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Con la llegada de la primavera, muchas personas se enfrentan a los molestos síntomas de la alergia al polen, lo que puede complicar la práctica de ejercicio al aire libre. Estornudos, congestión nasal, picor de ojos o dificultad respiratoria son algunas de las señales más frecuentes en esta época del año.
Aunque el uso de mascarillas reduce la exposición, existe una estrategia más eficaz que permite a los alérgicos mantenerse activos sin agravar sus síntomas: elegir con cuidado el momento del día para entrenar.
Cómo hacer ejercicio con alergia al polen eligiendo el mejor horario
El momento en que se realiza la actividad física tiene un impacto directo en la intensidad de los síntomas alérgicos. Según explican los profesionales de Quirón Salud, los niveles de polen son más altos a primera hora de la mañana y al atardecer.
Por ello, si es posible, se recomienda practicar deporte a media mañana o a última hora de la tarde. Esta estrategia minimiza la inhalación de polen y permite un entrenamiento más cómodo y seguro para quienes sufren alergias.
El doctor Ignacio García Núñez, jefe del servicio de Alergología de los hospitales Quirón Salud Córdoba y Quirón Salud Campo de Gibraltar, recomienda evitar el ejercicio en zonas con alta concentración de vegetación. Asimismo, aconseja el uso de gafas de sol, gorras y pañuelos que ayuden a aislar el cuerpo y reducir el contacto directo con fuentes de polen, como árboles y plantas.
Estrategias prácticas para hacer deporte durante la alergia primaveral
Además de seleccionar la hora adecuada, hay otras medidas que ayudan a minimizar la exposición al polen. Éstas son algunas de las más destacadas:
- Ropa específica: quitarse la ropa de deporte inmediatamente al llegar a casa evita que el polen se deposite en almohadas, sofás y cojines.
- Higiene personal: una ducha rápida después del entrenamiento elimina restos de polen de la piel y cabello.
- Control del entorno: entrenar en zonas ventiladas y abiertas, evitando parques densamente arbolados en los momentos de mayor concentración de polen.
- Protección ocular y nasal: el uso de gafas de sol y pañuelos puede reducir la irritación en ojos y mucosas.
Estas recomendaciones no son solo para los adultos, sino también para los niños con alergia, quienes deben seguir las mismas pautas durante el recreo o las clases de educación física para prevenir episodios de rinitis, conjuntivitis o asma.
Beneficios de mantener la actividad física para personas alérgicas
Realizar ejercicio de forma regular aporta beneficios significativos a la salud, incluso en personas alérgicas. Mejora la función cardiovascular, fortalece los músculos y contribuye al bienestar mental.
Escoger el momento adecuado del día permite combinar estos beneficios con una reducción de los síntomas, asegurando que la alergia no se convierta en un obstáculo para mantenerse activo y saludable.
Aunque las mascarillas ofrecen cierta protección frente al polen, la planificación de la actividad física según la concentración diaria de polen representa un enfoque más efectivo. Adoptar estas medidas puede transformar la experiencia deportiva de las personas alérgicas, garantizando seguridad, confort y rendimiento.
