Actualidad

EN VÍDEO

Todos los detalles del último incidente de Ernesto de Hannover

  • Andrea Mori
    • Actualizado:

Ernesto de Hannover está viviendo una nueva etapa en Madrid. En medio de la polémica con su hijo mayor, Ernesto Augusto, con quien se verá las caras en los tribunales a finales de este mes, el jefe de la Casa Güelfa aprovecha para disfrutar del tiempo en la capital en compañía de su hijo menor, su familia y su nueva pareja, la artista Claudia Stilianopoulos, hija de la inolvidable Pitita Ridruejo.

Ernesto Hannover y Claudia Stilianopoulos en Madrid / Gtres

A pesar de que el Príncipe está llevando una vida relativamente tranquila y familiar, no ha dejado atrás sus salidas de tono y, de hecho, hace no mucho protagonizó un desencuentro en una conocida terraza de la capital. No hay que olvidar que el pasado año el aristócrata tuvo un fuerte enfrentamiento con miembros del personal a su servicio y con las autoridades, motivo por el cual fue detenido. Además, acaba de pasar unos meses en una prestigiosa clínica para recuperarse.

Hace unos días, el todavía marido de Carolina de Mónaco aprovechó para salir a cenar con un grupo de amigos en un restaurante de la capital. Una velada que debía haber sido agradable, pero que terminó de una manera inesperada. El Príncipe y su pareja quedaron con una pareja de amigos en una terraza de uno de los barrios más exclusivos de Madrid y estuvieron disfrutando de una cena y de unas copas mientras charlaban animadamente. Hasta aquí nada fuera de lo común, de no ser por el hecho de que, según avanzaba el tiempo, el aristócrata comenzó a mostrarse más nervioso y alterado.

Ernesto de Hannover en una imagen reciente en Madrid / Gtres

Según algunas personas que fueron testigos de la escena y a tenor de las imágenes, Ernesto de Hannover empezó a elevar la voz hasta el punto de casi gritar. Una actitud que no gustó a su novia, que le reprochó su comportamiento y no dudó en mandarle callar sin éxito. La situación llegó a tal punto que finalmente decidió levantarse de la mesa y marcharse.

El encuentro fue, sin duda, muy incómodo. Tanto es así que cuando Claudia se marchó, la otra mujer también quiso hacer lo propio, aunque se encontró con la sorpresa de que el aristócrata le dio un empujón antes de que ni si quiera hiciera ademán de irse.

Finalmente, Hannover se quedó solo conversando con su amigo, como si nada hubiera pasado, aunque a lo largo del tiempo que estuvieron juntos, el aristócrata no dejó de levantar la voz y hacer algún que otro gesto más poco adecuado.

No es la primera vez que Ernesto de Hannover es protagonista de una salida de tono, sino que en el pasado su actitud ha sido muy criticada precisamente por eso. Imposible olvidar, por ejemplo, el plantón a Carolina de Mónaco en la boda de los entonces príncipes de Asturias o alguna ocasión más de similares características. No obstante, todo apuntaba a que en Madrid, había encontrado cierta estabilidad y tranquilidad para su espíritu guerrero.

Lo último en Actualidad

Últimas noticias