• Lifestyle
  • COOL People
  • Relojes & Joyas
  • Arquitectura
  • Motor
  • Wellness
  • Cultura
  • OKDIARIO

La nueva villa de 24 millones en Sotogrande: 4.000 m² construidos en una sola planta

Villa Sotogrande
(Foto: ARK Architects)
Ana Márquez
  • Ana Márquez
  • Mi sueño era convertir mi pasión en profesión, y lo conseguí. En cuanto terminé la carrera de periodismo entré en el mundo editorial y no he parado de escribir sobre moda, belleza, cine y estilo de vida para importantes cabeceras como COOLthelifestyle. Me encanta aprender y enseñar, tanto que soy docente de Periodismo Digital y Redes Sociales en Condé Nast College. Y como curiosidad, añadir que soy imagen de una crema facial de una conocida marca y es posible que me encuentres en algún 'beauty stand'.
    • Actualizado:

Cuando hace un tiempo hablamos con Manuel Ruiz Moriche para conocer los cimientos (y el savoir faire) de ARK Architects, el arquitecto nos explicó cómo su estudio llevaba más de 25 años construyendo sueños a través de la arquitectura. Aquella conversación ya dejaba entrever una filosofía muy clara: entender la casa como una extensión de la vida de quienes la habitan. Lo que quizá no imaginábamos entonces era hasta dónde podía llegar esa visión en Sotogrande.

Hoy, esa filosofía toma forma en Villa Nara, una de las residencias más ambiciosas concebidas en Sotogrande, dentro de La Reserva de Sotogrande. Una vivienda que no sólo destaca por su arquitectura o por su ubicación privilegiada frente al Mediterráneo, sino también por su precio: alcanza los 24 millones de euros, situándose entre las propiedades más exclusivas del sur de Europa.

Una villa pensada para vivir más y mejor

Villa Nara se levanta en el enclave residencial conocido como The Seven, el proyecto más exclusivo de La Reserva. La casa no se plantea simplemente como una vivienda de lujo, sino como un experimento arquitectónico en torno a lo que los diseñadores denominan «arquitectura para la longevidad»: espacios pensados para mejorar el bienestar físico y emocional de quienes los habitan a lo largo del tiempo.

Villa Sotogrande
(Foto: ARK Architects)

La premisa es clara: la arquitectura no debe imponerse a la vida, sino adaptarse a ella. En este caso, el diseño parte de elementos esenciales, la luz natural, la orientación, la relación con el paisaje y los materiales, para crear un entorno que favorezca ritmos de vida más calmados, saludables y conectados con la naturaleza.

10.000 metros de parcela y casi 4.000 construidos

Las cifras hablan por sí solas. Villa Nara se desarrolla sobre una parcela de más de 10.000 metros cuadrados, con cerca de 4.000 metros cuadrados construidos. Sin embargo, lejos de levantar una estructura monumental que domine el paisaje, el proyecto busca justo lo contrario: integrarse en él.

La vivienda se adapta a la topografía natural del terreno y se despliega prácticamente en una sola planta, reforzando la sensación de continuidad con el entorno. Las cubiertas ajardinadas prolongan visualmente el paisaje sobre la propia arquitectura, diluyendo el volumen de la casa en la vegetación. Desde muchos puntos, la vivienda parece emerger de la tierra más que construirse sobre ella. Las vistas se abren hacia el Mediterráneo y el Peñón de Gibraltar, uno de los panoramas más privilegiados del sur de España.

Villa Sotogrande
(Foto: ARK Architects)

Un recorrido por el lujo contemporáneo de Sotogrande

El interior de la vivienda responde a una idea muy clara: que cada espacio acompañe diferentes momentos de la vida cotidiana. La villa cuenta con ocho suites, amplias zonas de estar conectadas con el exterior, cine privado, bodega, gimnasio y un completo espacio wellness.

Entre los elementos más llamativos destaca un spa interior con piscina climatizada, concebido como un lugar de relajación integrado en la rutina diaria de la casa. Todo ello se organiza alrededor de patios y jardines que permiten que la luz natural y el aire circulen constantemente por el interior.

También dispone de un garaje con capacidad para diez vehículos, algo habitual en este tipo de propiedades donde los propietarios suelen mantener importantes colecciones de automóviles.

Villa Sotogrande
(Foto: ARK Architects)

El centro de la vivienda es el gran salón principal, un espacio que se abre completamente hacia el paisaje. Aquí la arquitectura se vuelve casi invisible: los límites entre interior y exterior se difuminan y el protagonismo lo adquieren la luz, el horizonte y la sensación de amplitud.La máster suite, por su parte, funciona como un pequeño universo privado dentro de la casa.

Más allá de la estética, la vivienda integra una serie de soluciones técnicas orientadas al confort y la eficiencia energética. La ventilación natural mediante patios se combina con un sistema mecánico avanzado que filtra el aire y recupera el calor, garantizando una renovación constante del ambiente interior. El diseño bioclimático, adaptado al clima mediterráneo, reduce la demanda energética y mejora el comportamiento térmico de la casa durante todo el año.