La psicología confirma que las personas nacidas entre 1950 y 1970 ya no buscan ampliar su círculo de amigos, sino que prefieren la paz mental y proteger su tranquilidad

Psicología

La psicología confirma que las personas nacidas entre 1950 y 1970 ya no buscan ampliar su círculo de amigos, sino que prefieren la paz mental y proteger su tranquilidad

A ciertas edades, aunque socializar es algo indispensable para la mente, se busca no tener problemas y vivir tranquilo. Es lo que les pasa a las personas nacidas entre 1950 y 1970. Realmente ya no buscan ampliar su circulo de amigos, están contentos con los que tienen. Lo que quieren es proteger su tranquilidad y la salud mental.

La paz mental es una de las cosas que ansían, no solamente mayores, actualmente jóvenes y personas adultas de distintas generaciones lo destacan por encima de muchas otras cosas, como tener dinero, muchos amigos, fama o prestigio social. Según el informe «Salud Mental en Datos» del Ministerio de Sanidad de España, la ansiedad se mantiene como el trastorno más frecuente en la atención primaria y afecta el doble a la población femenina. El estudio pone a la vez de manifestó el aumento creciente de la prescripción de ansiolíticos y antidepresivos en nuestro sistema nacional de salud.

Las personas nacidas entre 1950 y 1970 buscan paz mental

Para la psicóloga Laura Carstensen, en la medida en que las sociedades estén compuestas por personas con deterioro cognitivo y que padecen enfermedades serias, el futuro se verá amenazado. En la década de 1980, cuando fue posible predecir con precisión cómo sería la población, surgió la preocupación de que los años adicionales de vida se traducirían, en su totalidad, en años de enfermedad; es decir, que las personas vivirían más tiempo, pero pasarían más tiempo enfermas. En los últimos 50 años, cada cohorte de personas mayores que ha alcanzado los 65 años ha gozado de mejor salud que la generación anterior.

La experta lanzó la teoría de la selectividad socioemocional, que sostiene que las personas establecen metas dentro de contextos temporales, y que dichos contextos cambian a medida que envejecemos.

De esta forma, según la experta, cuando el futuro se percibe como algo expansivo y sin un final definido, las personas sienten que disponen de todo el tiempo del mundo. Es decir, no piensan en el mañana. En tales condiciones, las personas se sienten motivadas a acumular elementos: relaciones, información y conocimientos. Y también están abiertas a conocer a nuevas personas.

Sin embargo, a medida que las personas empiezan a percibir el futuro como algo menos abierto y más limitado, se sienten motivadas a alcanzar un equilibrio emocional, otorgando mayor valor a disfrutar de relaciones satisfactorias y a dedicarse a otras actividades. En parte, esto se debe a que tales objetivos se materializan en la propia acción, en el presente. Por tanto, con el paso de los años, los objetivos cambian: las personas pasan a valorar más las experiencias emocionales que la adquisición de información. Y buscan la paz mental.

Los psicólogos creen que las personas de cierta edad prefieren la paz mental

Uno de los hallazgos clave de la psicóloga Carstensen es que, a medida que las personas envejecen, surge una preferencia por la información positiva. En un estudio en el que se mostraron a los participantes imágenes positivas, negativas y neutrales, y se les pidió que recordaran tantas como fuera posible, se observó que los adultos jóvenes recordaban exactamente el mismo número de imágenes positivas que negativas; las personas de mediana edad recordaban más imágenes positivas que negativas; y los de mayor edad mostraban una respuesta significativa ante la información positiva, recordando muchas más imágenes positivas que negativas o neutrales. Al parecer, las personas mayores pueden ser más vulnerables a estafas y engaños.

Resulta interesante que, según la experta en base a su experiencia y diversos estudios, los más jóvenes suelan pensar que la psicología de las personas mayores oscila, con el paso de los años, entre el terror y la depresión. En realidad, es todo lo contrario. La paz mental de las personas mayores es mejor que la de los jóvenes: hay menos depresión, menos ansiedad y una menor incidencia de cualquier trastorno psiquiátrico, a excepción de la demencia. Porque buscan bienestar y paz mental.

Esto es porque las personas mayores se ven liberadas del peso del futuro. La vida está llena de incertidumbres y los seres humanos no somos muy hábiles a la hora de gestionar emocionalmente tales interrogantes. Por tanto, y según relata Laura, para la mayoría de las personas, parece que los mejores años llegan, en realidad, más tarde.

Son generaciones que ya han visto toda clase de cosas en la vida, han  sentido, han padecido, han visto morir a abuelos, padres, hermanos, familiares y amigos, han vivido rechazos, se han labrado un futuro laboral y están en un momento, al ser mayores, donde ya no hay preocupaciones. No ven ya futuro, viven el presente lo que pueden porque saben que no les queda mucho tiempo aunque no estén todavía en la vejez.

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