¿Por qué se debe comer alcachofa?

¿Por qué se debe comer alcachofa?
alcachofa

Existen más de 20.000 especies distintas de alcachofas, pero las que se cultivan en todo el mundo son muchas menos. La razón es que precisan de un clima cálido y un terreno calcáreo que no se encuentra en cualquier parte. Se tiene constancia que no fue hasta el siglo XV cuando se convirtió en un alimento muy apreciado hasta que se introdujo en Inglaterra. Pero no sólo se valoraba desde un punto de vista gastronómico, también por sus propiedades medicinales. Si aún te preguntas por qué se debe comer alcachofa, nosotros te lo explicamos en este artículo.

Sin lugar a dudas se trata de uno los alimentos más importantes para cuidar el hígado, al realizar funciones de depuración y protección.

Combatir la diabetes: distintas investigaciones han demostrado que este vegetal puede disminuir los niveles de azúcar en sangre, por lo que podría convertirse en un alimento perfecto para aquellas personas con problemas de diabetes. No sólo no incrementa la tasa de glucosa en sangre, sino que la reduce de una manera natural.

Favorece la digestión: la alcachofa es rica en cinarina, que es una sustancia que incrementa la secreción de bilis. Gracias a esto se convierte en un producto perfecto tanto para el sistema digestivo como para garantizar el adecuado funcionamiento de la bilis y del hígado. La cinarina consigue aumentar la producción de bilis, que es imprescindible para la digestión de las grasas. Con este vegetal se facilitan las digestiones difíciles.

Eliminar toxinas: con la alcachofa también se eliminan las toxinas que se acumulan en el organismo, y todo ello es posible por su contenido en cinarina. Si por algo destaca ese alimento es por su capacidad para depurar. Uno de los órganos que más se beneficia es el hígado.

Depuración de hígado: consigue regenerar de forma natural las células hepáticas. Por eso también permite combatir las sustancias tóxicas resultando un vegetal estupendo para aquellas personas que tengan el hígado graso, que consiste en la acumulación de grasa en el hígado, que en el caso de no ser tratado podría derivar en un problema más grave como el cáncer de hígado o cirrosis. Debido a la presencia de cinarina, también se recomienda este alimento en caso de mala digestión de las grasas, hígado perezoso e ictericia.

Triglicéridos y colesterol alto: hasta ahora hemos comprobado que la alcachofa es un alimento de sabor amargo, que permite digerir mucho mejor las grasas, favorece el buen funcionamiento del hígado, actúa como depurativo y diurético y también es perfecto para reducir los niveles de triglicéridos y colesterol.

El consumo habitual de las alcachofas cocidas, sin que en ningún momento se acompañe por grasas, permite disminuir tanto los niveles del colesterol malo como los del total, resultando de gran beneficio para el colesterol bueno o HDL.

La alcachofa se puede incorporar a nuestra dieta de una manera regular como ocurre con el resto de vegetales. Lo ideal es que se coma en fresco y no de bote. También ayuda a adelgazar y a quitarse de encima los kilos que nos sobran.

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