Obliga a tomar decisiones

Mourinho lo vio venir con Diomande: «Va a ser un crack mundial»

El entrenador quedó impresionado con el costamarfileño desde sus primeros entrenamientos y la confianza del cuerpo técnico en su crecimiento es absoluta

Diomandé ya supera a Vinicius en regates pese a haber disputado prácticamente la mitad de minutos y cada vez son más las voces que reclaman su titularidad por pura meritocracia

Diomande hace dudar a Mourinho

«Va a ser un crack mundial». José Mourinho necesitó muy poco tiempo para darse cuenta de que el Real Madrid tenía algo especial entre manos. Lo aseguró después de ver a Yan Diomande en una de sus primeras sesiones de entrenamiento y, apenas unas semanas después, aquella frase comienza a cobrar sentido. La confianza en el costamarfileño es absoluta. Dentro del cuerpo técnico están encantados con su evolución y cada vez existen más voces que consideran que, si el criterio para confeccionar el once fuese exclusivamente la meritocracia, debería tener más minutos. Incluso a costa de Vinicius.

El Real Madrid realizó una apuesta gigantesca por Diomande. 125 millones de euros más variables por un futbolista de sólo 19 años generaron inevitablemente debate. Más todavía cuando sus primeros partidos no estuvieron acompañados por minutos. Pero Mourinho siempre le ha querido proteger. El portugués valora su atrevimiento, su capacidad para encarar, la verticalidad que aporta y, especialmente, un sacrificio sin balón impropio de un extremo de su edad. Diomande corre hacia delante, pero también hacia atrás. Y eso con Mourinho cuenta mucho.

Los números empiezan a respaldar las sensaciones. Diomande acumula 14 regates completados en 286 minutos de Liga, mientras que Vinicius suma 12 en 565. El brasileño sigue claramente por delante en producción ofensiva, con un gol y tres asistencias frente a la única asistencia del costamarfileño, pero la diferencia de minutos permite entender el impacto que está teniendo el joven atacante. Diomande necesita muy poco tiempo para agitar los partidos.

El derbi cambió muchas cosas

El mejor ejemplo llegó en el Metropolitano. El Real Madrid estaba con diez y necesitaba piernas, desborde y sacrificio. Diomande entró por Vinicius y en 36 minutos completó cuatro de los seis regates que intentó y ganó nueve de 12 duelos. Él solo completó tantos regates como Vinicius y Mbappé juntos durante todo el encuentro.

Y ahí está precisamente una de las características que más seduce a Mourinho. Diomande no entiende de contextos. Recibe y encara. Da igual que el Real Madrid esté ganando, perdiendo o jugando en inferioridad. Su primera intención es hacer daño. Esa electricidad permite al equipo romper partidos cerrados y encontrar metros donde aparentemente no existen.

A ello añade trabajo defensivo. Su capacidad para replegar, disputar duelos y ayudar al lateral ofrece al Real Madrid un equilibrio que Mourinho considera fundamental. No es únicamente un extremo para agitar los últimos veinte minutos. Cada vez presenta más argumentos para jugar desde el principio.

Hasta ahora sólo ha sido titular en dos de sus siete partidos de Liga. Su balance global entre Liga y Champions es de 298 minutos, sin goles y con una asistencia. Una producción todavía discreta para el precio pagado, pero que no refleja completamente lo que está sucediendo cuando entra al terreno de juego.

El debate con Vinicius

Y ahí aparece inevitablemente Vinicius. Nadie en el Real Madrid discute lo que representa el brasileño ni su capacidad para decidir partidos. Además, sus números ofensivos continúan siendo superiores a los de Diomande. El debate nace de otra cuestión: el rendimiento actual y la meritocracia que Mourinho ha defendido desde su llegada, pero que le está costando aplicar.

Diomande está llamando a la puerta con fuerza. En prácticamente la mitad de minutos ligueros que Vinicius ha completado más regates y ofrece un despliegue defensivo superior. Cada aparición suya aumenta la sensación de que merece más. Y ya son varias las voces que consideran que, atendiendo exclusivamente al momento de forma, el costamarfileño tiene argumentos para sentar a Vinicius.

Mourinho deberá gestionar una competencia que hace apenas unas semanas parecía imposible. Diomande llegó como una enorme apuesta de futuro, pero está acelerando todos los plazos. En Valdebebas no sorprende del todo. Su entrenador lo vio prácticamente desde el principio. «Va a ser un crack mundial», aseguró nada más verlo en acción.

Costó 125 millones más variables y todavía tiene 19 años. El gol continúa pendiente, pero Diomande ya ha conseguido algo mucho más difícil: poner en discusión una de las posiciones que parecían intocables en el Real Madrid.

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