MALLORCA

Un coche eléctrico burla la vigilancia policial y se ‘enchufa’ a una farola pública en plena Plaza de España de Palma

El vehículo aparece estacionado junto a la acampada por la vivienda, a escasos metros de la estatua de Jaume I

Inmigrantes cargan los móviles enchufándolos a una farola pública en plena plaza de España de Palma

Ver vídeo

La imagen ha dejado atónitos a decenas de vecinos de la ciudad de Palma. Un vehículo eléctrico ha amanecido estacionado en la Plaza de España y conectado directamente a una de las farolas del alumbrado público para recargar su batería.

La escena, ya insólita por sí misma en un enclave donde el tráfico rodado está terminantemente prohibido, gana en surrealismo por su ubicación exacta: a escasos diez metros del monumento a Jaume I El Conquistador y justo al lado de la acampada por la vivienda.

La estampa desafía de lleno la lógica de la vigilancia urbana en uno de los puntos neurálgicos de la ciudad. La Plaza de España no solo canaliza el flujo diario de miles de peatones, trabajadores y turistas que acceden a la Estación Intermodal, sino que cuenta con un dispositivo permanente de la Policía Local de Palma, con agentes desplegados durante las 24 horas del día.

Pese a ese control continuo sobre el perímetro, el turismo logró adentrarse en la explanada, sortear las restricciones de acceso y culminar la maniobra conectándose al suministro eléctrico municipal sin ser interceptado a su llegada.

El automóvil quedó inmóvil a escasa distancia de las tiendas de campaña instaladas en la plaza, convirtiéndose de inmediato en el foco de comentarios, fotografías y vídeos entre quienes pasaban por allí a primera hora de la mañana. Para alimentar la batería, el conductor o responsable del coche recurrió al cableado de la propia farola pública, utilizando el equipamiento urbano como si se tratase de un punto de recarga autorizado.

El suceso plantea un doble frente de infracciones visibles en pleno espacio público. Por un lado, el acceso indebido, la circulación y el estacionamiento dentro de un área estrictamente reservada a los peatones. Por otro, el presunto enganche irregular a la red de baja tensión de la iluminación municipal, con el consiguiente riesgo para la seguridad de quienes transitaban junto a la instalación manipulada.

A lo largo de la mañana, la presencia del turismo en el epicentro de la capital balear continuó llamando la atención de curiosos y manifestantes de la acampada, que asistieron con incredulidad a cómo un vehículo particular convertía uno de los espacios más vigilados y transitados de Palma en su estación de servicio.

No es, sin embargo, la primera vez que las farolas de la Plaza de España acaban convertidas en tomas de corriente improvisadas. Tal y como informó en su momento OKBALEARES, este mismo punto ya fue escenario de prácticas similares cuando varias personas de origen inmigrante fueron sorprendidas utilizando las conexiones del alumbrado público para recargar sus teléfonos móviles.

Lo último en OkBaleares

Últimas noticias