La Liga de Javier Tebas le preparó un regalo envenenado al Real Madrid con el calendario y los blancos respondieron de la mejor manera posible. Ganando. El equipo de José Mourinho superó al Valencia en Mestalla y cerró con pleno de victorias una semana de máxima exigencia, marcada por los desplazamientos, el desgaste físico y la acumulación de partidos. Tres encuentros consecutivos lejos del Santiago Bernabéu en apenas siete días, con el añadido de un viaje europeo a Atenas entre dos compromisos ligueros de enorme dificultad. Una planificación que no gustó nada en el club blanco, pero que no impidió que los madridistas sacasen adelante todos sus compromisos. Tres salidas, tres victorias y seis puntos de seis posibles en Liga, además de otro triunfo fundamental en Champions.
Todo comenzó en Santander, donde el Real Madrid tuvo que superar al Racing en El Sardinero antes de poner rumbo a Grecia para enfrentarse al AEK de Atenas en la Champions. Mourinho gestionó los esfuerzos, repartió minutos y realizó rotaciones importantes para mantener fresco a un equipo sometido a una exigencia física considerable. El técnico portugués había insistido tras ganar el Clásico en que no había tiempo para celebraciones y que la prioridad absoluta era mantener la concentración. No quería que la victoria ante el Barcelona se convirtiese en una trampa. Y sus jugadores respondieron. Ganaron en Santander, sobrevivieron a una complicada noche europea en Atenas y remataron el trabajo en Mestalla, uno de los escenarios históricamente más exigentes para el Real Madrid.
El regalo envenenado de Tebas terminó convirtiéndose en otra demostración de fortaleza del Real Madrid de Mourinho. El calendario obligó a los blancos a encadenar viajes, partidos de máxima intensidad y apenas tiempo para preparar los encuentros, pero el equipo respondió con una madurez competitiva que confirmó su crecimiento. El entrenador portugués encontró soluciones en su plantilla, administró los esfuerzos y consiguió que sus futbolistas mantuviesen la concentración hasta el último compromiso antes del parón internacional. El Real Madrid llegó a esta exigente semana con la obligación de no fallar y salió de ella reforzado. La Liga puso el calendario, Mourinho diseñó el plan y sus jugadores se encargaron de dar la respuesta sobre el césped.
Recital de Arda Güler
Arda Güler dio un recital en Mestalla. El turco se convirtió en el gran protagonista del Real Madrid de José Mourinho, firmando una actuación sobresaliente ante el Valencia. Talento, personalidad y una calidad diferencial para marcar las diferencias en un escenario siempre complicado. El otomano fue un quebradero de cabeza constante para la defensa valencianista, apareciendo por el costado derecho, buscando espacios por dentro y participando en prácticamente todas las acciones ofensivas del conjunto blanco. Güler jugó a otra cosa.
Su gran actuación encontró el premio del gol. Güler firmó el segundo tanto del Real Madrid con una magnífica volea de pierna derecha, aprovechando un centro de Jude Bellingham para mandar el balón al fondo de la portería valencianista. Una definición de enorme calidad que puso de manifiesto su capacidad para aparecer en el área y resolver con una facilidad extraordinaria. Pero su partido fue mucho más allá del gol. El turco mostró una versión especialmente agresiva en ataque, buscó portería, se asoció con sus compañeros y dio continuidad al juego ofensivo madridista.
Mourinho ha encontrado en Arda Güler un futbolista capaz de desequilibrar partidos desde el talento y la inteligencia. El turco interpreta a la perfección los espacios, aceleró cuando la jugada lo necesitaba y aporta pausa cuando el Real Madrid debe controlar el encuentro. Su conexión con Bellingham y Mbappé fue una de las grandes noticias de la noche. Güler asumió responsabilidades, pidió constantemente el balón y demostró que podía ser determinante en los escenarios de máxima exigencia. En Mestalla dejó una actuación de futbolista grande.
Bellingham también dio una exhibición
Jude Bellingham también firmó un partido sobresaliente en Mestalla. El inglés fue uno de los grandes protagonistas de la victoria del Real Madrid, llevando la batuta del juego ofensivo y demostrando una vez más su enorme influencia en el equipo de José Mourinho. Su gran momento llegó con una asistencia extraordinaria a Arda Güler, al que encontró con un centro medido para que el turco rematase de volea y firmase el segundo tanto madridista. Una acción de enorme calidad que resumió su actuación. Bellingham puso el talento, la visión y la precisión al servicio del equipo, moviéndose con inteligencia entre líneas y generando espacios para sus compañeros.
Pero su exhibición no se limitó a la asistencia. Bellingham completó 37 de los 39 pases que intentó, alcanzando un espectacular 95% de acierto, una estadística que reflejó su capacidad para dominar el juego y tomar buenas decisiones incluso bajo presión. Además, el inglés también se multiplicó en las labores defensivas, recuperando balones y ganando dos entradas en campo rival. Fue un futbolista total, capaz de combinar elegancia, sacrificio y personalidad. Bellingham volvió a demostrar en Mestalla que es mucho más que un mediapunta. Es el motor de un Real Madrid que encontró en su talento una de las claves de la victoria.
Qué pesado eres, Maffeo
Pablo Maffeo volvió a ser protagonista por sus polémicas en un partido contra el Real Madrid. El lateral del Valencia, que arrastra un largo historial de enfrentamientos con los futbolistas blancos, vivió una noche para olvidar en Mestalla. Mbappé le superó en varias ocasiones y terminó viendo una tarjeta amarilla tras cometer una dura falta sobre el francés. Acumuló cinco infracciones y fue sustituido en la segunda mitad. Pero su mayor espectáculo llegó durante el descanso, cuando estalló ante los micrófonos de DAZN. «No me apetece nada hacer esta entrevista. Creo que es una mierda esta entrevista aquí que no pinta nada», aseguró visiblemente enfadado. Tampoco se olvidó del árbitro, al que culpó del primer gol madridista. «Que sea un poco más justo el árbitro y ya está, no es falta en el primer gol y eso nos condiciona», protestó el defensa valencianista.
Pero la polémica de Maffeo no terminó delante de las cámaras. Según pudo saber OKDIARIO, el lateral fue uno de los protagonistas del desagradable incidente que se produjo en el túnel de vestuarios de Mestalla durante el descanso. Varios jugadores y empleados del Valencia se encararon con integrantes del Real Madrid, especialmente con Jude Bellingham, que había protagonizado diferentes encontronazos sobre el césped durante la primera mitad. Maffeo y Braulio estuvieron, según las fuentes consultadas, entre los más exaltados de una bronca en la que hubo empujones, manotazos e insultos. La situación no pasó a mayores, pero dejó una imagen muy desagradable en las entrañas del estadio valencianista. Maffeo volvió a quedar en el centro de la polémica en otra noche de máxima tensión frente al Real Madrid.
Siempre Courtois
Thibaut Courtois volvió a demostrar en Mestalla por qué es el mejor portero del mundo. El belga apareció cuando el Real Madrid más lo necesitaba, con una intervención de valor gol que evitó que el Valencia se adelantase en el marcador. Danjuma se sacó un potente derechazo que buscaba la portería madridista, pero el guardameta respondió con una estirada espectacular y una manopla salvadora para enviar el balón a córner. Un paradón de esos que también ganan partidos. A partir de ahí, Courtois transmitió una seguridad absoluta, dominando el juego aéreo, imponiéndose en los centros laterales y aportando tranquilidad a una defensa en la que Konaté y Huijsen también estuvieron a un gran nivel. El belga apenas tuvo que intervenir en el resto del encuentro, pero cuando apareció lo hizo para marcar las diferencias. Otra portería a cero y otra actuación decisiva de un portero que convierte lo extraordinario en rutina.
Las notas del Real Madrid
- Courtois: 8
- Valverde: 8
- Huijsen: 8
- Konaté: 7
- Cucurella: 7
- Tchouaméni: 7
- Bernardo Silva: 7
- Arda Güler: 8
- Bellingham: 8
- Diomande: 7
- Mbappé: 7
- Brahim: 6
- Endrick: 6
- Camavinga: 6
- Espí: SIN TIEMPO
- Thiago Pitarch: SIN TIEMPO
- Mourinho: 7