El Castilla también está en crisis
El filial sólo ha ganado uno de sus cinco partidos de Liga y la derrota ante el Alcorcón ha aumentado las dudas sobre López de Lerma
La situación de Cestero y el miniderbi del viernes ante el Atlético de Fernando Torres elevan la presión sobre el entrenador
El Alcorcón conquista el Di Stéfano
El Castilla también está en crisis. El título de la Copa Intercontinental Sub-20 fue una alegría enorme para la cantera del Real Madrid, pero no ha cambiado la marcha del filial en Primera Federación. El equipo de Julián López de Lerma sólo ha ganado uno de sus cinco partidos en Primera Federación y transmite la sensación de estar muy por debajo de lo que permite su plantilla. La derrota del domingo ante el Alcorcón, por 1-2 en el Alfredo Di Stéfano, ha terminado de encender las alarmas.
El golpe fue especialmente duro por cómo llegó. Pol Fortuny adelantó al Castilla de penalti a los 12 minutos, pero el Alcorcón remontó antes del descanso. El filial tuvo toda la segunda parte para reaccionar y no encontró el empate. Una semana antes también se había puesto por delante ante el Sant Andreu y acabó sumando sólo un punto. Son ocasiones perdidas que empiezan a pesar en la clasificación y, sobre todo, en la confianza del equipo.
El caso Cestero añade tensión
A los resultados se suma la situación de Cestero. El centrocampista ha quedado fuera del equipo por una decisión técnica tras un desencuentro interno. No está lesionado. Su ausencia ha abierto otro frente en un momento en el que López de Lerma necesita recuperar la estabilidad y sacar más rendimiento de sus futbolistas.
Talento no falta en el centro del campo. Thiago Pitarch ha bajado temporalmente desde la dinámica del primer equipo para recuperar ritmo competitivo tras su lesión y ya participó en los encuentros ante el Sant Andreu y el Alcorcón. También está Sergio Martínez, una de las apuestas de futuro de la cantera. A ellos se suman Pol Fortuny y Roberto Martín. El problema para el Castilla no es encontrar nombres, sino convertir ese potencial en un equipo capaz de sostener los partidos y ganar con regularidad.
Un miniderbi que puede marcar el futuro del banquillo
El próximo viernes, 2 de octubre, llega al Di Stéfano el Atlético de Madrid B de Fernando Torres. Para López de Lerma será mucho más que un derbi de filiales. Llega cuestionado, con una sola victoria liguera y con la sensación dentro del club de que este Castilla está para bastante más. Una derrota podría llevar a la dirección deportiva a tomar decisiones.
El entrenador tiene ahora unos días para encontrar respuestas. Ganar al Atlético no borraría de golpe el mal arranque, pero daría aire al equipo y a su banquillo. Perder supondría afrontar octubre con la crisis instalada en Valdebebas.
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