La frase de Marian Rojas sobre la actitud y la resiliencia: «No podemos controlar todo lo que nos sucede, pero sí cómo respondemos a ello»

La frase de Marian Rojas sobre la actitud y la resiliencia: "No podemos controlar todo lo que nos sucede, pero sí cómo respondemos a ello"

En una sociedad donde la incertidumbre forma parte de la vida cotidiana, aprender a gestionar aquello que escapa de nuestro control se ha convertido en una de las principales claves para preservar el bienestar emocional. La psiquiatra Marian Rojas Estapé resume esta idea en una frase que invita a la reflexión: “No podemos controlar todo lo que nos sucede, pero sí cómo respondemos a ello”. Su mensaje pone el foco en la resiliencia, la inteligencia emocional y la capacidad de elegir la actitud con la que afrontamos los desafíos, incluso cuando las circunstancias parecen adversas.

Lejos de ser una invitación al conformismo, esta afirmación propone asumir una responsabilidad activa sobre nuestras emociones, pensamientos y comportamientos. Según explica Marian Rojas Estapé, la forma en que interpretamos los acontecimientos influye directamente en el funcionamiento del cerebro, en la producción de hormonas relacionadas con el estrés y, en consecuencia, en la salud física y mental. La especialista sostiene que la felicidad no depende únicamente de factores externos, sino también de la manera en que procesamos las experiencias y construimos nuestra realidad interior. Esta perspectiva encuentra respaldo en conceptos como la epigenética, que estudia cómo las experiencias pueden influir en la expresión de los genes, y en investigaciones que relacionan el estrés crónico con un mayor riesgo de enfermedades. Por ello, desarrollar una actitud resiliente puede convertirse en una herramienta fundamental para afrontar la vida con mayor equilibrio.

¿Qué significa la frase de Marian Rojas sobre la actitud y la resiliencia?

La ciencia estudia esta característica de la personalidad desde el siglo pasado, al entender que es una de las principales cualidades que podemos desarrollar los individuos para la supervivencia de la especie.

Por supuesto, es imposible ser resiliente en circunstancias en las que no hay ninguna dificultad que afecte nuestras condiciones de vida, por lo que esta capacidad de superación es sólo demostrable cuando se producen problemas graves que amenazan a quien las padece y a su entorno.

La conocida reflexión de Marian Rojas Estapé parte de una idea sencilla: existen acontecimientos imposibles de controlar, pero siempre podemos decidir cómo reaccionar ante ellos.

Perder un empleo, atravesar una enfermedad, sufrir una decepción o enfrentarse a un cambio inesperado son situaciones que escapan, en muchas ocasiones, a nuestra voluntad. Sin embargo, la respuesta emocional y conductual sí depende, en buena medida, de cada persona.

“Esta forma de entender la resiliencia no implica negar el dolor ni reprimir las emociones. Al contrario, consiste en reconocerlas, aceptarlas y actuar de forma consciente para que no sean ellas quienes dirijan nuestras decisiones”, menciona.

¿Cuál es el impacto de los pensamientos en el cerebro?

Uno de los aspectos que más destaca Marian Rojas es la estrecha relación entre mente y organismo. “Los pensamientos negativos mantenidos en el tiempo pueden favorecer un estado de alerta permanente que incrementa la producción de cortisol, conocida como la hormona del estrés”, advierte.

Según explica la especialista, este exceso de cortisol puede afectar al sistema inmunológico, alterar el descanso, perjudicar la memoria e influir en el estado de ánimo. Frente a ello, cultivar pensamientos más equilibrados y optimistas favorece un entorno mental más saludable y contribuye a mejorar el bienestar general.

¿Qué podemos controlar y qué no?

Desde AC Psicología se resume esta filosofía diferenciando claramente dos ámbitos. Por un lado, existen aspectos imposibles de controlar, como el clima, la economía, las decisiones de otras personas o los acontecimientos del pasado. En ese sentido, gastar energía intentando modificarlos suele generar frustración y sensación de impotencia.

Por otro, sí podemos actuar sobre nuestras propias decisiones. “Elegir cómo responder a un conflicto, interpretar una situación con mayor serenidad o mantener una actitud constructiva son acciones que dependen de nosotros y que pueden marcar una gran diferencia en el resultado final”, sostienen los expertos.

¿Cuáles son las claves para desarrollar una actitud resiliente?

Marian Rojas Estapé propone diferentes hábitos que ayudan a fortalecer la resiliencia y mejorar la salud emocional. El primero consiste en conocerse mejor, identificando fortalezas y limitaciones para desarrollar una autoestima sólida. También recomienda reducir el exceso de autocrítica y evitar el perfeccionismo, ya que la búsqueda constante de la perfección suele convertirse en una fuente de insatisfacción.

Otro aspecto esencial es fijar objetivos claros. “Tener un propósito aporta motivación y ayuda a mantener la ilusión incluso en momentos complicados”, asegura. A ello se suma la importancia de entrenar la voluntad, mejorar la asertividad, desarrollar la inteligencia emocional y educar el optimismo mediante un lenguaje más positivo y esperanzador.

Asimismo, la especialista aconseja incorporar hábitos saludables como el ejercicio físico, la meditación o el mindfulness, además de rodearse de personas que aporten apoyo y bienestar emocional.

 

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