Vanessa Escobar desmiente que vaya a vender la casa de su padre en Benidorm y desvela cómo quiere honrar su memoria
COOL ha hablado con la hija de Manolo Escobar en el día que el cantante cumpliría años
Vanessa Escobar ha desvelado que la casa que el cantante tenía en Benidorm no está a la venta
Además, Vanessa confirma que mantiene conversaciones con Almería para impulsar un museo en homenaje a su padre

Cada 19 de octubre, el nombre de Manolo Escobar vuelve a resonar con especial fuerza. Su música forma parte de la memoria sentimental de varias generaciones y su voz continúa sonando en celebraciones que parecen inseparables de su mítico Viva España. Pero, más allá de los escenarios y de las canciones que lo convirtieron en uno de los artistas más populares de nuestro país, hay una parte de su historia que permanece ligada a los lugares en los que construyó su vida familiar. Benidorm es uno de ellos. Allí tuvo una casa durante décadas, un refugio al que regresaba con los suyos y cuya situación ha generado dudas en los últimos tiempos. Ahora, coincidiendo con el aniversario de su nacimiento, Vanessa, la hija del cantante, aclara en exclusiva a COOL qué ha ocurrido con la vivienda y desmiente que continúe en venta. «No, no, la casa no se ha vendido. La casa la sigo teniendo», confirma rotundamente.
La historia de esta propiedad está marcada por una decisión que Vanessa llegó a tomar en uno de los momentos más difíciles de su vida. Tras la muerte de su madre, hace casi diez años, regresar desde Madrid a Benidorm y encontrarse con una casa vacía se convirtió en una experiencia dolorosa. Ya no estaba aquella persona que la recibía al llegar, y la ausencia transformó por completo el significado de un lugar que hasta entonces había estado asociado a la familia. «Yo decidí venderla cuando murió mi madre, por pena, porque era una sensación muy extraña llegar allí desde Madrid en coche con mis hijos y que no hubiera nadie para recibirme», explica a COOL. En aquel momento, desprenderse de la vivienda parecía una forma de evitar el golpe emocional de volver a ella y enfrentarse a los recuerdos.

Sin embargo, aquella decisión no tardó en cambiar. Vanessa puso la casa en venta, pero, con el paso de los meses, empezó a mirar la situación de otra manera y terminó descartando la idea. «Las cosas se van asentando. Vas asumiendo que es la vida y que los mayores se van y ya está», reflexiona. La vivienda dejó de ser únicamente un lugar que le recordaba a su madre para recuperar su condición de refugio familiar, un espacio en el que seguir compartiendo tiempo con sus hijos. Por eso, pese a las informaciones que han apuntado a una posible venta, la hija de Manolo Escobar insiste en que ya no existe esa intención: «La casa no está en venta para nada».
En esa decisión también pesa la relación que sus hijos mantienen con Benidorm. Vanessa procura pasar allí todo el tiempo que puede y, durante el verano, suele instalarse en la vivienda durante dos meses. También aprovecha parte de las Navidades, la Semana Santa y los puentes para regresar, siempre que sus obligaciones se lo permiten. Su vida está en Madrid, donde quiere que su hijo continúe en su colegio de educación especial hasta los 21 años, pero Benidorm ocupa un lugar fundamental en sus planes familiares. Tanto es así que el pequeño ya le ha hecho saber que estaría encantado de quedarse allí para siempre. «Ahora que hemos estado en el puente, anoche mismo en la cama me decía: ‘Mamá, yo me quiero ir a Benidorm ya’», cuenta entre risas. La idea de vender la casa supondría, por tanto, mucho más que desprenderse de una propiedad. «Si algún día vendo esa casa, a mi hijo le voy a hacer una faena», reconoce, dejando claro que, por ahora, no contempla ese escenario.

Un museo para recordar al hombre detrás del cantante
La conservación de la casa familiar no es la única manera en la que Vanessa quiere mantener vivo el recuerdo de su padre. La hija del artista también trabaja para que su legado tenga un espacio propio y pueda llegar a nuevas generaciones. En este sentido, confirma a COOL que mantiene conversaciones con Almería para intentar sacar adelante un museo dedicado a Manolo Escobar, un proyecto que todavía se encuentra en una fase inicial y para el que no hay fechas cerradas. «Estoy en conversaciones con Almería para poder hacerlo. Espero que se pueda hacer», explica. Aunque reconoce que la burocracia obliga a avanzar con paciencia, confía en que las negociaciones lleguen a buen puerto y permitan materializar la iniciativa a corto o medio plazo.
La intención es que ese espacio no se limite a repasar los grandes éxitos de su carrera, sino que permita descubrir también al hombre que había detrás del artista. «Esperemos que se pueda hacer un museo donde poder recordarle a él y recordar cómo era él y las cosas que a él le gustaban», señala Vanessa, que contempla la posibilidad de reunir recuerdos personales y otros elementos vinculados a su vida. Por el momento, no concreta cuándo podría abrir sus puertas ni cómo sería exactamente el proyecto, pero sí deja claro que las conversaciones siguen en marcha. El homenaje tendría cabida en una tierra que ya conserva numerosas muestras del cariño hacia el cantante: distintos municipios de Almería cuentan con calles y plazas que llevan su nombre, mientras que Benidorm, ciudad en la que vivió durante sus últimos años y a la que su familia ha estado ligada desde hace décadas, también le ha dedicado una calle.
«Yo le recuerdo todos los días»
En una fecha como el 19 de octubre, el cumpleaños de Manolo Escobar invita a repasar una trayectoria que dejó canciones convertidas en auténticos himnos populares. Para Vanessa, sin embargo, el recuerdo de su padre no necesita una jornada señalada. «Yo le recuerdo todos los días, absolutamente todos los días», afirma a COOL. Las entrevistas que encuentra en internet y las canciones del artista forman parte de su día a día, hasta el punto de que la música que suena habitualmente en el coche es la de su padre, por petición de su hijo. No acostumbra a organizar actos especiales ni a recurrir a ceremonias en los aniversarios: prefiere mantenerlo presente de una forma mucho más cotidiana, a través de las canciones y de los recuerdos que siguen acompañándola.

Hay ocasiones, eso sí, en las que esa presencia adquiere una emoción difícil de contener. Vanessa recuerda especialmente lo que sintió durante la celebración del Mundial de fútbol que ganó España. Al terminar el partido, escuchar Viva España y reconocer la voz de su padre en medio de la euforia colectiva la llevó a romper a llorar junto a su hijo. «Yo me emocioné un montón, me puse a llorar con mi hijo y todo», relata.