La jugada maestra de Florentino contra Barcelona y Atlético
El Real Madrid ha trasladado a la UEFA nueva documentación sobre el caso Negreira al considerar que afecta a la integridad de la competición
La oferta de 150 millones por Julián Álvarez no sólo presiona al Atlético, sino que también encarece un objetivo que el Barcelona jamás podría afrontar económicamente
El Real Madrid lleva el ‘caso Negreira’ a la UEFA y exige medidas disciplinarias contra el Barcelona
El Real Madrid ha decidido pasar al ataque. Después de años manteniendo una posición mucho más institucional en los grandes conflictos del fútbol español, en el Santiago Bernabéu entienden que ha llegado el momento de mover ficha. Y Florentino Pérez ha tomado una decisión: ir a la guerra contra sus dos grandes rivales. Contra el Barcelona en los despachos y contra el Atlético de Madrid en el mercado.
La ofensiva comenzó con el caso Negreira. El Real Madrid considera que los pagos realizados por el Barcelona durante años al ex vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros constituyen uno de los mayores escándalos de la historia del fútbol español. Por ello, el club blanco decidió elevar la presión y presentar ante la UEFA un informe con nueva documentación y evidencias para tratar de impulsar medidas disciplinarias contra la entidad azulgrana.
En Valdebebas consideran que no pueden mirar hacia otro lado. Entienden que la integridad de la competición está por encima de cualquier interés particular y quieren que los organismos internacionales estudien a fondo todo lo ocurrido. Un movimiento que ha sido interpretado en el entorno culé como una auténtica declaración de guerra institucional.
El golpe de Julián Álvarez
Pero la ofensiva madridista no se ha quedado ahí. También ha llegado al mercado de fichajes. Y el gran objetivo de Florentino Pérez ha sido Julián Álvarez. O no. Pero el caso es que la entidad madridista ha enredado y boicoteado.
El Real Madrid presentó una oferta de 150 millones de euros por el delantero argentino. Una propuesta que fue rechazada por el Atlético de Madrid, que no contempla desprenderse de uno de los pilares de su proyecto, a pesar de que el argentino ha manifestado públicamente su deseo de irse. Sin embargo, más allá de que la operación no llegase a buen puerto, en el Bernabéu consideran que el movimiento tenía un enorme valor estratégico.
Por un lado, obligaba al Atlético a retratarse públicamente y a fijar una valoración todavía más alta para su gran estrella. Por otro, ha provocado que las relaciones entre los madrileños y el Barcelona sean lo más tensas posibles.
El Barça también sale perjudicado
La maniobra también tiene una lectura directa en clave azulgrana. Julián Álvarez es uno de los futbolistas que más gustaban en el Camp Nou como posible referencia para el futuro. Sin embargo, la irrupción del Real Madrid elevó todavía más el precio del internacional argentino. O así debería de ser.
Si el Atlético ya no tenía intención de vender, ahora mucho menos. Y si algún día lo hace, la referencia de mercado queda marcada por esos 150 millones de euros puestos sobre la mesa por el club blanco. Una cantidad completamente fuera del alcance de la economía actual del Barcelona. Si lo vende por menos, los rojiblancos deberán explicar lo inexplicable.
Por eso, en apenas unas semanas, Florentino Pérez ha conseguido colocar contra las cuerdas a sus dos grandes rivales. Al Barcelona en los despachos con el caso Negreira. Y al Atlético en el mercado con Julián Álvarez. Dos frentes distintos. Un mismo mensaje. El Real Madrid ha decidido pasar al ataque.