Contenido
- 0.1 La dieta 5:2 de un experto en longevidad que causa furor: busca activar la reparación celular y cuidar el intestino
- 0.2 Éste es el número de veces que debes comer sardinas a la semana para aprovechar sus beneficios, según un cardiólogo
- 0.3 Alerta de una médico por esto que hacemos todos al comer gambas y que puede poner nuestra vida en riesgo
- 1 Los beneficios cardiovasculares del fruto seco recomendado por los expertos
Hay un fruto seco que cada vez es más reconocido y aconsejado por los expertos. Las nueces pasaron de ser un simple tentempié a ocupar un lugar privilegiado en las recomendaciones de nutricionistas y cardiólogos. destaca por su perfil único de grasas saludables, antioxidantes y minerales esenciales que impactan positivamente en múltiples sistemas del organismo. Su consumo regular se asocia con mejoras en la salud cardiovascular, cerebral y metabólica, así como con un menor riesgo de enfermedades crónicas. Además, su versatilidad facilita incorporarlas a la dieta diaria sin esfuerzo. Por lo tanto, especialistas sugieren incorporarlas a la dieta diaria para generar hábitos alimenticios más conscientes y preventivos.
Existen diversos estudios científicos y profesionales que respaldan estos beneficios. Uno de ellos es el cardiólogo Aurelio Rojas, quien subraya que este fruto seco no reduce el colesterol total, sino el LDL oxidado, el realmente implicado en los infartos. También mejora la variabilidad de la frecuencia cardiaca, un marcador de resiliencia metabólica. Por su parte, la Fundación Española del Corazón considera a las nueces aliadas del sistema cardiovascular por su aporte de omega-3, fibra y proteínas. Un ensayo clínico PREDIMED concluye consumir 30 gramos diarios se asocia con una reducción del 30% del riesgo de infarto. A su vez, el consumo regular de nueces podría reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer, como el de mama, próstata y colon. Este efecto se atribuye a la combinación de antioxidantes, fitoquímicos y compuestos antiinflamatorios que ayudan a limitar el daño celular y la proliferación tumoral.
Los beneficios cardiovasculares del fruto seco recomendado por los expertos
Uno de los efectos más destacados de las nueces es su impacto protector sobre el corazón. Según Aurelio Rojas, su consumo habitual ayuda a reducir el LDL oxidado, una forma especialmente dañina del colesterol que favorece la formación de placas en las arterias.
Además, se ha observado una mejora de la variabilidad de la frecuencia cardiaca, indicador de un sistema nervioso autónomo más equilibrado y de menor riesgo cardiovascular. «El estudio PREDIMED, referencia mundial en nutrición, confirmó que una ración diaria de unos 30 gramos se asocia con una disminución significativa del riesgo de infarto», menciona el cardiólogo.
Las propiedades antiinflamatorias y antioxidantes
La inflamación crónica está implicada en enfermedades cardiovasculares, cánceres y trastornos autoinmunes. Este fruto seco contiene compuestos con efecto antiinflamatorio, como ácidos grasos omega-3, polifenoles y vitamina E.
Estos nutrientes ayudan a reducir marcadores como la proteína C reactiva ultrasensible. Según especialistas, este descenso puede situarse entre el 10 y el 15%. Los antioxidantes presentes en las nueces también protegen a las células frente al estrés oxidativo, contribuyendo a un envejecimiento más saludable.
Las ventajas de las nueces para la salud cerebral
La forma de la nuez recuerda a un cerebro, y esta curiosa coincidencia tiene respaldo científico. Son ricas en ácido alfa-linolénico, un tipo de omega-3 esencial para la función neuronal.
Según expertos de los Hospitales CARE, estos ácidos grasos favorecen la plasticidad cerebral y podrían reducir el riesgo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o el Parkinson. Además, sus antioxidantes ayudan a proteger el tejido cerebral frente al daño oxidativo, un factor clave en el deterioro cognitivo asociado a la edad.
El fruto seco que controla la diabetes y favorece el metabolismo
Incorporar nueces a una dieta equilibrada puede beneficiar a personas con diabetes tipo 2. Son bajas en carbohidratos y ricas en fibra, lo que contribuye a una absorción más lenta de la glucosa y a niveles de azúcar en sangre más estables.
Las grasas saludables que aportan mejoran la sensibilidad a la insulina y reducen la inflamación sistémica, dos factores esenciales para el control metabólico. Estos efectos convierten a las nueces en un alimento estratégico dentro de patrones alimentarios preventivos.
Nueces: salud intestinal y función digestiva
Las nueces aportan fibra soluble e insoluble, fundamental para una microbiota intestinal equilibrada. Esta fibra favorece la regularidad intestinal, previene el estreñimiento y promueve el crecimiento de bacterias beneficiosas.
«Una flora intestinal saludable se relaciona con una mejor inmunidad y menor riesgo de enfermedades gastrointestinales», comentan miembros de los Hospitales CARE. Además, la fermentación de la fibra en el colon produce ácidos grasos de cadena corta, que tienen efectos antiinflamatorios y protectores del epitelio intestinal.
Vitaminas, minerales y salud ósea del fruto seco
Desde el punto de vista nutricional, las nueces son un alimento denso en micronutrientes. La Fundación Española del Corazón destaca su contenido en magnesio, fósforo, cobre y manganeso.
Hay que destacar que una ración de 30 gramos aporta alrededor del 11% de la ingesta diaria recomendada de magnesio y el 10% de fósforo. Estos minerales son esenciales para la formación y el mantenimiento de huesos fuertes. Además, los omega-3 presentes en las nueces pueden mejorar la absorción de calcio, reforzando la salud ósea.






