El Clásico de las relaciones rotas: sin comida de directivas ni acercamiento
El presidente del Real Madrid no viajará a Barcelona y tampoco habrá encuentro institucional entre las dos directivas antes del partido del domingo
El 'caso Negreira' y la documentación enviada a la UEFA mantienen abierto el enfrentamiento entre ambos clubes
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El Clásico tampoco tendrá acercamiento en los despachos. Florentino Pérez no viajará a Barcelona para presenciar el partido del domingo en el Camp Nou y no habrá comida de directivas. Ni encuentro previo ni fotografía de los dos presidentes en el palco. Real Madrid y Barcelona mantienen su distanciamiento institucional en una semana marcada por el caso Negreira y por las declaraciones de Joan Laporta contra el club blanco.
La ausencia del presidente madridista prolonga una situación que se ha convertido en habitual en las visitas al conjunto azulgrana. El partido tendrá toda su importancia deportiva, pero no servirá para recuperar una relación deteriorada desde 2023. El tradicional almuerzo entre las cúpulas de ambos clubes, que durante años formó parte de la previa, volverá a quedar fuera de la agenda.
El origen de la ruptura está en el caso Negreira y en la decisión del Real Madrid de personarse en el procedimiento judicial sobre los pagos del Barcelona al que fuera vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros. A partir de entonces, los encuentros institucionales dejaron de tener continuidad. La rivalidad pasó a convivir con un enfrentamiento en los tribunales que sigue condicionando la relación entre las dos entidades.
La ruptura comenzó en marzo de 2023
Hay una fecha que explica el cambio: el 19 de marzo de 2023. Florentino ya se ausentó del Clásico disputado aquel día en el Camp Nou, ganado por el Barcelona por 2-1. No fue, por tanto, su última visita al palco azulgrana, sino el encuentro en el que se produjo una ausencia que entonces resultó excepcional. Tampoco se celebró la habitual comida entre directivas.
Meses después, en octubre de 2023, el presidente blanco tampoco acudió al Clásico de Montjuic. En aquella ocasión, la previa quedó marcada además por un mensaje ofensivo del directivo azulgrana Mikel Camps contra Vinicius. El paso del tiempo no ha permitido recuperar la normalidad del protocolo y el domingo volverá a escenificarse esa distancia.
Eso no significa que Florentino y Laporta no hayan coincidido desde entonces. Los compromisos oficiales de otras competiciones han propiciado encuentros, pero esas coincidencias no han supuesto una reconciliación entre los clubes. En Barcelona, otra vez, no habrá una mesa compartida antes de que los equipos salten al terreno de juego.
El ‘caso Negreira’ mantiene abierto el enfrentamiento
La documentación remitida por el Real Madrid a la UEFA ha añadido otro elemento de tensión. El organismo europeo confirmó a principios de octubre la recepción del material y su incorporación a la investigación que mantiene en curso sobre el Barcelona y los pagos a Negreira. Los inspectores de Ética y Disciplina deben valorar esa información, sin que se haya anunciado una conclusión sobre su contenido.
El Barcelona respondió precisando que no se había abierto un expediente nuevo, porque el iniciado en 2023 nunca se había cerrado. También defendió su colaboración con los investigadores. Las posiciones siguen alejadas: el Madrid reclama que se esclarezcan los hechos y el conjunto azulgrana rechaza las acusaciones sobre su actuación.
Laporta ha elevado además el tono en los días previos al partido. El presidente del Barcelona ha acusado al Madrid de querer «reventar» la Liga y el CTA y ha expresado públicamente su respaldo a Javier Tebas. Unas declaraciones que reflejan hasta qué punto el enfrentamiento supera ya la rivalidad deportiva.
Con ese escenario llegará el Clásico del domingo. Mourinho y sus jugadores buscarán la victoria en el Camp Nou mientras las directivas mantienen las distancias. Florentino no estará en el palco y tampoco habrá almuerzo institucional. El partido reunirá a los dos equipos sobre el césped, pero no acercará a sus dirigentes.