Todo lo que esconde el tocado de Sofia Palazuelo en su boda con el Duque de Huéscar
La joven, licenciada en Marketing y actual esposa de Fernando Fitz-James Stuart, escogió a la diseñadora sevillana Teresa Briz para que realizara su tocado
Todos esperaban el vestido de la novia. Como en cualquier otra boda, el diseño que había escogido Sofía Palazuelo en su enlace con Fernando Fitz-James Stuart era la pieza que más expectación estaba causando, en términos de moda. Pero, cuando llegó la ceremonia, por detrás de la creación delicada, minimalista y elegante que Teresa Palazuelo había ideado para su sobrina, el segundo detalle más llamativo de su estilismo terminó siendo la ausencia de una tiara.
Tal y como apuntan diversos medios de comunicación, la colección de joyas de la Casa de Alba estuvo a disposición de Sofía, pero ella finalmente decidió rechazar la oferta. ¿Los motivos? A pesar de que muchos expertos apuntaban a que la futura esposa escogería la corona de diamantes y perlas del siglo XIX, que perteneció a la emperatriz Eugenia de Montijo, a la hora de la verdad prefirió lucir un tocado blanco de plumas.
El origen de esta decisión podría estar en las desavenencias de la mallorquina con el Duque de Alba. Este último habría impedido a la joven llevar a cabo su deseo de casarse en un templo religioso, dándole como única opción los jardines del Palacio de Liria. Este detalle habría enfurecido a la licenciada en Marketing, que acabaría rechazando la opción de presumir de uno de los accesorios del amplio joyero de la familia de su actual marido y tampoco escogió velo. Únicamente se decantó por una discreta pulsera y unos pendientes de tamaño medio. De esta forma, puso fin a una tradición muy arraigada en la historia de este ducado, quizá con el fin de acabar también con la visión más antigua de la aristocracia.
La otra razón de peso no podría ser otra que su propio estilo personal. La naturalidad de la nueva aristócrata española se refleja en su sentido de la moda. Más allá de su ‘outfit’ de boda, Sofía Palazuelo se ha convertido en un referente estilístico este último año por sus looks relajados y refinados al mismo tiempo. Nunca ha necesitado el maximalismo para destacar.
La historia del tocado
Se trata de una propuesta muy sutil, en color blanco y de plumas naturales. La colocó rodeando el moño que eligió como peinado y que complementaba a la perfección con su look completo. Obra de la diseñadora de tocados Teresa Briz, la pieza ha sido creada insertando las plumas una a una para conseguir un efecto único. La creadora ha estado trabajando una temporada en el estudio del prestigioso Philip Treacy y se formó como diseñadora de sombreros en el reconocido centro Kensington and Chelsea College de Londres. Es especialista en tocados y pamelas a medida y actualmente su showroom se ubica en pleno centro de la capital española.
De origen sevillano, Teresa ha participado en la creación de numerosas piezas para las ‘royals’ británicas más importantes -entre las que se encuentran Camilla Parker y Meghan Markle- y otras ‘celebrities’ como Beyoncé o Diane Kruger.
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