimo.
Una de ellas, el ejercicio que ofrece bienestar general. Otra, nuestra actividad principal o la que nos guste más.
Mientras que las relaciones sociales también son algunas de las que regulan el estado de ánimo. A su vez, “Los viajes son una parte fundamental para hacer el día a día de los millennials más alegre. Conocer nuevos lugares, culturas o incluso nueva gastronomía enriquece nuestro conocimiento sobre el mundo, pero también nos hace más felices’’ señala Laura Pérez, Country Manager de WeRoad.
