Escándalo en un puticlub de Palma: un cliente llama a la Policía por no querer pagar a una mujer al no gustarle cómo le hicieron una felación
Los agentes instaron a la 'madame' y al cliente moroso a que resolvieran su conflicto en un juzgado
Un hombre de mediana edad llamó a la Policía Local de Palma tras mantener una disputa económica en un club de alterne de la calle Aragón, muy cerca del antiguo bar Güell. El cliente aseguró que había contratado los servicios de dos prostitutas y que solo estaba dispuesto a abonar 50 euros por el servicio de la segunda, ya que no había quedado satisfecho con el primero, alegando que no le gustó la felación que le hicieron.
Lo que prometía ser una noche de discreción terminó con una escena de lo más insólita y con presencia policial. El protagonista de esta peculiar historia acudió a un club de alterne de la calle Aragón de Palma y, según explicó posteriormente a los agentes, contrató los servicios de una mujer.
Sin embargo, la experiencia no habría cumplido sus expectativas. El hombre manifestó que no le había gustado cómo se había desarrollado el primer servicio, concretamente la felación que había recibido, y consideró que ese motivo justificaba no abonar íntegramente la cantidad que se le reclamaba.
La noche continuó y el cliente contrató posteriormente los servicios de una segunda mujer. El problema llegó cuando tocó hacer cuentas. El hombre aseguró que estaba dispuesto a pagar 50 euros por el servicio de la segunda mujer, pero se negaba a abonar la cantidad correspondiente a la primera, al entender que no había quedado satisfecho con el servicio recibido.
La discusión llegó hasta la responsable del establecimiento, conocida como ‘madame’, a quien el cliente trasladó su particular reclamación. Pero la respuesta que recibió fue tan contundente como inesperada. Según relató el propio hombre a los agentes, la responsable del local le habría contestado con una comparación de lo más gráfica: «Esto es como comprar una barra de pan, ¿cómo vas a protestar cuando te la has comido?»
La frase no consiguió precisamente poner punto final a la discusión. Más bien todo lo contrario. El cliente se puso nervioso y decidió llamar a la Policía Local de Palma, solicitando la presencia de los agentes en el establecimiento. La situación, que podía parecer más propia de una discusión entre cliente y establecimiento, acabó así con una intervención policial. Los agentes acudieron al lugar y escucharon las versiones de las partes implicadas.
Por un lado, el cliente insistía en su disconformidad con el primer servicio contratado y defendía que no debía pagar la cantidad que se le reclamaba. Por otro, desde el establecimiento mantenían su propia versión de los hechos.
Los policías tuvieron que emplear mano izquierda para rebajar la tensión y explicar a los implicados que aquella disputa no podía resolverse mediante una actuación policial. Los agentes recordaron a ambas partes que la Policía Local no podía decidir cuánto debía pagar el cliente ni determinar si tenía derecho a reclamar parte del importe. En caso de existir un incumplimiento o una controversia susceptible de reclamación, la cuestión debía trasladarse a los cauces legales correspondientes.
Finalmente, los funcionarios realizaron el correspondiente informe judicial y explicaron a las partes que podían emprender las acciones que considerasen oportunas ante los juzgados. Así terminó una de las intervenciones más peculiares: una disputa por el precio de unos servicios sexuales acabó con una llamada a la Policía Local de Palma, una reclamación económica y una inesperada comparación con una barra de pan.
El episodio deja una escena difícil de imaginar: un cliente descontento con uno de los servicios recibidos, una responsable de un club tratando de defender el cobro, una discusión que sube de tono y, finalmente, una patrulla policial llamada para intentar poner orden en el conflicto.
Los agentes, sin embargo, dejaron claro que no podían ejercer de árbitros de una disputa de este tipo. Su intervención se limitó a escuchar a las partes, evitar que la situación fuera a más, recoger lo sucedido en un informe y recordarles que debían acudir a la vía judicial si consideraban que tenían motivos para reclamar.
Una noche que comenzó en busca de intimidad terminó, de forma completamente inesperada, con la Policía Local de Palma interviniendo en un club de alterne de la calle Aragón por una disputa sobre el pago de un servicio sexual.
Lo último en OkBaleares
-
Fraude laboral en un hotel de Mallorca: diez extranjeros detenidos tras pagar por papeles falsificados para poder trabajar
-
Las activistas que destrozaron cinco inmobiliarias en Santa Maria cargan contra la Guardia Civil para no reconocer su vandalismo
-
Inca presenta el cartel del Dijous Bo 2026, obra del diseñador Rubén-Dario Garcia-Pujals
-
Mahón, gobernado por el PSOE, subirá un 150% el IBI al que tenga dos viviendas sin alquilar que lleven tres años cerradas
-
El Parlament despide a María José Verdú (Vox), primera diputada que fallece en activo en Baleares
Últimas noticias
-
Volkanovski quiere un último baile con Topuria: «Vengarme de aquel combate sería genial»
-
Alcaraz para el ímpetu de Khachanov y debuta con un trabajado triunfo en Viena
-
Trump puede perder el Congreso, pero que Europa no se haga ilusiones
-
Canal Cocina muestra el ‘Día de Muertos’ desde México como nunca antes se ha visto
-
El palo de Santiago Niño Becerra, economista experto, a los jóvenes españoles: «Los jóvenes y no tan jóvenes que no son propietarios están vendidos»