Contenido
El orégano ha sido valorado durante siglos como planta culinaria y medicinal, pero en los últimos años ha despertado un interés especial por su posible papel en el cuidado de las articulaciones. Es la especia medicinal que cura el dolor de rodilla. En un contexto donde millones de personas padecen artritis y dolores musculares crónicos, la búsqueda de alternativas naturales a los antiinflamatorios convencionales adquiere mayor interés y relevancia. Por ejemplo, el aceite esencial de orégano, concentrado y rico en compuestos activos, se presenta como una opción que podría complementar el tratamiento del dolor articular, siempre bajo orientación profesional adecuada y basada en evidencia científica disponible actualmente.
La artritis, caracterizada por inflamación, rigidez y dolor en las articulaciones, suele tratarse con antiinflamatorios no esteroideos que, aunque eficaces, pueden generar efectos adversos cuando se utilizan de manera prolongada. Según el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), existe evidencia de que el uso continuo de ciertos antiinflamatorios comerciales puede relacionarse con problemas como gastritis, úlceras o daño hepático. Frente a esta situación, los productos de origen vegetal, como la especia medicinal, despiertan interés por su perfil bioactivo. En este sentido, el aceite de orégano contiene compuestos fenólicos y aceites esenciales que han sido estudiados por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, lo que abre la puerta a su posible uso complementario para fortalecer las articulaciones y aliviar molestias musculares.
¿Qué propiedades tiene esta especia medicinal cura para fortalecer las articulaciones?
El potencial del orégano en la salud articular se relaciona principalmente a su riqueza en compuestos como el carvacrol y el timol. Estas sustancias, presentes en el aceite esencial, han mostrado efectos antiinflamatorios.
El Instituto de Salud Natural destaca que estos compuestos pueden contribuir a reducir la inflamación relacionada con la artritis y otros trastornos inflamatorios, actuando como moduladores de la respuesta inmune.
El carvacrol, en particular, ha sido analizado por su capacidad para influir en proteínas relacionadas con el estrés celular y la inflamación. A su vez, los especistas mencionan que podría favorecer la regulación de las células T y disminuir procesos inflamatorios, lo que resulta destacado en afecciones articulares donde el sistema inmunitario desempeña un papel clave.
Antioxidantes
El orégano es rico en antioxidantes, que ayudan a combatir el daño celular causado por los radicales libres. Los antioxidantes pueden reducir el estrés oxidativo en las articulaciones, lo que contribuye a la salud articular y puede ralentizar el avance de la artrosis.
Un estudio de Univerity Health News explica que «la planta de orégano se ha utilizado como especia durante miles de años y los mejores aceites provienen de Grecia, Turquía e Israel. Los ingredientes antioxidantes activos son los compuestos orgánicos carvacrol y timol. La cantidad de ingredientes activos varía según el tipo de orégano y el lugar y la fecha de cosecha del orégano».
Aceite de esta especia medicinal para el dolor de rodilla
El aceite esencial de orégano se utiliza tanto de forma tópica como diluido para distintos fines. De acuerdo con Hippocratic Essentials, su aplicación externa puede permitir que los compuestos activos penetren en los tejidos, ayudando a aliviar dolor muscular, calambres y molestias articulares. Esta acción se relaciona con su efecto antiinflamatorio y antiespasmódico.
Además del dolor asociado a la artritis, se ha señalado su posible utilidad en afecciones como el síndrome del túnel carpiano o contracturas musculares. «La combinación de propiedades analgésicas y antiinflamatorias podría favorecer una mayor movilidad cuando se emplea como complemento de terapias físicas», comentan los expertos.
Sin embargo, advierten sobre la importancia de diluirlo correctamente y evitar su uso sin supervisión, ya que su alta concentración puede causar irritación cutánea. En todo caso, hay que hacer caso al especialista, consultar al médico sobre si es posible tomarlo y de qué manera.
La composición nutricional de especia medicinal
Más allá del aceite esencial, tal especia medicinal, en su forma natural, aporta nutrientes relevantes para la salud ósea y articular. Según WebMD, es una buena fuente de hierro y especialmente de vitamina K, nutriente esencial para la correcta mineralización ósea y la regulación del metabolismo del calcio. Por ello, mantener niveles adecuados de vitamina K es clave para conservar huesos fuertes y articulaciones funcionales.
Además, el fisioterapeuta Jonathan Clark señala que el orégano contiene vitaminas A, C y E, minerales como magnesio, calcio y potasio. «Estos micronutrientes contribuyen al mantenimiento del tejido conectivo y a la protección frente al estrés oxidativo, proceso que puede agravar la inflamación crónica», asegura. A su vez, destaca que los antioxidantes presentes, como el ácido rosmarínico y diversos flavonoides, ayudan a neutralizar radicales libres y proteger las células articulares.
Según los profesionales, hay que considerar determinadas medidas a la hora de lograr un uso responsable del aceite de orégano. Es clave diluirlo en aceites portadores para aplicación tópica y consultar con un profesional de la salud antes de ingerirlo, especialmente en personas con enfermedades crónicas, mujeres embarazadas o quienes toman medicación.
Por lo tanto, si se utiliza con el complemente de una alimentación equilibrada y seguimiento médico, el orégano puede formar parte de una estrategia natural para fortalecer las articulaciones y favorecer el bienestar general.
