Cornellá, territorio hostil para el Real Madrid
El Real Madrid ha ganado siete de sus últimas diez visitas ligueras al Espanyol, pero las otras tres terminaron en dolorosas derrotas
La derrota de 2025, marcada por la entrada de Carlos Romero a Mbappé y su posterior gol, permanece como una de las noches más polémicas de los blancos en Cornellá
Mourinho vuelve a por la Liga
Cornellá nunca es un paseo para el Real Madrid. Al contrario de lo que muchos puedan pensar e incluso utilizar para minusvalorar al Espanyol, el RCDE Stadium se ha convertido con el paso de los años en uno de esos escenarios incómodos donde los blancos saben que necesitan ponerse el mono de trabajo desde el primer minuto. Los números lo demuestran: en sus últimas diez visitas ligueras al campo perico, los madridistas han ganado siete veces, pero también han sufrido tres derrotas. No hay término medio. O victoria o golpe. Y algunas cicatrices siguen muy presentes. Por lo que el debut liguero apunta a ser complicado.
La más reciente llegó el 1 de febrero de 2025. El Real Madrid perdió 1-0 en un encuentro que acabó convertido en uno de los grandes escándalos arbitrales de aquella temporada. Con 0-0, Carlos Romero frenó una carrera de Mbappé con una entrada por detrás que impactó en la pierna izquierda del francés. Muñiz Ruiz mostró amarilla y el VAR, con Iglesias Villanueva, decidió no intervenir.
El desenlace terminó de incendiar al madridismo. Carlos Romero, el futbolista que podía haber dejado al Espanyol con diez, marcó en el minuto 85 el tanto de la victoria local. Ancelotti calificó después de «inexplicable» la decisión del árbitro y del VAR y recordó que la entrada suponía un riesgo evidente de lesión para Mbappé. Ese día, empezaron a bajar a los madridistas de la pelea por aquella Liga. El ‘olor’ que percibía Mourinho en su primera etapa se intesificó en ese momento.
Cornellá castiga hasta el final
Pero aquello no fue una excepción. El Real Madrid ya había sufrido golpes importantes en ese estadio. En la temporada 2021/22, el conjunto blanco de Carlo Ancelotti cayó 2-1 después de verse completamente sorprendido por un Espanyol que castigó cada error al contragolpe. Raúl de Tomás y Aleix Vidal colocaron un durísimo 2-0 y el gol posterior de Benzema no fue suficiente para completar la reacción.
Más cruel todavía fue lo sucedido en febrero de 2018. El partido parecía condenado al 0-0 cuando Gerard Moreno apareció en el minuto 93 para marcar de volea y tumbar al Madrid de Zidane. Cornellá volvió entonces a demostrar una de sus características habituales: allí el partido nunca termina hasta que realmente termina.
Incluso las victorias suelen exigir sufrimiento. En agosto de 2022, el resultado final fue un cómodo 1-3, pero el marcador engaña. El encuentro llegó igualado hasta el tramo final y fue Benzema quien desbloqueó la situación en el minuto 88 antes de cerrar definitivamente el choque ya en el añadido.
Mourinho vuelve a un escenario con heridas
El regreso de José Mourinho añade todavía más simbolismo al encuentro. El portugués vuelve precisamente al escenario donde perdió matemáticamente su última Liga como entrenador del Real Madrid. En mayo de 2013, aquel 1-1 frente al Espanyol certificó el título del Barcelona.
Ahora comienza una historia diferente, pero el aviso está escrito. El Real Madrid sabe que Cornellá aprieta, desgasta y espera su momento. Allí ha perdido partidos que parecían controlados, ha necesitado goles agónicos para ganar y vivió una de las polémicas arbitrales más sonadas de los últimos años con Mbappé como protagonista.
Por eso, para Mourinho, el estreno no será solamente un debut. Será el primer examen serio en un territorio que, históricamente, nunca ha tratado con demasiada amabilidad al Real Madrid. A pesar de que un sector de Barcelona se empeñe en asegurar lo contrario.