Jude vuelve a ser Bellingham
Bellingham vuelve a brillar y lidera a Inglaterra hacia las eliminatorias
Mourinho tiene claro que el nuevo Real Madrid girará alrededor del inglés
Bellingham alimenta el sueño inglés
Tras una temporada muy complicada, marcada por las lesiones, la falta de entendimiento con Xabi Alonso y el bajo rendimiento tanto colectivo como individual, Jude ha vuelto a ser Bellingham en este Mundial. El inglés ha recuperado la sonrisa, el protagonismo y esa capacidad para decidir partidos que le convirtió en uno de los mejores futbolistas del planeta. Y eso que llegaba a Estados Unidos con más dudas que certezas.
La situación con Thomas Tuchel no invitaba precisamente al optimismo. El seleccionador inglés no le dio un solo minuto durante la ventana internacional del pasado mes de marzo, una decisión que sorprendió al propio futbolista y que provocó una importante indignación en el Real Madrid. En Valdebebas nadie entendía cómo uno de los mejores centrocampistas del mundo desaparecía de los planes de Inglaterra justo antes de un Mundial. Todo hacía indicar que tampoco tendría un camino sencillo en Norteamérica. Pero, de repente, todo cambió.
Bellingham se ha convertido en el gran líder de Inglaterra. Ha guiado a los Three Lions hasta los dieciseisavos de final como primeros de grupo y lo ha hecho siendo el futbolista más determinante del equipo. En el estreno ante Croacia abrió el marcador y, además, hizo historia al convertirse en el jugador europeo más joven en disputar cuatro grandes torneos internacionales entre Mundiales y Eurocopas.
Frente a Ghana tuvo un partido mucho más incómodo. Inglaterra estuvo espesa, sin creatividad y muy bien controlada por el conjunto africano. Jude trabajó, ayudó en defensa y trató de dar fluidez al juego, aunque apenas encontró espacios para desequilibrar.
Su gran exhibición llegó en la última jornada. Ante Panamá apareció el mejor Bellingham. Con el encuentro completamente bloqueado, tomó el mando del partido. Marcó el 0-1 con un potente zurdazo desde la frontal y apenas cinco minutos después puso un centro perfecto para que Harry Kane sentenciara el encuentro. Gol, asistencia y premio al mejor jugador del partido para cerrar una fase de grupos extraordinaria.
Los números explican perfectamente su impacto. Ha disputado los tres encuentros como titular, acumula 224 minutos, dos goles, una asistencia, un 86% de acierto en el pase y un espectacular pleno defensivo, con nueve robos exitosos en nueve intentos. Inglaterra ya está en las eliminatorias y Bellingham vuelve a transmitir esa sensación de futbolista capaz de decidir un Mundial.
El líder de Mourinho
En el Real Madrid también siguen muy de cerca su evolución. José Mourinho tiene decidido que Jude será la piedra angular de su nuevo proyecto y ya le ha transmitido que quiere construir el equipo alrededor de él. El portugués recuperará su clásico 4-2-3-1 y la idea pasa por situar al inglés como mediapunta fijo, la posición donde considera que puede marcar las diferencias de forma definitiva.
La intención del técnico es acabar con los continuos cambios de posición que sufrió durante la última temporada y devolverle un rol perfectamente definido. Quiere explotar su llegada desde segunda línea, su capacidad para aparecer entre líneas y, sobre todo, convertirle en el futbolista que conecte el centro del campo con Vinicius, Mbappé y Bernardo Silva.
Pero si algo enamora a Mourinho de Bellingham no es únicamente su talento. También su compromiso defensivo. El portugués considera que reúne todas las condiciones para liderar la presión del equipo gracias a su despliegue físico, su agresividad para recuperar balones y su enorme personalidad competitiva. Precisamente ese equilibrio entre calidad y sacrificio es el que más está maravillando al nuevo entrenador blanco durante este Mundial.
Una admiración mutua
La relación entre ambos viene de mucho antes de compartir escudo. En Inglaterra es conocido que la familia Bellingham siempre ha sentido una enorme admiración por José Mourinho. De hecho, tras la final de la Champions de 2024, varios periodistas ingleses desvelaron la cercanía entre ambas partes después de verles compartiendo conversaciones y celebraciones en el estadio.
Cuando el Real Madrid hizo oficial el regreso del portugués, Jude tampoco escondió su felicidad. «Increíble, increíble. Es un entrenador top, muy top. Estoy muy feliz», aseguró durante una de las ruedas de prensa del Mundial, unas palabras que fueron recibidas con enorme satisfacción en Valdebebas.
Desde entonces ya ha habido contacto directo. Mourinho llamó personalmente al centrocampista antes del inicio del Mundial para transmitirle confianza, desearle suerte y dejarle claro que será uno de los pilares fundamentales de su proyecto. El portugués siempre ha sentido una enorme admiración por el inglés y nunca ha ocultado que le fascina su personalidad. De hecho, defendió públicamente una de sus celebraciones más icónicas en el Santiago Bernabéu.
«Cuando lo vi marcar y celebrar así, supe que tenía el carácter para jugar ahí. No es arrogancia, es simplemente un ‘aquí estoy, lo hice de nuevo’», aseguró Mourinho hace meses. Ahora, después de comprobar cómo Bellingham ha recuperado su mejor versión en el Mundial, el técnico portugués tiene todavía más claro que alrededor del inglés comenzará la reconstrucción del nuevo Real Madrid.