Mascotas

Los veterinarios instan a los dueños de perros y gatos fumadores a protegerlos del humo del tabaco ya que puede causar enfermedades graves

Humo del tabaco en perros y gatos
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

El tabaco no sólo perjudica la salud de las personas, sino que también supone un riesgo para los animales de compañía. Los científicos advierten de que perros y gatos expuestos al humo de los cigarrillos pueden sufrir sus efectos nocivos y convertirse en fumadores pasivos. «Cuando se fuma en casa, las partículas también se quedan en el pelo de los animales y principalmente los gatos, que pasan muchas horas al día acicalándose, las ingieren», advierte Àngels Gómez, veterinaria responsable del servicio de procedimientos de mínima invasión de la Clínica Veterinaria Miralbueno-Goya.

Los perros y los gatos son dos de las mascotas más afectadas por la exposición al humo del tabaco. En los perros, aumenta el riesgo de sufrir infecciones respiratorias crónicas e inflamación de las vías aéreas. Además, se han documentado casos de cáncer nasal y pulmonar, especialmente en razas de hocico largo. En los gatos, la exposición se relaciona con una mayor probabilidad de desarrollar linfoma felino, un tipo de cáncer del sistema inmunológico, así como asma y problemas respiratorios crónicos. También pueden sufrir irritación ocular y enfermedades dermatológicas debido a los residuos del humo que se acumulan en su pelaje.

Cómo afecta el humo del tabaco a los perros y gatos

«Al igual que los niños, los perros y los gatos pasan mucho tiempo en o cerca del piso, donde los residuos del humo del tabaco se concentran en el polvo de la casa y las alfombras. Entonces estos residuos pasan a su pelaje», explica la veterinaria de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), Carmela Stamper. «Los perros, los gatos y los niños no solo respiran estas sustancias dañinas, pero las mascotas también pueden ingerirlas al lamer el pelo, la piel y la ropa de sus dueños».

Un estudio realizado en Italia señala que la cotinina presente en los fluidos biológicos, como la sangre, la saliva y la orina, así como en el pelo, permite conocer el grado de exposición al humo a corto y largo plazo, respectivamente. Aunque existen numerosas evidencias sobre los efectos perjudiciales del humo del tabaco, tanto activo como pasivo, son escasas las investigaciones que analizan su relación con los niveles de cotinina en perros.

Por este motivo, la investigación se propuso determinar la concentración de cotinina en el suero y el pelo de perros expuestos al humo del tabaco de sus dueños y compararla con la de aquellos que no estaban expuestos. También se estudió si la cantidad de cigarrillos consumidos, la edad, el peso y el sexo influían en los niveles de esta sustancia.

Los resultados mostraron que la cotinina presentaba concentraciones significativamente más elevadas en los perros expuestos que en los no expuestos, tanto en el suero como en el pelo. Asimismo, se detectaron diferencias relacionadas con el sexo en los niveles de cotinina. Estos hallazgos respaldaron el papel de la cotinina como centinela de la exposición

«Cuando felinos y canes están expuestos al humo del tabaco corren el riesgo de sufrir un agravamiento de patologías respiratorias, irritación de las vías aéreas, conjuntivitis e irritación ocular, enfermedades cardiacas y un largo etcétera», señala Àngels Gómez a elDiario.es.

Problemas de salud

Los perros que permanecen expuestos al humo del tabaco durante largos periodos de tiempo pueden desarrollar cáncer nasal y pulmonar. Según diversas investigaciones, el riesgo de cáncer nasal es mayor en los ejemplares con el hocico largo, ya que las sustancias cancerígenas del tabaco pueden penetrar y acumularse con mayor facilidad en la mucosa nasal.

Un estudio de la Universidad Estatal de Colorado, publicado en la revista American Journal of Epidemiology, también encontró una asociación entre la exposición al humo del tabaco y el cáncer en perros. La investigación analizó a 51 ejemplares con cáncer de pulmón y a otros 83 con diferentes tipos de cáncer, y observó que los perros que vivían en hogares con fumadores presentaban un riesgo un 60 % mayor de padecer cáncer pulmonar. Posteriormente, el mismo equipo de investigación confirmó esta asociación en un estudio más amplio, en el que participaron 481 perros.

En el caso de los gatos, la FDA advierte de que los animales expuestos al humo del tabaco tienen más probabilidades de desarrollar determinados tumores, especialmente en la boca. Esto se debe a que las sustancias cancerígenas presentes en el ambiente se depositan en su pelaje y, como los gatos dedican buena parte del día a acicalarse, las ingieren al lamerse, exponiendo también la mucosa oral a estos compuestos.

«Los felinos que viven con personas fumadoras tienen el doble de posibilidades de padecer cáncer y tumores como el linfoma, que afecta a la sangre», explica la veterinaria Carolynn MacAllister, de la Universidad de Oklahoma. «Los gatos son muy vulnerables a las sustancias tóxicas del tabaco, y no solo por la gran cantidad de tiempo que pasan en casa. Los hábitos de limpieza en felinos, el continuo acicalamiento, aún aumenta estos peligros».

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