Cuando pensamos en qué nos hace felices, muchas personas piensan en el dinero, pero lo cierto es que no es lo que realmente importa en la vida. El antropólogo Juan Luis Arsuaga destaca en su frase esta reflexión: «La calidad de vida no consiste en tener más dinero, sino en disfrutar de las cosas». lo hace en su libro La Respuesta, en el que refleja de qué forma se puede vivir mejor.
Al final, el dinero se refiere a algo realmente material, que se pasa, que es efímero y no dura. Pero si tienes dinero y estás solo y no lo puedes compartir, entonces no vale para nada. Lo importante es disfrutar de las cosas y de las experiencias. En una entrevista a Esquire, el antropólogo reflexiona y establece que la calidad de vida no consiste en tener más dinero, sino en disfrutar de las cosas. ahora bien, disfrutar no es gastar. Declara que a quien le guste viajar, “mi mejor recomendación es que te hagas socio de la Sociedad Geográfica Española. Por una cantidad ridícula puedes asistir a conferencias, participar en clases y eventos, y hacer viajes sin ánimo de lucro con los mejores guías”, destaca.
Más allá del dinero, un antropólogo destaca disfrutar de las cosas
Para Arsuaga, el dinero debe verse como medio, no como fin: explica que la calidad de vida no tiene que ver con acumular riquezas, sino con saber apreciar lo que no se puede comprar con dinero.
Con ello, la reflexión del antropólogo se asemeja a la filosofía de Epicuro, filósofo griego que parece inspirar a este antropólogo para formular su idea sobre la calidad de vida. Aunque a menudo se ha confundido el «hedonismo» epicúreo con la búsqueda del placer descontrolado o los excesos materiales, la realidad de su filosofía es lo contrario.
Lo que decía Epicuro es que la felicidad se consigue con la paz mental, la ausencia de miedos y ansiedades, entre otros. Arsuaga especifica en sus reflexiones cómo afrontar la vida y los deseos dentro de nuestra sociedad.
Epicuro destaca los deseos tanto naturales, como necesarios o no necesarios. Así destaca que la fama, el poder, el lujo extremo y la acumulación de mucho dinero son deseos que no acaban. Puesto que cuántas más cosas tienes, más quieres y al final genera más ansiedad que felicidad.
Ello se relaciona con la Arsuaga, de manera que cuando ya tenemos cubiertas las necesidades básicas, tener mucho más dinero no es igual a mayor felicidad. Tanto Epicuro como el antropólogo coinciden en la manera de ver la calidad de vida, saber disfrutar de las cosas más sencilla y cotidianas.
La calidad de la vida de los mayores
Cuando más mayores somos y pasa el tiempo, menos nos importa el dinero o la fama. Un estudio realizado por la Universidad de Harvard desglosa que la clave de la felicidad no está en la riqueza, sino en las relaciones significativas. El psiquiatra y director del estudio, Robert Waldinger, afirma que cuidar los vínculos es tan importante como cuidar el cuerpo.
Las personas mayores saben que la felicidad no es un destino, sino un proceso de equilibrio. Además de cuidar la salud física mediante ejercicio y alimentación adecuada, la mente necesita estímulos como la lectura, la reflexión espiritual y la gratitud. Las relaciones resultan sumamente importantes y valiosas porque son un apoyo anímico y emocional en momentos difíciles.
Una de las lecciones principales es que, en un mundo dominado por la inmediatez y las comparaciones en redes sociales, es necesario aprender a priorizar las relaciones auténticas y la estabilidad emocional.
Más estudios sobre la felicidad y la calidad de vida
El Estudio de Harvard sobre el Desarrollo de Adultos, una investigación del psicólogo y psicoanalista Robert Waldinger, es uno de los proyectos más largos y completos sobre la felicidad y la vida adulta. Este estudio ha demostrado que las relaciones interpersonales juegan un papel siempre destacado en nuestro bienestar emocional.
Las personas que mantienen relaciones cercanas y saludables, tanto con familiares como con amigos, experimentan niveles más altos de satisfacción y felicidad a lo largo de sus vidas. Contrariamente a lo que muchos creen, el dinero, el éxito material o incluso la fama no son los factores clave para la felicidad.
Otra de las conclusiones es que aquellas personas que mantienen relaciones cercanas y de apoyo, tanto con familiares como con amigos, tienen mayores niveles de felicidad y bienestar a lo largo de su vida.






