Los entrenadores profesionales coinciden: este deporte puede aumentar 9,7 años la esperanza de vida y no es fútbol ni natación

Los entrenadores profesionales coinciden: este deporte puede aumentar 9,7 años la esperanza de vida y no es fútbol ni natación

Hay deportes mejor que otros, pero al final todos sirven para tener una vida menos sedentaria. Hay un deporte que puede aumentar 9,7 años la esperanza de vida, y no es no el fútbol ni la natación. En concreto, el tenis es mucho más que un ejercicio competitivo o una actividad de ocio. Cada vez más investigaciones respaldan que su práctica regular puede aportar beneficios que van más allá de la forma física, llegando incluso a asociarse con una mayor esperanza de vida. La combinación de ejercicio cardiovascular, fuerza, coordinación, rapidez mental y contacto social convierte a esta disciplina en una de las actividades más completas para cuidar la salud. Porque además de vivir más años, hay que hacerlo con una mejor calidad de vida, manteniendo el cuerpo activo y la mente en buenas condiciones.

La idea de que el tenis puede contribuir a una vida más larga no es una simple opinión. El médico Juanjo López recuerda que un estudio publicado en el British Journal of Sports Medicine concluyó que jugar al tenis puede aumentar 9,7 años la esperanza de vida, situándolo por delante de otros deportes como el bádminton, asociado a un incremento de 6,2 años. Según explica el doctor, esta ventaja responde a la combinación de resistencia, fuerza, reflejos, coordinación y agilidad mental, además del importante componente social que caracteriza a este deporte. La ciencia, por tanto, apunta a que el tenis reúne múltiples factores protectores para la salud.

Beneficios del deporte que puede aumentar 9,7 años la esperanza de vida

El tenis protege el corazón y el organismo

Uno de los principales motivos por los que el tenis se relaciona con una mayor longevidad es su impacto sobre la salud cardiovascular. El cardiólogo José Abellán asegura que jugar al tenis es «un gran seguro de vida» porque combina un ejercicio cardiovascular exigente con picos de intensidad controlados, favoreciendo una adaptación saludable del organismo.

«Además, incorpora coordinación, flexibilidad y una carga de impacto inferior a la de otros deportes, reduciendo el riesgo de lesiones por microtraumatismos», menciona. A su vez, el experto comenta que lo más interesante es que estos beneficios aparecen con una práctica regular, sin necesidad de competir a nivel profesional ni de realizar entrenamientos extremos.

Los Institutos Nacionales de Salud (NIH) también destacan que el tenis es un auténtico «deporte para toda la vida». Según este organismo, su práctica habitual se asocia con una menor probabilidad de desarrollar enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes y depresión.

«Además, favorece una mejor condición física aeróbica y ayuda a mantener un porcentaje saludable de grasa corporal, especialmente en personas mayores de 45 años», aseguran los especialistas.

El deporte que puede aumentar 9,7 años la esperanza de vida fortalece el cerebro

El beneficio del tenis no se limita al aspecto físico. Cada punto exige anticipación, concentración, rapidez para tomar decisiones y capacidad para adaptarse constantemente a los movimientos del rival. Este entrenamiento continuo estimula distintas funciones cognitivas que resultan fundamentales a medida que pasan los años.

El doctor Patricio Ochoa explica que la clave de este ejercicio reside en la combinación de intensidad intermitente, movimiento multidireccional, rapidez en la toma de decisiones y vínculo social.

«Todos estos elementos se relacionan con una mejor salud cardiovascular, una mayor capacidad aeróbica y un menor deterioro cognitivo. En otras palabras, el cerebro también trabaja intensamente durante cada partido», sostiene.

Por su parte, los NIH señalan que quienes practican tenis de forma habitual suelen experimentar beneficios psicológicos importantes, como una mayor autoestima y una reducción del estrés, aspectos que favorecen el bienestar emocional y ayudan a mantener la práctica deportiva durante muchos años.

El componente social del tenis marca la diferencia

Uno de los aspectos que diferencian el deporte que puede aumentar 9,7 años la esperanza de vida de otras actividades físicas es su dimensión social. Aunque es posible entrenar en solitario, la mayoría de las veces conlleva compartir tiempo con otras personas, conversar, competir y crear relaciones con otros. Esa interacción también tiene un impacto positivo sobre la salud.

Desde Henry Ford Health, la doctora Patricia Kolowich explica que mantenerse físicamente activo ya reduce el riesgo de enfermedades como el cáncer, la diabetes o las patologías cardiovasculares.

Sin embargo, añade que el tenis incorpora un beneficio adicional: favorece las relaciones sociales. «Las personas que cuentan con una red de apoyo y mantienen conexiones frecuentes suelen disfrutar de una mayor calidad de vida y presentan mejores perspectivas de salud a largo plazo», destaca Kolowich.

Además, el tenis puede practicarse durante prácticamente toda la vida. Adaptando la intensidad al estado físico de cada persona, es posible seguir disfrutándolo desde la infancia hasta edades muy avanzadas, algo que facilita mantener el hábito del ejercicio durante décadas.

Un deporte completo para vivir mejor

La evidencia científica coincide en que el tenis reúne características difíciles de encontrar en una sola actividad. Trabaja el sistema cardiovascular, fortalece músculos y huesos, mejora el equilibrio, la coordinación y la velocidad de reacción, al tiempo que estimula el cerebro y favorece las relaciones sociales.

Por eso, más que buscar un deporte milagroso para vivir más años, muchos especialistas consideran que el tenis representa un excelente ejemplo de ejercicio integral. Su práctica constante ayuda a conservar la autonomía, prevenir enfermedades y mantener una buena salud física y mental.

También lo dicen los expertos en longevidad

Dan Buettner, periodista, investigador y experto en longevidad, especifica que existen ejercicios mejor que otros para poder llegar a vivir más años. «Si bien caminar o nadar aportan beneficios claros, los deportes que utilizan una raqueta se posicionan como los más efectivos para prolongar la vida. Esta superioridad se explica por la combinación única de reflejos, estímulos mentales y coordinación, sumado a la interacción social que estas disciplinas exigen».

Ejercicios para aumentar la esperanza de vida

Un amplio estudio publicado en BMJ Medicine aporta datos sólidos que permiten afinar el consejo clásico y matizar cómo conviene entrenar para vivir más, y establece con qué ejercicios puedes alargar tu vida

En las categorías más altas frente a las más bajas, caminar se asoció con un 17% menos de riesgo de muerte por cualquier causa (cociente de riesgo 0,83). Andar rápido y correr mostraron reducciones del 11% y 13%, respectivamente. El ciclismo presentó una disminución más modesta, en torno al 4%. Practicar tenis o squash redujo el riesgo en un 15%, mientras que subir escaleras lo hizo en un 10%.

Salir de la versión móvil