Éste es el número de veces que debes comer sardinas a la semana para aprovechar sus beneficios, según un cardiólogo

Éste es el número de veces que debes comer sardinas a la semana para aprovechar sus beneficios, según un cardiólogo

La incorporación de nutrientes esenciales en la alimentación diaria es clave para mantener una buena salud a lo largo del tiempo. Entre ellos, los ácidos grasos omega 3 ocupan un lugar destacado por su papel en el funcionamiento del corazón, el cerebro y el sistema inmunológico. Estos nutrientes ayudan a reducir la inflamación, favorecen la salud cardiovascular y contribuyen al equilibrio emocional. Sin embargo, no siempre se consumen en cantidades suficientes. Por eso, incluir alimentos ricos en omega 3, como el pescado azul – sardinas-, resulta una estrategia sencilla y eficaz para mejorar la calidad nutricional de la dieta semanal habitual cotidiana.

Las sardinas son uno de los pescados azules más completos y accesibles, y en Europa se recomienda consumirlas entre dos y tres veces por semana. Según el cardiólogo Aurelio Rojas, «No solo son ricas en EPA y DHA, los dos omega-3 más activos en el cuerpo humano, sino que también aportan vitamina D, selenio, calcio altamente biodisponible y proteína completa». Su consumo regular se asocia con la prevención de enfermedades cardiovasculares, el fortalecimiento de los huesos, el apoyo al sistema inmunológico y la reducción del riesgo de inflamación crónica.

Cuántas veces a la semana deben comerse sardinas

Como recomendaciones, es preferible elegir sardinas frescas o en conserva de calidad, alternar preparaciones a la plancha, al horno o en aceite de oliva, y mantener una dieta equilibrada para potenciar todos sus beneficios también moderar la sal, revisar etiquetas nutricionales y adaptarlas a necesidades personales con asesoramiento profesional médico nutricional cuando sea necesario siempre individual.

En Europa, las guías nutricionales aconsejan consumir pescado azul entre dos y tres veces por semana, y las sardinas encajan perfectamente en esta recomendación.

Esta frecuencia permite obtener una dosis adecuada de omega 3 sin desequilibrar la dieta. Pueden alternarse con otros pescados azules como el salmón o la caballa, pero las sardinas destacan por su perfil nutricional completo y su bajo impacto ambiental.

La importancia de incorporar omega 3 en la alimentación

Una alimentación equilibrada no solo depende de la cantidad de comida que ingerimos, sino de la calidad de los nutrientes que aportamos al organismo. Entre los más importantes se encuentran los ácidos grasos omega 3, esenciales para el correcto funcionamiento del corazón, el cerebro y el sistema inmunológico.

La Clínica Neleva asegura que «Probablemente, la relación entre los omega-3 y la salud más conocida por el gran público, es la que los relaciona con un menor riesgo cardiovascular». Estos ácidos grasos ayudan a reducir la inflamación, regulan los niveles de colesterol y favorecen la salud metabólica.

Sin embargo, muchas dietas actuales son deficitarias en omega 3, lo que hace imprescindible incluir alimentos ricos en este nutriente, como el pescado azul, de forma regular en el menú semanal.

Los beneficios de comer sardinas de forma regular

El consumo habitual de sardinas aporta múltiples beneficios para la salud gracias a su composición nutricional. Entre los principales se encuentran:

Consumir sardinas ayuda a la prevención de enfermedades

La ingesta regular de sardinas, dentro de una dieta saludable, se asocia con la prevención o reducción del riesgo de diversas enfermedades:

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