Contenido
- 0.1 El significado de que una persona siempre utilice ropa de color negro, según la psicología
- 0.2 Qué significado tiene que te gusten las películas de asesinos en serie: la psicología lo explica
- 0.3 Susana Rodríguez, medallista paralímpica: «La baja visión me enseñó este hábito para entender mejor a los demás»
- 1 El detalle de los ojos que indican atracción por los demás
Hay gestos que se dicen sin palabras y miradas que comunican más de lo que parece. Desde hace décadas, los ojos han sido considerados una de las principales ventanas a las emociones humanas, capaces de revelar interés, atención o incluso atracción. En un contexto social en el que gran parte de la comunicación es no verbal, aprender a interpretar estas señales puede ayudarnos a comprender mejor las dinámicas afectivas que se establecen entre las personas.
Sin embargo, no todo lo que se observa tiene una lectura sencilla ni universal. Uno de los elementos que más curiosidad genera es la dilatación de las pupilas. Popularmente se cree que unas pupilas grandes indican atracción inmediata, pero la realidad científica es bastante más compleja. Estudios citados en The conversation muestran que la respuesta pupilar está regulada por el sistema nervioso autónomo y puede activarse por múltiples factores, no solo emocionales. Entender cómo funcionan, cuándo se dilatan y qué información pueden —y no pueden— aportar es clave para evitar interpretaciones erróneas y aproximarnos a este fenómeno con una mirada más informada y realista.
El detalle de los ojos que indican atracción por los demás
La pupila es la abertura central del iris que permite el paso de la luz hacia la retina. En condiciones de luz intensa suele medir entre dos y cuatro milímetros, mientras que en la oscuridad puede alcanzar hasta ocho milímetros de diámetro. Su tamaño varía constantemente para regular la cantidad de luz que entra en el ojo y proteger las estructuras internas.
Este mecanismo está controlado por dos pequeños músculos del iris que responden a sistemas nerviosos distintos. El sistema parasimpático provoca la contracción de la pupila de los ojos en situaciones de calma y reposo, mientras que el sistema simpático, asociado a la activación, el estrés o la excitación, favorece su dilatación. Por tanto, cualquier estímulo que active este segundo sistema puede hacer que las pupilas se agranden.
La dilatación pupilar y la atracción emocional
La dilatación de las pupilas de los ojos se ha relacionado desde hace tiempo con la excitación emocional y sexual. Cuando una persona se siente interesada, estimulada o emocionalmente implicada, su sistema nervioso simpático se activa y puede provocar este cambio ocular. No obstante, esta reacción no es exclusiva de la atracción romántica.
Situaciones como la concentración intensa, el miedo, la sorpresa o incluso el esfuerzo cognitivo también pueden provocar una respuesta similar. De hecho, el cuerpo humano utiliza la dilatación pupilar como una forma de prepararse para la acción, aumentando la capacidad visual en momentos clave. Por ello, interpretar unas pupilas dilatadas como una señal inequívoca de interés amoroso puede resultar simplista.
Diferencias individuales y preferencias sexuales
La ciencia ha demostrado que la respuesta pupilar varía según el sexo, la orientación sexual y la persona. Un metaanálisis con más de mil participantes, publicado en investigaciones citadas por The Conversation, concluyó que, en general, las pupilas en los ojos de los hombres tienden a dilatarse de forma más específica en función de sus preferencias sexuales, mientras que en las mujeres la respuesta suele ser más variable y menos predecible.
Este hallazgo pone de relieve que no existe un patrón universal aplicable a todas las personas. La dilatación pupilar es una reacción fisiológica compleja, influida tanto por factores biológicos como por experiencias previas, contexto cultural y estado emocional puntual.
Pupilas atractivas: una cuestión histórica y cultural
La idea de que unas pupilas grandes resultan atractivas no es nueva. El video publicado por La Moda en la Historia cuenta que, durante el Renacimiento italiano, algunas mujeres utilizaban extractos de la planta Atropa belladonna para dilatar artificialmente sus pupilas, ya que se consideraba un rasgo seductor. Aunque esta práctica era peligrosa, refleja hasta qué punto la mirada ha sido asociada históricamente al deseo y la belleza.
Estudios contemporáneos como los que expone The Conversation han mostrado que pupilas de alrededor de cinco milímetros pueden percibirse como más atractivas, posiblemente porque evocan contextos de intimidad o baja iluminación, en los que suelen darse interacciones emocionales más cercanas.
El papel de la sincronía ocular en las relaciones
Más allá del tamaño de la pupila, la sincronía pupilar de los ojos también juega un papel relevante en la conexión interpersonal. Investigaciones en psicología social como las publicadas por la Universidad de Chile indican que cuando dos personas establecen una conexión emocional, sus respuestas fisiológicas pueden sincronizarse, incluida la dilatación de las pupilas.
Este fenómeno, conocido como “contagio pupilar”, se ha asociado a una mayor empatía, cooperación y atracción mutua. La hormona oxitocina, vinculada al apego y la confianza, parece potenciar esta sensibilidad a las señales visuales del otro, reforzando el vínculo emocional de forma inconsciente.
Lo que los ojos pueden decir… y lo que no
Aunque los ojos ofrecen pistas valiosas sobre el estado interno de una persona, no deben interpretarse de manera aislada. La dilatación pupilar es solo una pieza dentro de un conjunto mucho más amplio de señales no verbales que incluyen la postura corporal, el tono de voz, la proximidad física y la coherencia entre palabras y gestos.






