Estrés

Alba Gómez Zubiaur, dermatóloga, sobre el mito de las canas: «La afirmación de que el estrés hace encanecer más rápido tiene una importante base científica»

Las canas forman parte del proceso natural de envejecimiento, aunque no siempre aparecen cuando esperamos

Los tratamientos químicos agresivos, como ciertos alisados y tintes, también pueden debilitar la fibra capilar

Cuando dejan de aportar suficiente pigmento, el cabello nuevo crece sin su color habitual

Alba Gómez Zubiaur, dermatóloga, sobre el mito de las canas:

Las canas forman parte del proceso natural de envejecimiento, aunque no siempre aparecen cuando esperamos. En algunas personas comienzan a hacerse visibles a edades tempranas, mientras que otras conservan su color natural durante décadas. Detrás de este fenómeno se encuentra la melanina, el pigmento que da color al cabello, y un conjunto de factores que pueden alterar su producción. Entre ellos destacan la genética, el paso del tiempo y el estrés oxidativo, un proceso celular relacionado con la exposición ambiental y determinados hábitos cotidianos que también pueden influir en la salud capilar.

Para comprender por qué aparecen las canas, es importante observar qué sucede dentro del folículo piloso. Según explica la dermatóloga Alba Gómez Zubiaur, directora de la Unidad Capilar Instituto Médico Ricart y colaboradora de Olistic, a Hola, los melanocitos, las células encargadas de producir melanina, reducen progresivamente su actividad con los años y bajo determinadas condiciones de estrés oxidativo. Cuando dejan de aportar suficiente pigmento, el cabello nuevo crece sin su color habitual. Aunque el estrés puede acelerar este proceso, no es su única causa. La herencia genética, la alimentación, el tabaquismo y otros factores también intervienen. Por eso, cuidar el bienestar general puede favorecer la salud del cabello, aunque no garantiza evitar el encanecimiento ni recuperar el color perdido.

¿Qué es el estrés oxidativo y cómo afecta la salida de las canas?

El estrés oxidativo aparece cuando existe un desequilibrio entre los radicales libres y los mecanismos antioxidantes que ayudan a neutralizarlos. Los radicales libres son moléculas que el organismo produce de manera natural durante diferentes procesos metabólicos. En cantidades controladas, forman parte de su funcionamiento; sin embargo, cuando se acumulan en exceso, pueden dañar estructuras celulares.

En el folículo piloso, este desequilibrio puede afectar a los melanocitos y alterar la producción de melanina. El doctor Stephane Decrock relaciona el proceso con el aumento de especies reactivas de oxígeno, la disminución de defensas antioxidantes como la catalasa y la acumulación de peróxido de hidrógeno.

«Estos cambios pueden interferir en la actividad de la tirosinasa, una enzima fundamental para sintetizar melanina. Cuando la producción de pigmento disminuye, el pelo crece con menos color o completamente blanco». Menciona el experto. No obstante, el encanecimiento depende de varios mecanismos biológicos y no debe interpretarse automáticamente como una señal de daño generalizado en el organismo.

Las principales causas del estrés oxidativo capilar

La exposición excesiva al sol es uno de los factores ambientales que pueden favorecer el daño oxidativo. La radiación ultravioleta afecta tanto al cuero cabelludo como a la fibra capilar, especialmente cuando existe una exposición prolongada sin protección.

La contaminación ambiental también puede contribuir al deterioro celular. A ello se suman el tabaquismo, una alimentación poco variada y la falta de descanso, hábitos que pueden dificultar el mantenimiento de un equilibrio adecuado entre oxidantes y antioxidantes.

El estrés físico y emocional sostenido merece especial atención. Cuando se prolonga, puede acompañarse de cambios hormonales y fisiológicos que influyen en el ciclo de crecimiento del cabello. Además, determinados procesos inflamatorios y algunas enfermedades metabólicas pueden incrementar el estrés oxidativo.

Los tratamientos químicos agresivos, como ciertos alisados y tintes, también pueden debilitar la fibra capilar. Sin embargo, conviene distinguir entre el daño que modifica la resistencia o el aspecto del pelo y los mecanismos que provocan la pérdida de pigmentación desde el folículo.

¿Puede el estrés hacer que aparezcan canas prematuras?

El estrés no suele transformar instantáneamente el cabello pigmentado en blanco. El pelo que ya ha crecido fuera del folículo no cambia de color de esa manera por una situación emocional.

Lo que sí puede ocurrir es que el estrés sostenido influya en los procesos biológicos relacionados con la pigmentación. Su impacto depende de factores individuales, de la predisposición genética y del estado general de salud. La aparición de canas durante una etapa difícil no demuestra, por sí sola, que el estrés sea la causa directa.

La genética y la edad continúan desarrollando un papel fundamental. Asimismo, determinadas carencias nutricionales o alteraciones hormonales pueden justificar una valoración profesional, especialmente si el cambio es temprano o se acompaña de otros síntomas.

¿Cómo cuidar el cabello y reducir el estrés oxidativo?

Aunque no existe una fórmula que garantice prevenir las canas, algunos hábitos ayudan a proteger la salud capilar. Desde la Clínica Pivaz recomiendan mantener una alimentación equilibrada, con frutas, verduras, legumbres y frutos secos, permite obtener vitaminas, minerales y otros compuestos antioxidantes necesarios para el funcionamiento del organismo.

También conviene proteger el cuero cabelludo del sol mediante sombreros y evitar el tabaco. Dormir lo suficiente, realizar actividad física adaptada a las propias capacidades y reservar momentos para descansar pueden contribuir al bienestar general y a una mejor gestión del estrés.

La hidratación y el uso de productos adecuados ayudan a conservar la fibra capilar en buenas condiciones, aunque ningún champú puede garantizar que los melanocitos recuperen su actividad.