Tras el derbi

El vestuario del Real Madrid estalla: «Nos han jodido bien y nos han puesto a un cobarde para arbitrar”

Los jugadores terminaron indignados por las dos rojas perdonadas al Atlético y el diferente criterio aplicado en la expulsión de Huijsen

En el equipo también denuncian el comportamiento del colegiado en el túnel: "Tuvo una mala educación innecesaria. Todos alucinan"

Mourinho retrata a los árbitros: «Pensaba que la Liga era diferente a la que dejé, pero ya me han explicado que no»

El vestuario del Real Madrid terminó profundamente indignado con Miguel Ángel Ortiz Arias después de la derrota en el Metropolitano. Los jugadores consideran que el derbi quedó condicionado por un arbitraje que permitió al Atlético llevar la agresividad al límite durante la primera mitad y que, en cambio, aplicó el máximo rigor para expulsar a Dean Huijsen después del descanso.

«Nos han jodido bien» y «nos han puesto a un cobarde para arbitrar» fueron algunos de los comentarios textuales que se escucharon dentro del vestuario madridista tras el encuentro. El enfado era enorme por las decisiones tomadas sobre el césped, pero también por la actitud que mantuvo el colegiado con los futbolistas blancos.

Dos rojas perdonadas

La primera gran protesta llegó por el planchazo del Cuti Romero sobre Bellingham. Ortiz Arias amonestó inicialmente al inglés, que tuvo que enseñarle las marcas de los tacos en su rodilla. El VAR corrigió el error y la tarjeta terminó siendo para el argentino, pero el Real Madrid reclamó una expulsión que nunca llegó.

Poco después, Kang-In Lee clavó los tacos en el tobillo izquierdo de Valverde. En esta ocasión no hubo tarjeta ni intervención de Trujillo Suárez desde la sala VOR. En el vestuario madridista entienden que el Atlético debió afrontar buena parte del encuentro con nueve jugadores.

El criterio cambió radicalmente en la segunda mitad. Huijsen derribó dentro del área a Giuliano Simeone y Ortiz Arias señaló penalti y le mostró inicialmente la amarilla. El VAR intervino, el árbitro acudió al monitor y terminó expulsando al central. Para los jugadores blancos, la comparación entre unas acciones y otra resulta inadmisible.

«El problema de fondo es que les permiten ser especialmente gentuza contra nosotros. Éste es el asunto», aseguran desde el Real Madrid. Dentro del vestuario existe la sensación de que los rivales pueden actuar con una dureza desmedida sin recibir el mismo castigo que se aplica a los futbolistas madridistas.

Incidente en el túnel

El malestar no se remitió al césped. En el Real Madrid denuncian un comportamiento inadecuado de Ortiz Arias con los jugadores en el túnel de vestuarios al descanso. «Tuvo una mala educación innecesaria a todas luces. Todos alucinan», explican desde el equipo.

Los futbolistas consideran que el colegiado no supo gestionar ni el partido ni la tensión posterior. Mourinho trasladó públicamente ese enfado al señalar la falta de experiencia del árbitro y la actuación de Trujillo Suárez desde el VAR. Dentro del vestuario fueron todavía más contundentes.

El Real Madrid también reconoce que su juego no estuvo a la altura del derbi, pero separa el pobre rendimiento del equipo de una actuación arbitral que considera decisiva. La derrota duele. La forma en la que se produjo, mucho más. Y el vestuario ha terminado convencido de que en el Metropolitano no se midió a los dos equipos con el mismo criterio.

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