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Vuelta a los ruedos

Enrique Ponce dedica su faena a Ana Soria con un gesto que está dando la vuelta a la Red

Se trata del primer compromiso del torero valenciano tras anunciar su separación de Paloma Cuevas

Por fin ha llegado el día. Un mes después de que Enrique Ponce y Ana Soria se convirtieran en la pareja del verano, el momento más esperado por el torero se convertía en una realidad. Meses después de un duro confinamiento que dio pie al escándalo del verano, el valenciano ha vuelto a los ruedos en un fin de semana muy especial no solo por regresar al albero, sino también porque todos los ojos están pendientes de su novia. Pero no ha podido ser. Ana ha querido dejarle todo el protagonismo a su pareja y no ha habido ni rastro de ella en la plaza toros de la localidad sevillana de Osuna, donde el diestro de Chiva ha vuelto a vestirse de luces completando la terna de un cartel que contaba también con Javier Conde y el rejoneador Diego Ventura.

Ana Soria no ha querido restarle protagonismo a su pareja en la tarde de su regreso a los ruedos/Gtres

Pero aunque la joven no ha querido estar presente en esta tarde tan especial, Ponce sí que la ha tenido muy presente y le ha dado su sitio con un bonito gesto que ha dado la vuelta a las Red. Y lo ha hecho poco antes de empezar el paseíllo. El diestro ha dibujado una ‘A’ sobre el albero en honor a la persona que le ha devuelto la ilusión y de quien ha declarado estar «muy enamorado». En esta tarde tan importante para él, su nueva pareja ha ocupado un lugar importante gracias a este gesto con el que ha confirmado que es feliz en esta nueva etapa vital, después de haber roto su matrimonio con Paloma Cuevas después de casi 25 años casados.

El diestro valenciano ha tenido presente a su pareja y ha dibujado en el albero su inicial, una ‘A’, antes de empezar el paseíllo/Canal Sur

La tarde era significativa hasta el punto de que el diestro de Chiva llegó con pocas horas de antelación al hotel en el que le esperaba su cuadrilla y donde todo estaba preparado para que se vistiera y además colocara su particular capilla en la que suele pasar un breve momento de recogimiento antes de trasladarse al coso de Osuna donde la expectación era máxima a partes iguales por volver a ver el toreo de Ponce por un lado, y por otro, por ver de cerca a su nueva pareja. Aunque finalmente solo los aficionados a la tauromaquia han podido cumplir sus deseos, viendo cómo además su ídolo ha cortado una oreja en el segundo de la tarde.

El torero ha llegado al hotel con el tiempo justo para vestirse y tomarse un momento de recogimiento antes de su reaparición/Gtres

Y aunque el segundo que le ha tocado en suerte no le ha dado mucha opción de lucir su arte, las ganas le han podido y ha dejado para el recuerdo de los aficionados algunos de sus míticos lances como el clásico molinete. Ponce se ha despedido feliz después de que se le haya concedido otra oreja, a pesar de haber tenido que descabellar. Pero el público estaba entregado y Enrique ha recibido el segundo trofeo. Sin duda la vida le sonríe en el amor y en el ruedo.

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