POLÉMICA

Trump alaba el culo de Nicki Minaj en pleno mitin y el momento se hace viral: «Es difícil no verlo, lo tienes precioso»

Donald Trump y Nicki Minaj en un mitin. (Foto: RRSS)
Donald Trump y Nicki Minaj en un mitin. (Foto: RRSS)
Marta Menéndez
  • Marta Menéndez
  • Jefa de Corazón y Crónica Social en COOL. Periodista especializada en celebrities, televisión, moda y realeza, con experiencia en medios como Cadena SER, El Independiente y Diez Minutos. Actualmente cuento las historias detrás de los grandes nombres de la crónica social, con especial foco en actualidad, casas reales y televisión.

Donald Trump ha vuelto a protagonizar un momento polémico durante un acto de campaña, esta vez con Nicki Minaj como inesperada protagonista. El presidente de Estados Unidos aprovechó el mitin republicano celebrado este domingo en Port Huron, Michigan, para dedicarle un comentario sobre su físico a la rapera trinitense, a quien elogió por su «culo precioso» ante los asistentes. «Ponte de pie, es difícil no verlo», le dijo el mandatario, que no dudó en convertir la presencia de la artista en uno de los momentos más llamativos de una jornada marcada por la carrera electoral hacia las legislativas del próximo 3 de noviembre. Aunque Minaj no subió al escenario junto a Trump, su presencia en el acto y su cercanía con el presidente no pasaron desapercibidas, especialmente después de que ambos viajaran juntos a bordo del Air Force One. 

La intérprete acompañó al republicano hasta Michigan para respaldar la candidatura de Mike Rogers al Senado, que se enfrenta al demócrata Abdul El-Sayed en una contienda decisiva para el control de la Cámara alta. La participación de Minaj ha añadido un inesperado componente mediático al mitin, en el que Trump también aprovechó para lanzar nuevos ataques contra su rival político. Sin embargo, más allá de los mensajes electorales, el comentario sobre el físico de la cantante terminó acaparando buena parte de la atención. El episodio vuelve a poner de manifiesto el estilo provocador del presidente, acostumbrado a introducir referencias personales en sus intervenciones públicas, incluso en actos de carácter estrictamente político.

La visita de Nicki Minaj a Michigan comenzó antes de que Trump se dirigiera a sus seguidores. Steven Cheung, director de comunicaciones de la Casa Blanca, publicó en X un vídeo grabado en el interior del avión presidencial en el que la rapera aparece elogiando las políticas del mandatario. «Creo que hemos encontrado a la nueva secretaria de prensa de la Casa Blanca», bromeó el funcionario junto a las imágenes, a las que la artista respondió con un emoji de risa. La escena evidenció la buena sintonía entre Minaj y el entorno presidencial y reforzó la imagen de una cantante que ha pasado de cuestionar algunas de las decisiones de Trump a mostrar públicamente su respaldo. Ya durante el mitin, el presidente la mencionó ante el público y dedicó unas palabras a su figura, con un comentario sobre su trasero que terminó convirtiéndose en la anécdota más comentada del acto.

La presencia de la artista no es casual. Trump afronta la recta final de la campaña para las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre, unos comicios que decidirán el control del Congreso y que pueden condicionar el resto de su presidencia. En este contexto, el apoyo de personalidades con grandes comunidades de seguidores supone un escaparate para los candidatos republicanos. Nicki Minaj, una de las figuras más reconocidas del panorama musical internacional, cuenta con una fiel legión de admiradores conocidos como los Barbz, por lo que su acercamiento al presidente ha despertado un notable interés. Aunque no participó directamente en el discurso electoral, su presencia junto a Trump y el comentario sobre su físico acabaron desplazando parte de la atención de los asuntos políticos que se abordaron durante la jornada.

Nicki Minaj, de criticar a Trump a declararse su mayor fan

El respaldo de la rapera al presidente estadounidense representa un giro respecto a las posiciones que defendió durante el primer mandato del republicano. En 2018, Minaj criticó las políticas migratorias de su Administración, especialmente la separación de niños de sus padres en la frontera. La cantante, nacida en Trinidad y Tobago, explicó entonces que había llegado a Estados Unidos de manera irregular cuando tenía cinco años, una experiencia que marcó su reacción ante las medidas aplicadas contra las familias migrantes. Sin embargo, en los últimos años su relación con el movimiento conservador ha cambiado de forma considerable y la artista ha pasado a participar en actos vinculados al Gobierno, hasta el punto de definirse como la «fan número uno» de Trump.

Su acercamiento al presidente también quedó patente el pasado enero, cuando aseguró haber recibido gratuitamente una denominada «tarjeta dorada» vinculada a un programa migratorio impulsado por Trump. La iniciativa contempla una vía para obtener la residencia permanente a extranjeros que aporten un millón de dólares al Gobierno estadounidense, aunque funcionarios consultados por The New York Times aclararon que la tarjeta entregada a Minaj era un recuerdo y no le concedía un nuevo estatus migratorio. La rapera ya contaba con residencia permanente desde hacía aproximadamente dos décadas y podía solicitar la ciudadanía estadounidense, un trámite que afirmó estar completando.