Las personas que caen bien a todo el mundo tienen estas características, según la psicología

Las personas que caen bien a todo el mundo tienen estas características, según la psicología

Aunque a veces no sabemos la razón, hay ciertas personas que caen bien a todo el mundo. Suelen ser más simpáticas, dinámicas, se preocupan por los demás, o simplemente tienen un áurea especial que los hace algo distintos y se convierten en el centro de atención. Tienen unas características bien definidas.

En general, tales personas suelen tener una alta inteligencia emocional. Es decir, y según diversos estudios de la Comisión Europea subrayan que las habilidades emocionales son decisivas para la vida laboral y social. En su informe Boosting Social and Emotional Skills for Better Lives (OCDE, 2021), destaca que quienes desarrollan la autoconciencia y la regulación emocional son más capaces de entablar relaciones de confianza, resolver conflictos y trabajar en equipo. En general, quienes tienen mayor empatía, según la doctora Jenny Woo, formada en Harvard, afirmando a la CNBC Make it, suele hacer preguntas en determinadas conversaciones y así se mantiene el interés general. Con todo ello, muestran su empatía con la otra persona, prestando atención, siguiendo la conversación, y hay conexión.

Cómo son las personas que caen bien a todo el mundo

El psicólogo Daniel Goleman mostró un interés temprano por la meditación y las tradiciones asiáticas lo que inspiró su primer libro, The Meditative Mind, y en su libro Emotional Intelligence: Why It Can Matter More Than IQ (1995) redefinió la noción de inteligencia al incluir competencias como la autoconciencia, la autorregulación, la empatía y la habilidad social.

Según el experto, tales personas identifican emociones propias y ajenas y actúan en consecuencia. La inteligencia emocional, popularizado por Goleman, puede darse en determinados casos como saber cuándo hablar y cuándo no, detectar incomodidad y no reaccionar de forma impulsiva.

Las características de quienes caen bien a todo el mundo

Personas que sonríen

En la web de Infojobs, dan a conocer algunos de estos rasgos, como que el lenguaje no verbal es clave y en él se incluye el sonreír a menudo (sin que quede forzado) o reír de forma natural cuando haya un momento gracioso. También se puede lograr un mejor efecto en los demás con una postura y un gesto facial relajado con apertura en los brazos y estableciendo contacto visual con quien nos esté hablando.

«Prestar atención a la conversación y recordar los detalles para preguntar sobre ellos después es otro hábito muy adecuado para mostrar interés y caer bien al interlocutor», comentan.

Demostrar interés por la otra persona

El experto Antonio Valls declara que cuando alguien te presta verdadera atención, sabe traer a colación aquello en lo que se destaca, y te hace ver que realmente es así y porqué… jamás lo olvidarás. «No estamos hablando de “hacer la pelota” o ser “fisgón”; sino de contemplar, simplemente y con reverencia, la esencia de lo más positivo del ser humano que tienes delante».

Asertividad

La asertividad forma parte de las habilidades sociales, y es aquella forma de comunicación que aúna las conductas y los pensamientos que nos permiten defender nuestros derechos, sin agredir ni ser agredidos. Así lo establecen en Cdn 200 Psiquiatría y Psicología, quienes también mencionan que «se una persona asertividad no implica tener siempre la razón, sino que esa persona tiene claro que puede expresar sus opiniones y hacer valer sus gustos con total libertad, con educación y respeto hacia los otros sin vulnerar los derechos de los demás, puesto que no se hace con displicencia, desdén, menosprecio o agresividad hacia la otra persona».

No compiten, fluyen

También desde Infojobs destaca que las personas que caen bien a todo el mundo no suelen ser extremadamente competitivas, sino que atraen a las demás por su autenticidad con imperfecciones. Suelen entonces fluir, preguntar al resto, alegrarse por sus logros, y esto no quiere decir que no sean competitivos en sus quehaceres.

Hablan menos y escuchan más

Aunque pueda parecer lo contrario, porque en general, suelen ser personas que hablan, son abiertas y se comunican con el resto, resulta que quienes caen bien a todo el mundo suelen hablar menos y entonces escuchar mucho más.

El gabinete de psicólogos, Psicoglobal, afirman que a veces cometemos el error de centrarnos más en lo que queremos decir que en lo que dice el otro, y esto hace que no se sienta escuchado. «Además cuando no escuchamos aumenta la probabilidad de que nuestras contestaciones no tengan nada que ver con lo que está diciendo el otro».

Por tanto aconsejan centrarse en escuchar a tu interlocutor en vez de buscar la respuesta “perfecta”. A la vez suelen mostrar interés por el otro. «Es de interés preguntar por aspectos hablados en otras ocasiones y que son importantes para el otro, por ejemplo: si estaba a la espera de un ascenso preguntarle sobre ello o si operaron a su pareja de una rodilla preguntar entonces por su recuperación», según los expertos de Psicoglobal.

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