Tiempos complicados están llegando a la vida de Paz Vega. Tras triunfar en España y dar el salto a Hollywood, la actriz se había consolidado como uno de los rostros más internacionales de la cartera de talento nacional. Sin embargo, estos últimos meses están suponiendo un devenir de cambios en la vida de Paz Vega. El más impactante: la pérdida de su casa tras salir a subasta en el barrio de Justicia de Madrid, una impresionante vivienda de 140 metros cuadrados donde habría vivido junto a su ex pareja, Orson Salazar, y criado a sus tres hijos.
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Hace poco menos de una semana que la actriz Paz Vega sorprendía a sus seguidores con una publicación en la que anunciaba su regreso a las cocinas de MasterChef, programa del que ya formó parte en la edición de los Celebrities de 2018. Pero esta vez la aparición es algo más diferente que en su última experiencia, porque la actriz dará la cara en medio de una de sus situaciones personales más complicadas.
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El primer gran cambio vino tras la ruptura de su matrimonio con su pareja durante más de 35 años y el padre de sus tres hijos, el empresario venezolano Orson Salazar. En la relación entre ambos todo parece enturbiarse aún más, pues el anuncio de la ruptura ha traído consigo una oleada de rumores y falsos gritos sobre supuestas traiciones, engaños y manipulaciones.

Crecieron a raíz de la publicación de la actriz, que acompaña un texto donde podían leerse varias frases que dejaban entrever la situación entre ambos. Por ejemplo: «Qué difícil es asumir lo que has intentado negar tanto tiempo… Darte cuenta de que el aire corre en tu contra y que cada día estás más cerca de ese lugar donde reina el olvido y la melancolía de lo que pudo ser». O la afirmación de: «Me subí al tren equivocado, y cuando quise bajarme ya era tarde, estaba lejos, muy lejos. Y caminar de vuelta lo andado no era una opción».
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Especulaciones y habladurías aparte, lo peor que esta ruptura abarca es la millonaria deuda a la Hacienda Pública que la actriz arrastra: ni más ni menos que 1,2 millones de euros, que han llevado a Paz Vega a una delicada situación económica. Deuda de la que Orson ha hecho declaraciones al respecto, tal y como han recogido diversos medios, defendiendo su situación y afirmando que «nunca habría jugado con el patrimonio de sus tres hijos».
La vivienda estaba valorada en 2 millones de euros. Sin embargo, «se ha adquirido por 300.000», informó este viernes la periodista Sandra Aladro El tiempo justo.
Dejan la casa familiar
Toda esta situación había desembocado en que Paz Vega se fuese a vivir con su hermana, dejando así su residencia habitual y el que había sido hasta ahora el hogar familiar. Pero, ¿era la separación el motivo real por el que la actriz dejó su casa? Esto es lo que se pensaba hasta que fue filtrada la noticia de que la vivienda había salido a subasta pública.

La periodista Sandra Aladro en El tiempo justo ha desvelado que el verdadero motivo no era tanto la separación, sino su compleja situación económica. «Paz Vega ha perdido su casa. Salió a subasta en octubre en un 65%«. Más adelante desvelaremos los detalles del precio por el que salió a la venta, pero ahora vamos a conocer cómo era la vivienda.
Se trataba de un impresionante piso situado en la calle Argensola, una de las zonas más cotizadas del Barrio de Justicia, cerca de Salesas y Chueca. Fueron a vivir ahí tras su paso por Los Ángeles, por eso mucha de la prensa que se hizo eco de su mudanza definió esta vivienda como un paraíso californiano en la capital; pues su diseño guardaba ciertos guiños al estilo arquitectónico de este rincón de los Estados Unidos.
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El mapa que hoy tenemos de esta vivienda se construye a través de pequeñas pistas que fue dejando la actriz a través de sus redes. De ellas podemos ver un piso luminoso, con gran entrada de luz en las estancias y con un interiorismo dominado por las paletas cromáticas claras, con gran presencia del blanco y los tonos amaderados.
Una de las áreas más especiales es la cocina abierta, que pudimos ver en el programa Cena con mamá, que preside el área de reunión de la vivienda. Por esta y por todo el resto de las estancias de la casa puede observarse lo que en cualquier otra vivienda: cuadros con obras de arte y fotografías de la familia. Un ambiente muy familiar y cotidiano que tomaba forma gracias al diseño.

Por sus redes también se ha podido ver que la casa contaba con un patio donde el matrimonio había dado forma a un oasis natural cargado de plantas. Y el precio final de venta fue de… 300.000 euros, revelaban en El tiempo justo. Un precio final muy por debajo de los 2 millones que se estima que cuesten las viviendas de esas características en la zona.
