Contenido
- 1 La receta perfecta para niños frustrados en reyes
- 1.1 ¿Por qué es importante enseñar a tolerar la frustración?
- 1.2 ¿Cuál es el papel de los cuentos y el diálogo emocional?
- 1.3 Las expectativas de los niños frustrados y las decepciones
- 1.4 Prácticas que deben llevar a cabo los niños frustrados en reyes
- 1.5 ¿Qué consecuencias genera no trabajar la frustración en la infancia?
- 1.6 Antes, durante y después de acontecimientos importantes
La frustración es una emoción inevitable en la vida de cualquier persona y aparece cuando los deseos o expectativas no se cumplen. En la infancia, esta emoción suele manifestarse con mayor intensidad, ya que los niños aún no cuentan con las herramientas emocionales necesarias para regular lo que sienten. En este sentido, situaciones cotidianas como no recibir el juguete esperado, perder en un juego o tener que esperar su turno pueden convertirse en detonantes de enfado, tristeza o ansiedad. Los momentos como la Navidad o la llegada de los Reyes Magos suelen poner de manifiesto esta dificultad. Tenemos la receta para niños frustrados en reyes.
Es algo realmente importante ayudar a los niños a controlar la frustración porque, por ejemplo, en estas fechas como el día de Reyes, tienden a idealizar la cantidad de regalos que recibirán y no siempre comprenden los límites económicos que existen en la familia. En este sentido, aprender a tolerar la frustración desde edades tempranas es fundamental para el desarrollo emocional y social de los niños. Según especialistas en psicología infantil, esta capacidad no es innata, sino que se construye progresivamente con la ayuda de los adultos de referencia. «Cuando un niño aprende a controlar la frustración, desarrolla mayor resiliencia, autocontrol y capacidad para afrontar los obstáculos que encontrará a lo largo de su vida», señalan los profesionales de BH Psicología. Además, mencionan que no se trata de evitar que los hijos se frustren, sino de acompañarlos para que aprendan a reconocer y gestionar esta emoción de forma saludable, sentando así las bases de un bienestar emocional duradero.
La receta perfecta para niños frustrados en reyes
La frustración es la reacción emocional que surge cuando una expectativa no se ve satisfecha. En los niños, esta emoción está estrechamente relacionada con el desarrollo neurológico, ya que las áreas del cerebro encargadas del autocontrol y la regulación emocional aún no están completamente maduras.
Por este motivo, resulta habitual que muchas veces reaccionen con rabietas, llanto o enfado intenso ante pequeñas decepciones. El Centro de Psicología Promethea explica que los niños más pequeños no tienen desarrollada la capacidad de posponer la gratificación, pero pueden aprenderla si los adultos les ofrecen experiencias guiadas y coherentes.
¿Por qué es importante enseñar a tolerar la frustración?
Enseñar a los niños frustrados en Reyes a poder controlar todas estas emociones es realmente una práctica, a largo plazo, en su salud emocional. Los niños que aprenden a aceptar límites y a saber controlar el “no” suelen desarrollar una mayor capacidad para resolver problemas y adaptarse a los cambios.
Además, esta habilidad favorece la empatía, ya que les permite comprender que no siempre pueden ser el centro de atención o satisfacer todos sus deseos. Los profesionales de BH Psicología destacan que trabajar la frustración en la infancia facilita que, en la adolescencia y la edad adulta, las personas gestionen mejor el estrés, la ansiedad y las decepciones inevitables de la vida.
¿Cuál es el papel de los cuentos y el diálogo emocional?
Una de las estrategias más eficaces niños frustrados en reyes es ayudarles a poder gestionar mucho mejor la ira, el llanto… para esto se usan los cuentos y relatos adaptados a su edad. Los cuentos permiten abordar situaciones emocionales complejas de una forma simbólica y comprensible.
A través de los personajes, los niños pueden identificarse con emociones como la tristeza, el enfado o la decepción sin sentirse juzgados. Los especialistas recomiendan leer cuentos que traten la tolerancia a la frustración y, posteriormente, que los padres puedan conversar con los niños sobre lo ocurrido en la historia, formulando preguntas que fomenten la reflexión y la empatía.
Las expectativas de los niños frustrados y las decepciones
La frustración está estrechamente vinculada a las expectativas. Cuando estas son poco realistas, la decepción es más intensa. Por ello, resulta fundamental que los padres ayuden a sus hijos a ajustar lo que esperan de determinadas situaciones, especialmente en épocas como las fiestas.
«Explicar de manera sencilla que no siempre se puede tener todo lo que se desea hace que los niños valoren más lo que reciben y desarrollen gratitud», aseguran expertos de BH Psicología. A su vez, sostienen que reducir las expectativas no implica quitar ilusión, sino ofrecer un marco realista que proteja su bienestar emocional.
Prácticas que deben llevar a cabo los niños frustrados en reyes
Existen diversas pautas que pueden aplicarse en el día a día para entrenar la tolerancia a la frustración. Una de las más importantes es permitir que la frustración aparezca, evitando resolver inmediatamente cualquier malestar.
«También es clave ayudar a los niños a poner nombre a lo que sienten, identificando las sensaciones corporales y las emociones asociadas», según especifican los expertos del Centro de Psicología Promethea.
Además, aconsejan mantener límites claros y coherentes, diferenciando entre deseos y necesidades, puesto ello refuerza la sensación de seguridad. Asimismo, enseñar a posponer la gratificación, explicando cuándo y por qué algo no se concede, favorece el autocontrol y la paciencia.
¿Qué consecuencias genera no trabajar la frustración en la infancia?
Cuando la tolerancia a la frustración no se entrena adecuadamente, cuando hay niños frustrados en reyes pueden aparecer dificultades emocionales y sociales. Los niños pueden volverse más exigentes, impulsivos e impacientes, con una menor capacidad para aceptar normas y límites.
Esto puede afectar a sus relaciones con otros niños y generar así aislamiento o conflictos frecuentes. Además, hay que tener presente que una baja tolerancia a la frustración se asocia con problemas de autoestima y un mayor riesgo de desarrollar ansiedad.
Antes, durante y después de acontecimientos importantes
Como vemos, aplicar la receta perfecta para niños frustrados en reyes no es tarea fácil. Es algo a trabajar antes, durante y tras las celebraciones como estas.
Prevención
- Antes, debemos ajustar las expectativas.
- Normalizar que no todo llega
- Y anticípales que puede faltar algo o llegar algo diferente.
- Evitar prometer regalos concretos.
Durante la celebración
- Si hay varios niños, evita comparaciones.
- Validar emociones
- Evita discusiones en caliente
- Hablar del esfuerzo y la ilusión
Aprendizaje
- Tras la celebración, hay que hablar con calma
- Reflexionar sobre lo ocurrido.
- Fomenta la gratitud
- Hacer un dibujo o dar las gracias por lo recibido.
