El tipo de persona al que no acercarse si estás buscando una pareja para siempre, según los expertos

El tipo de persona al que no acercarse si estás buscando una pareja para siempre, según los expertos

Dentro del universo de las relaciones sentimentales surgen constantemente nuevos términos para describir conductas afectivas que antes existían, pero no tenían nombre. Uno de los más recientes es “Seagulling”, una práctica que genera confusión, desgaste emocional y pérdida de tiempo. Según Psychology Today, se refiere a aquellas personas que no tienen un interés romántico auténtico, pero tampoco permiten que la otra persona avance con alguien más. Y son precisamente las que debes evitar si buscas pareja para siempre. Mantienen la cercanía, lanzan señales ambiguas y ocupan un espacio emocional sin intención real de compromiso. Como resultado, la víctima queda atrapada entre la esperanza, la duda y la imposibilidad de cerrar esa historia por completo.

El nombre proviene del comportamiento de las gaviotas, aves conocidas por arrebatar comida, aunque no tengan hambre, simplemente para que nadie más la tenga. Los profesionales de Psychology Today explican que en el terreno amoroso ocurre algo similar: una persona retiene la atención de otra sin querer construir una relación estable. «Puede seguir escribiendo mensajes, buscar encuentros ocasionales o insinuar exclusividad mientras evita cualquier compromiso serio», describen. Incluso después de una ruptura puede continuar orbitando alrededor de su expareja para impedir que rehaga su vida. Este patrón suele ser especialmente dañino cuando la otra parte presenta dependencia emocional, una dinámica descrita por la psicóloga María Gutiérrez como la necesidad afectiva de validación constante del otro.

Cómo actúa el Seagulling en las relaciones y el tipo de pareja a evitar

El “Seagulling” suele manifestarse mediante conductas contradictorias. La persona aparece cuando percibe distancia, pero se aleja cuando se le pide claridad. Busca atención, cariño o compañía, aunque no desea responsabilidad emocional. De esta manera mantiene viva la conexión sin asumir los compromisos propios de una relación sana.

También es frecuente que marque territorio delante de terceros. Puede mostrarse celosa, insinuar que existe algo especial entre ambos o actuar como si la relación siguiera vigente. Así limita las oportunidades sentimentales de la otra persona y conserva una posición de privilegio emocional.

En ocasiones, la manipulación no es totalmente consciente. Algunas personas temen la soledad, disfrutan sentirse deseadas o necesitan tener opciones abiertas. Sin embargo, aunque no exista mala intención deliberada, el efecto sigue siendo dañino para quien queda esperando definiciones.

¿Por qué algunas personas son Seagulling con su pareja?

Los expertos de Psychology Today señalan que detrás de este comportamiento puede haber deseo de control, necesidad de compañía, búsqueda de estatus o interés material. «La persona no quiere una relación real, pero tampoco quiere perder los beneficios emocionales o prácticos que obtiene de la relación», explican.

Otra razón frecuente es el ego. Saber que alguien sigue disponible refuerza la autoestima de quien practica esta conducta. «Recibir mensajes, atención constante o disponibilidad afectiva puede convertirse en una fuente de validación personal», aseguran.

Los expertos sostienen que también influye la inmadurez emocional. Hay personas que no saben cerrar relaciones de pareja con honestidad y prefieren dejar puertas entreabiertas. «En lugar de asumir una conversación incómoda, mantienen la ambigüedad y prolongan la incertidumbre», describen.

¿Quiénes son más vulnerables a caer en esta dinámica?

No cualquiera permanece atrapado en un vínculo así durante mucho tiempo. Las personas con dependencia emocional suelen ser más vulnerables. Así, la psicóloga María Gutiérrez describe que esto ocurre cuando la identidad y el bienestar dependen excesivamente de la respuesta emocional de la pareja.

Quien vive pendiente de la aprobación ajena puede interpretar cualquier mensaje como esperanza. «Un gesto mínimo basta para reactivar expectativas. Así, aunque reciba señales inconsistentes, sigue invirtiendo energía esperando un cambio que rara vez llega», afirma.

El miedo al conflicto también influye. Muchas personas evitan poner límites por temor al rechazo o al abandono. Esa dificultad para defender necesidades propias facilita que la relación permanezca en un terreno confuso.

¿Cuáles son las consecuencias emocionales del Seagulling en una pareja?

Estar dentro de esta dinámica suele generar ansiedad constante. Nunca hay certeza sobre lo que ocurre, y cada acercamiento se vive como una promesa que luego se desvanece. Esa montaña rusa emocional desgasta profundamente.

También aparece una pérdida progresiva de autoestima. La persona puede preguntarse qué le falta para ser elegida o por qué recibe atención intermitente. En vez de cuestionar la conducta ajena, acaba dudando de su propio valor.

«Además, se pierde tiempo. Mientras alguien permanece atrapado en esa espera, deja pasar oportunidades de conocer personas disponibles emocionalmente y construir vínculos más recíprocos», mencionan desde Psychology Today.

¿Cómo protegerse de esta conducta?

La mejor defensa es observar hechos y no promesas. Si alguien muestra interés solo cuando te alejas, evita definiciones claras o desaparece cuando se le pide compromiso, conviene prestar atención al patrón.

También es importante establecer límites temporales y emocionales. No toda conexión merece espera indefinida. Pedir claridad no es exigir demasiado, sino cuidar el propio bienestar.

Para María Gutiérrez es clave fortalecer la autoestima y destaca que necesitamos ser queridos sin perder nuestra propia mirada. «Cuando una persona se valora, deja de aceptar migajas afectivas y reconoce más rápido cuándo alguien solo quiere retenerla sin amarla», concluye.

 

Salir de la versión móvil