Camavinga mantiene el pulso al Real Madrid
El centrocampista ha pedido a sus agentes que no escuchen ofertas pese a ser la principal venta que busca el Real Madrid
En Valdebebas creen que su progresión se ha frenado y esperan recaudar más de 50 millones con su traspaso.
Ahora tocan las salidas
Eduardo Camavinga mantiene el pulso al Real Madrid. El centrocampista francés no tiene ninguna intención de abandonar el Santiago Bernabéu este verano y ya ha trasladado una consigna muy clara a sus representantes: no quiere escuchar ofertas. Una postura que choca de lleno con los planes del club blanco, que considera prioritaria su salida para hacer hueco a nuevas incorporaciones y equilibrar una plantilla que sufrirá cambios importantes.
La llegada de José Mourinho no ha cambiado ese escenario. El técnico portugués tiene claro que quiere construir su centro del campo alrededor de Fede Valverde, Aurélien Tchouaméni y Bernardo Silva. Ambos son intocables para el nuevo entrenador por su capacidad física, su agresividad y el equilibrio que aportan al equipo. El gran señalado, por tanto, es Camavinga. En Valdebebas consideran que ha llegado el momento de separar sus caminos, aunque el francés, por ahora, no está dispuesto a facilitar la operación.
Una decisión que viene de Múnich
En el Real Madrid no gustó absolutamente nada su actuación frente al Bayern en la pasada Champions. Más allá de que la expulsión decretada por Slavko Vincic fuera muy rigurosa, dentro del club entienden que volvió a evidenciar los problemas que arrastra desde hace tiempo. Camavinga entró al terreno de juego en la segunda mitad y apenas tardó unos minutos en ver una amarilla totalmente evitable antes de terminar expulsado. Fue un episodio más de una larga lista de errores que en el club empiezan a considerar impropios de un futbolista llamado a liderar el centro del campo blanco.
La preocupación va mucho más allá de aquel partido. En el Real Madrid llevan meses analizando su evolución y la conclusión es contundente: no ha dado el salto que todos esperaban cuando llegó procedente del Rennes en 2021. Al contrario. En el club consideran que su crecimiento se ha frenado y empiezan a dudar seriamente de que alcance el nivel que se intuía cuando aterrizó en el Bernabéu siendo una de las grandes promesas del fútbol europeo.
Por ese motivo, el francés aparece como el principal candidato para abandonar el club este verano. Además de la decisión deportiva, existe un importante componente económico. El Real Madrid necesita ingresar dinero para seguir reforzando la plantilla y Camavinga es uno de los futbolistas con mayor valor de mercado. En la Premier League mantiene un gran cartel y en las oficinas del Bernabéu escucharían propuestas superiores a los 50 millones de euros. Sin embargo, el gran obstáculo sigue siendo el propio jugador. Con contrato hasta 2029 y decidido a continuar de blanco, cualquier operación pasa obligatoriamente por un cambio de postura que, a día de hoy, no parece cercano.