Ortiz Arias condena al Real Madrid en el Metropolitano
El equipo de Mourinho cayó 2-0 en el Metropolitano, se queda a seis puntos del Barcelona y afronta un parón de selecciones cargado de dudas
El Madrid denuncia el diferente criterio arbitral entre la entrada del Cuti a Bellingham y la expulsión de Huijsen, mientras Mbappé se marchó sin rematar
Una derrota de escándalo
Semanas duras las que le esperan al Real Madrid. El derbi, con este calendario completamente dirigido, se ha convertido temporada tras temporada en el primer gran termómetro del curso. Si el año pasado dejó claro que los blancos tenían fiebre, esta vez no ha sido diferente. Ortiz Arias, árbitro madrileño, puso mucho de su parte para que así fuera, pero la realidad es que los hombres de Mourinho no estuvieron en ningún momento a la altura del encuentro.
El Real Madrid fue gravemente perjudicado por el árbitro, pero también por su propio juego. El 2-0 deja a los blancos a seis puntos de un Barcelona incontestable y por detrás del Atlético de Madrid en la clasificación. Todo ello antes de dos semanas sin fútbol de clubes por la llegada del parón de selecciones. Y en el Real Madrid ya saben lo que eso significa: mucho ruido, demasiados días para darle vueltas a la derrota y mucho que pensar.
Saltaron chispas
En el minuto 37, el Cuti Romero golpeó con los tacos en la rodilla de Bellingham en una acción muy dura. El árbitro se confundió inicialmente y amonestó al inglés, pero el VAR corrigió el error: retiró la tarjeta al madridista y mostró la amarilla al defensor rojiblanco. El Real Madrid reclamó incluso la expulsión directa de Romero en otro capítulo de una enemistad que comenzó en el Mundial y que promete elevar todavía más la temperatura de los próximos derbis.
La tensión entre Jude Bellingham y el Cuti Romero nació en las semifinales del Mundial de 2026, cuando Argentina eliminó a Inglaterra por 2-1. Tras el pitido final, el central argentino celebró la victoria en la cara del madridista y se señaló el escudo de su selección. Romero justificó después su reacción por las declaraciones realizadas desde Inglaterra antes del encuentro y por la actitud desafiante que, a su juicio, había mostrado Bellingham con Leo Messi durante el partido. Aquel cruce, acompañado de encontronazos en el túnel de vestuarios, dejó una cuenta pendiente entre ambos. El fichaje del Cuti Romero por el Atlético trasladó esa rivalidad al derbi madrileño.
Indignación madridista
La indignación fue enorme en el Real Madrid por la permisividad arbitral durante el derbi. El club no entiende que el Cuti Romero sólo recibiera una amarilla después de clavarle los tacos a Bellingham en la rodilla izquierda. Ortiz Arias llegó incluso a amonestar inicialmente al inglés, que tuvo que mostrarle las marcas del golpe, antes de que el VAR corrigiera el error. «El problema de fondo es que les permiten ser especialmente gentuza contra nosotros», denunciaban desde el club, donde también protestaron por la dura entrada de Kang-in Lee a Valverde y por la «mala educación innecesaria» del colegiado hacia los jugadores madridistas.
El enfado aumentó en el minuto 52 con la expulsión de Dean Huijsen. El central derribó dentro del área a un rival cuando era el último defensor y, después de revisar la acción en el monitor, Ortiz Arias interpretó que no intentó disputar el balón: señaló penalti y le mostró la roja directa. Grimaldo convirtió la pena máxima, rompió el 0-0 y obligó a Mourinho a recomponer la defensa dando entrada a Rüdiger. En el Real Madrid consideran especialmente sangrante el contraste entre el rigor aplicado con Huijsen y la permisividad mostrada ante las entradas sufridas por Bellingham y Valverde.
La campaña le falla a Mbappé en el campo
Kylian Mbappé vivió un derbi gris y tremendamente complicado, arrastrado por el colapso colectivo del Real Madrid. El francés, referencia ofensiva en el 4-2-3-1 de Mourinho, fue completamente anulado por el Cuti Romero y Le Normand y abandonó el terreno de juego en el minuto 72 sin haber realizado un solo remate. La expulsión de Huijsen y los posteriores goles de Grimaldo y Jonathan David terminaron de condenarlo: con diez jugadores, el equipo se replegó, dejó de generar fútbol y Mbappé quedó completamente aislado en ataque.
Las notas del Real Madrid
- Courtois: 6
- Dumfries: 4
- Huijsen: 4
- Konaté: 4
- Cucurella: 4
- Valverde: 5
- Tchouaméni: 4
- Arda Güler:
- Bellingham: 5
- Vinicius: 4
- Mbappé: 3
- Diomande: 4
- Rüdiger: 5
- Camavinga: 4
- Mourinho: 4