Desde hace algunos años, el ayuno intermitente es practicado por millones de personas a diario. En realidad, muchos lo hemos realizado alguna vez de forma inconsciente. Has cenado demasiado y luego desayunas algo más tarde, entonces pasan bastantes horas desde la cena hasta la siguiente comida. Ahora bien, esta práctica llevada a cabo a diario tiene sus defensores y también quienes no lo ven algo sano.
Boticaria García o Marián, farmacéutica y nutricionista, ha hablado de este tema en diversos medios y también en sus redes. En su Instagram deja claro que el ayuno intermitente no es una dieta de adelgazamiento, es un estilo de vida en el que los alimentos se introducen de otra forma. “En realidad, es un patrón alimentario que consiste en alternar periodos de ingesta con periodos de ayuno de forma más o menos estructurada”, destaca. Además, comenta que hay diversas modalidades, y hay quien se acoge a una u otra.
Las dudas sobre el ayuno intermitente
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las tasas de obesidad se han triplicado desde 1975 y en 2022 alrededor de 2.500 millones de adultos tenían sobrepeso, incluidos 890 millones con obesidad.
En este contexto, el ayuno intermitente ha sido presentado como una opción innovadora frente a las dietas hipocalóricas tradicionales. No obstante, una revisión de Cochrane cuestiona que este enfoque ofrezca ventajas claras frente a las recomendaciones dietéticas convencionales o incluso frente a la ausencia de intervención estructurada.
¿Qué es el ayuno intermitente y cómo funciona en el sobrepeso y la obesidad?
El ayuno intermitente se basa en alternar períodos de ingesta normal de alimentos con intervalos en los que se consume muy poca o ninguna energía. Existen distintos formatos, como el ayuno en días alternos o las ventanas de alimentación restringida en el tiempo.
El mecanismo propuesto para la pérdida de peso incluye la restricción calórica global, un mayor uso de las grasas como fuente de energía y una mejora en la sensibilidad a la insulina y el metabolismo de la glucosa.
Para Boticaria García existen tres tipos:
- Alternar un día de ayuno y uno de ingesta.
- El patrón 5:2 (5 días de ingesta y dos de ayuno, con muy pocas calorías) o el patrón 4:3.
- Fuera de estos, existen otros patrones menos testados, como el de ayunar un día a la semana, que es bastante extendido pero que no cumpliría estrictamente el patrón de ayuno intermitente.
La experta también hace referencia a un artículo en “The New England Journal of Medicine” en el que se ofrecían nuevas evidencias de que el ayuno intermitente podría cumplir tres de los grandes deseos de la humanidad: aumentar la longevidad, disminuir la incidencia de cáncer y disminuir la obesidad.
Siempre con la ayuda de un nutricionista
Boticaria García aconseja hacer el ayuno intermitente siempre con la ayuda de un nutricionista. Además, los profesionales de la nutrición dan pautas para aprender a enfrentarse a la irritación o al hambre que puede aparecer entre las dos primeras semanas y el mes.
“En teoría ese es el tiempo que tarda el cerebro en acostumbrarse al nuevo habito. Después de ese tiempo, el ayuno puede tener un efecto secundario positivo en el hambre y la saciedad”, comenta.
Sin embargo, como tantos otros patrones, el ayuno intermitente no sirve de nada de manera temporal, ya que, aunque puede producir perdidas temporales de peso, estas no se mantienen en el tiempo (sin cambio de hábitos no hay dieta que funcione).
Pocos estudios importantes sobre el ayuno intermitente
Aunque muchos expertos lo alaban, la nutricionista expone que la mayoría de los estudios que se han hecho sobre ayuno intermitente con resultados positivos se han hecho en poquitas personas (un estudio en 50 o 100 pacientes no significa nada) o se han hecho en animales, por lo que haría falta investigar más para confirmar sus ventajas.
¿Sirve para adelgazar?
El doctor Cidón Madrigal, médico cirujano por la Universidad de Salamanca, declara que el ayuno intermitente “no está diseñado para adelgazar, aunque te ayude a perder peso”. Según explica, en una entrevista a El Mundo, no se trata de una dieta, sino de una forma de vida que enseña cómo vivir para no enfermar.
Ahora bien, sí reconoce beneficios. Según el doctor, los beneficios del ayuno intermitente van mucho más allá del control del peso. “Esta práctica reduce los marcadores inflamatorios, regenera la microbiota intestinal, fortalece el sistema inmunitario y disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares y degenerativas”.
Mientras que otros expertos insisten en que el ayuno intermitente no es adecuado para todos. Por ejemplo, puede resultar contraproducente en personas con determinadas patologías metabólicas, trastornos alimentarios o problemas digestivos.
