El psicólogo Rafael Santadreu se ha convertido en uno de los rostros de la psicología más destacados en España. Lo vemos en varias televisiones, escribe libros y también tiene un gabinete psicológico junto a un equipo de expertos. Sus métodos psicológicos para afrontar, por ejemplo, el miedo, la ansiedad o la depresión son cada vez más reconocidos. En sus redes hace una profunda reflexión: La vida es un 10% lo que nos pasa y un 90% cómo reaccionamos a ello.
Para el experto esta reflexión quiere decir que no nos afecta lo que nos sucede sino lo que nos decimos acerque de los que nos sucede. Esto significa muchas cosas, por ejemplo, si nos ha dejado nuestra pareja y nos deprimimos, entonces Epicteto, filósofo estoico precursor de esta frase, aunque la suya era, «No son afecta lo que sucede, sino la opinión que tenemos de ello, diría, no estás así porque te han dejado más bien por lo que te dices a ti mismo.
¿Qué significa la profunda reflexión de Rafael Santandreu?
En general, aunque quien empezó esta frase fue el filósofo estoico Epicteto, luego la completó el autor contemporáneo Charles R. Swindoll, quien citó La vida es un 10% lo que nos pasa y un 90% cómo reaccionamos a ello y muchos expertos actuales la han recuperado para dar sentido a algunas de las cosas que nos pasan.
Para Rafael Santandreu, si te ha dejado la pareja y te quejas de que no encontrarás a nadie más y te quedarás solo, y piensas que vas a ser un desgraciado, es tu percepción, “te afecta lo que dices de ti, no el hecho de que tu novia te haya dejado, por ejemplo”, lo bueno es que todo ello lo podemos cambiar.
Según el psicólogo, un 10% entonces son los hechos, que representa la realidad pura y los sucesos de la vida que escapan de nuestro control absoluto (una enfermedad, perder el trabajo, un problema económico). Ahora bien, el 90% es la actitud, el diálogo interno, la perspectiva y la manera en la que decidimos procesar mentalmente lo ocurrido. La manera en que percibimos y nos tomamos las cosas hará que nosotros estemos mejor o no.
Cómo controlar lo que nos pasa en la vida
Aunque esta reflexión es teórica y realmente complicada de cumplir, el experto señala que es posible, y que nuestra “desgracia” puede cambiar en base a cómo nos tomemos los problemas de la vida.
Se consigue con terapia y un control interno de las emociones que no es nada fácil de llevar. Para el experto, está claro que no podemos evitar que ocurran desgracias o imprevistos, pero sí tenemos el poder total sobre nuestra respuesta emocional. Hay que evitar el dramatismo, segun Rafael Santandreu.
En su libro El arte de no amargarse la vida desgrana que el sufrimiento mental surge de creernos exigencias absurdas del tipo «esto no debería pasarme» o por qué a mi, en lugar de aceptar la realidad con calma.
Santandreu se fija en el entrenamiento mental o la manera en que podemos cambiar la percepción de nuestra vida, la reacción de rumiar siempre el problema y entrenar a la mente para ver las dificultades como retos que podemos ir superando y no como catástrofes insoportables que no nos dejan avanzar en el camino.
Es decir que el 90% de lo que tenemos en la cabeza viene de nuestros pensamientos, creencias, pero esto es bueno, según Rafael porque si el 90% de la cabeza es la que crea el sufrimiento entonces cambiar cómo piensa nuestra cabeza puede eliminar el 90% del sufrimiento.
¿Qué debemos cambiar nuestros pensamientos para que sean positivos, según Rafael Santandreu?
Para el psicólogo, no es necesario cambiar todas las circunstancias externas, ni tener una vida perfecta, solo cambiar cómo la cabeza procesa tu vida. al hacerlo el sufrimiento se reduce masivamente, incluso cuando las circunstancias siguen siendo difíciles.
Él mismo se dio cuenta de que había personas que también atravesaban problemas difíciles pero los afrontaban de otra manera, cuando empezó a cuestionar los pensamientos que le creaban este sufrimiento. Tiene claro que no podemos controlar todas las circunstancias, porque son externas a nosotros, muchas de ellas. Para el experto, muchas personas no avanzan porque se quedan pensando en que serán felices si consiguen x cosas, pero incluso consiguiéndolo la cabeza encuentra nuevas cosas sobre las que sufrir. Porque el sufrimiento no venía de las circunstancias venía de la cabeza de cada uno.
Esto se controla diciendo a tu cabeza cuando ya empiezan los malos pensamientos a ser consciente de ello, a parar, identificar el pensamiento, escribirlo si ayuda, y generar un pensamiento alternativo que sea más realista, no tiene que ser más positivo, y practicar el nuevo pensamiento para que sea más automático que el anterior.
