Contenido
- 0.1 Ni móvil ni juegos: el sencillo hábito diario que hace a los niños más inteligentes, según un estudio psicológico
- 0.2 Fernando Miralles, profesor español de oratoria, desvela el truco psicológico que te hace ganar cualquier debate
- 0.3 Qué significa que una persona esté siempre pensando en alguien del pasado: la psicología lo explica
- 1 Riesgo de suicidio en veterinarios: cifras que superan a la población general
- 2 El Real Decreto 666/2023 dispara el estrés y la frustración del colectivo veterinario
- 3 Falta de reconocimiento y desconexión laboral: el desgaste invisible del día a día de los veterinarios
- 4 Iniciativas y movilización social para proteger la salud mental veterinaria
Un informe impulsado por la empresa Gosbi junto a la consultora Dynata ha puesto cifras a una realidad preocupante. El estudio concluye que el 94% de los veterinarios españoles ha experimentado agotamiento emocional relacionado con su trabajo, y más de la mitad asegura que este malestar es recurrente o permanente en su rutina profesional.
El desgaste psicológico va acompañado de otros trastornos que afectan de forma directa a su calidad de vida. El 90% de los encuestados reconoce haber sufrido episodios de ansiedad vinculados al ejercicio clínico, mientras que el 85% padece problemas de sueño, principalmente insomnio.
Riesgo de suicidio en veterinarios: cifras que superan a la población general
El aspecto más alarmante del informe es el relacionado con la conducta suicida. Según los datos recopilados, el riesgo de suicidio entre veterinarios es 4,5 veces superior al de la población general en España.
En el último año, un 11,8% de los profesionales admite haber tenido pensamientos de autolesión, frente al 2,2% registrado en el estudio EDADES sobre salud mental elaborado por el Ministerio de Sanidad.
El perfil de los afectados añade un elemento de especial gravedad: el 67% de quienes atraviesan este nivel de malestar emocional tiene menos de 44 años. Esta concentración en profesionales jóvenes compromete seriamente el relevo generacional y plantea dudas sobre la sostenibilidad futura de una profesión esencial para la salud animal y la salud pública.
El Real Decreto 666/2023 dispara el estrés y la frustración del colectivo veterinario
A la carga emocional se suma una creciente presión normativa. La entrada en vigor del Real Decreto 666/2023, que regula la prescripción y dispensación de medicamentos veterinarios, es señalada por el 73,2% de los profesionales como un factor clave de estrés. Muchos veterinarios consideran que esta regulación limita su criterio clínico y dificulta la actuación rápida en situaciones de urgencia.
El malestar se ve agravado por el tratamiento fiscal del sector. Los servicios veterinarios continúan gravados con un 21% de IVA, lo que, según denuncian colegios y asociaciones profesionales, transmite una imagen de servicio prescindible, pese a su papel esencial en el control de zoonosis y la prevención de enfermedades transmisibles a humanos.
Falta de reconocimiento y desconexión laboral: el desgaste invisible del día a día de los veterinarios
La ausencia de reconocimiento institucional tiene un impacto directo en la motivación profesional. A pesar de ser agentes clave en la salud pública, muchos veterinarios no se sienten integrados en el sistema sanitario.
Esta percepción se combina con la imposibilidad de desconectar: el 77% afirma que no logra dejar el trabajo al llegar a casa y ocho de cada diez reconoce haber perdido parte de la ilusión por una carrera iniciada por vocación.
Ante este escenario, comienzan a surgir respuestas. Isaac Parés, CEO de Gosbi, ha subrayado públicamente la necesidad de sensibilizar a la sociedad sobre la presión que soporta el colectivo, recordando que «quien cuida también necesita ser cuidado».
Paralelamente, se impulsa una Iniciativa Legislativa Popular para modificar la normativa vigente y devolver a los veterinarios mayor autonomía en la prescripción y dispensación de medicamentos.






