Contenido
- 0.1 Fernando Miralles, experto español en oratoria: «Con este truco nadie notará jamás que te has quedado en blanco»
- 0.2 La frase positiva de 8 palabras que sirve para calmar a un niño en segundos: lo dicen los psicólogos
- 0.3 Lo que dice la psicología de las personas que se duchan por la noche en vez de por la mañana
- 1 El truco de una psicóloga para aprender a decir que no: la técnica del sándwich
Para muchas personas decir que no es un problema. Siempre afirman todo porque creen que, lo contrario, les puede perjudicar. Pero la psicología establece que es bueno saber poner límites. Uno de los modelos para ello es la técnica del sándwich, que según la psicóloga Pilar Conde, directora técnica de Clínicas Origen, está en base a las claves prácticas sobre asertividad para aprender a enfrentarnos a este tipo de conversaciones con calma y seguridad.
Para la experta, la base fundamental de la asertividad consiste en conocer y tener presentes nuestros propios derechos personales, al mismo tiempo que reconocemos y respetamos los derechos de los demás. Esto implica comprender que tanto nosotros como quienes nos rodean tenemos derecho a expresar lo que sentimos, a cometer errores, a decir “no”, a realizar peticiones, a cambiar de opinión, a establecer límites, y a tomar decisiones sobre nuestra propia vida sin sentir culpa injustificada. Es más fácil de lo que realmente creemos.
El truco de una psicóloga para aprender a decir que no: la técnica del sándwich
Según Conde, la técnica del sándwich se basa en presentar un mensaje difícil o un límite envuelto entre dos mensajes positivos. Por ejemplo, empezar reconociendo algo bueno, comunicar el límite o la crítica de manera clara, y cerrar con otra frase positiva o de agradecimiento. «Esta técnica ayuda a que el mensaje sea recibido con menos resistencia y ayuda a mantener un clima respetuoso».
En general, lo importante es tener claridad sobre estos derechos. Para la psicóloga, la asertividad se construye sobre la capacidad de defender y comunicar lo que pensamos, sentimos o necesitamos, sin caer en la agresividad ni en la pasividad.
·»Es decir, podemos y debemos expresar nuestros derechos, pero siempre evitando invadir, invalidar o vulnerar los derechos ajenos. La asertividad busca un equilibrio: cuidarnos sin dejar de cuidar el bienestar de la otra persona».
Para lograrlo, esta tal técnica peor muchas otras que pueden ayudarnos a manejar conversaciones difíciles, situaciones de conflicto o momentos en los que necesitamos poner límites, escenarios comunes en ocasiones durante los encuentros sociales en estas fechas. Para los especialistas de Ítaco Psicología, cuando la aprobación externa se convierte en una necesidad constante, la persona prioriza el bienestar ajeno por encima del propio, aunque eso implique renunciar a sus límites.
El Centro de Estudios de Psicología explica que, si el entorno solo valida cuando se dice “sí”, aprender a decir “no” se vuelve especialmente difícil. Esto es frecuente en contextos familiares, laborales o de amistad donde se premia la disponibilidad constante.
Más allá de la técnica del sándwich: otros métodos para aprender a decir no
La experta comparte otras sencillas técnicas utilizadas frecuentemente que podemos aplicar con facilidad cuando nos encontremos bajo contextos incómodos. De esta manera, la negación sin sentirnos culpables es un acto de honestidad que te permite valorar tu tiempo, energía, gustos y necesidades para no seguir priorizando las demandas de las demás personas.
Disco rayado
Es otro método. Consiste en repetir de manera tranquila, firme y consistente el mensaje que queremos transmitir, a pesar de que la otra persona trate de desviarnos o presionarnos. Esta técnica es útil cuando necesitamos mantener un límite claro, por ejemplo, al decir “no” ante una petición insistente. La clave es no entrar en discusiones innecesarias y evitar justificaciones excesivas.
Banco de niebla
En este caso, se basa en reconocer parcialmente lo que la otra persona dice sin ceder en nuestra postura. Se utiliza especialmente cuando nos enfrentamos a críticas o intentos de manipulación. Con el “banco de niebla”, validamos ciertos aspectos. Por ejemplo, se puede utilizar “entiendo que lo veas así”, «Puede que tengas razón en parte», pero siempre mantenemos nuestra propia visión o decisión. Esto desactiva la confrontación sin renunciar a nuestro punto de vista.
Validación emocional con límite
Con esta técnica, primero reconocemos y validamos las emociones de la otra persona para mostrar comprensión y empatía. Ahora bien, tras validar dicha opinión, establecemos un límite claro. Es útil en situaciones en que el otro está molesto, frustrado o insistente, según la psicóloga. Por ejemplo: «Entiendo que estés enfadado y que esto sea importante para ti; aun así, no puedo ir».
La experta destaca que la asertividad no solo es una habilidad comunicativa: es una herramienta de autocuidado y en especial en aquellos momentos cuando las emociones se intensifican y los vínculos se ponen a prueba.
«Estas técnicas, aunque sencillas, nos permiten afrontar conversaciones difíciles con serenidad y respeto propio, reforzando límites saludables, cultivando relaciones más conscientes y colocando el bienestar en el centro».






