Da a luz en el váter sin saber que estaba embarazada y deja morir ahogada a su bebé recién nacida en Menorca tras tirar de la cisterna
La autopsia determinó que la niña nació viva a término y falleció por falta de oxígeno y asfixia en el agua
La joven de 22 años entró en estado de 'shock' tras el parto, tiró de la cisterna y no auxilió a la pequeña
Lo que comenzó como un repentino dolor de tripa derivó en un desenlace fatal en Menorca. La Audiencia Provincial de las Islas Baleares juzga a partir de este jueves a una joven de 22 años acusada de un delito de asesinato con alevosía por no auxiliar y dejar morir asfixiada en el váter a su hija recién nacida. La Fiscalía solicita para la procesada ocho años de prisión.
El escrito de acusación sitúa los hechos a primera hora de la mañana del 10 de septiembre de 2024. Sobre las 05:00 horas, la procesada, sin antecedentes penales, empezó a experimentar intensos dolores abdominales que fueron incrementándose de forma progresiva con el paso de las horas. Sin embargo, ni ella ni su pareja sentimental de aquel momento eran conscientes de que se encontraba embarazada.
Ante el empeoramiento de las molestias, el novio trató de auxiliarla acudiendo a una farmacia y telefoneando en reiteradas ocasiones a los servicios de emergencias a través del 061, quedando registrada la primera llamada a las 10:13 horas, creyendo que se trataba de otra dolencia y sin saber que el parto era inminente.
Aproximadamente a las 10:30 horas, encontrándose ya en el baño, la joven dio a luz a una niña con una edad gestacional mínima de 37 semanas. La pequeña nació con vida, pero falleció poco después por falta de oxígeno, a causa de una asfixia por sumersión y aspiración de agua dulce.
Y es que el escrito judicial detalla que el bebé quedó tendido de lado en el interior del inodoro con la cabeza sumergida y las vías respiratorias taponadas por las membranas ovulares del parto. La madre, que se encontraba en estado de ‘shock’, no cogió a la niña, tiró de la cisterna y no le prestó la mínima atención requerida para mantenerla con vida.
La recién nacida era fruto de una relación con una pareja anterior que no mantiene contacto con la investigada y ha renunciado a cualquier reclamación. La mujer fue detenida en noviembre de ese mismo año.
El Ministerio Fiscal aprecia en el caso la agravante de parentesco, pero contempla a su favor la atenuante de confesión y la eximente incompleta de alteración psíquica derivada del estado emocional en el que se hallaba, por lo que rebaja su petición a ocho años de cárcel.