España no pone en marcha una gran central hidroeléctrica desde el 2017: Granada rompe el ciclo tras 20 años de espera
La central, de 4,36 MW y casi 5 millones de inversión, producirá 24.000 MWh al año en Granada
La presa de Rules genera electricidad por primera vez, 22 años después de terminar su construcción
Las obras para reforzar una presa de hace 111 años obligan a vaciar por completo un embalse del río Segura en Murcia

Estrenar una central hidroeléctrica puede que se haya convertido en una rareza en España. La última gran central nueva que se inauguró fue San Pedro II, en el río Sil (Ourense), en enero de 2017. Por eso lo ocurrido ahora en Granada tiene algo de excepcional.
La energética granadina Cuerva ha anunciado la puesta en marcha de la Central Hidroeléctrica de Rules, en Vélez de Benaudalla (Granada), después de dos décadas de espera hasta poder trabajar sobre el terreno. Las obras concluyeron en diciembre de 2025 y la instalación abre ahora una nueva etapa para la empresa.
La central ha supuesto una inversión cercana a los cinco millones de euros y cuenta con 4,36 MW de potencia. Su producción media estimada es de 24.000 MWh al año, el equivalente al consumo eléctrico de más de 6.000 hogares.
Una rareza en la España actual
Iberdrola inauguró San Pedro II el 31 de enero de 2017, con el entonces presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. Desde entonces, las grandes eléctricas han apostado por modernizar lo que ya tenían, como el bombeo de Valdecañas (Cáceres), ampliado entre 2025 y 2026.
Con las presas ocurre algo parecido. La última gran presa inaugurada fue la de Castrovido (Burgos), en junio de 2021, tras 17 años de obras y 250 millones de euros. La de Mularroya (Zaragoza) terminó sus obras en 2024 y empezó a llenarse en julio de 2025.
El ritmo tiene poco que ver con el de otras épocas. Si echamos la vista atrás, desde 2010 se han completado al menos 20 embalses en la España peninsular, 13 de ellos en la cuenca del Ebro, y algunos aún esperan para operar a pleno rendimiento.
Electricidad en una presa ya construida
Rules no es una presa nueva, sino una presa que por fin produce electricidad. Terminada en 2004 sobre el río Guadalfeo, tiene 113,3 hectómetros cúbicos de capacidad y protege de las avenidas a la Costa Tropical, además de abastecer a sus municipios y regadíos.
Su aprovechamiento hidroeléctrico se hizo esperar. La Junta de Andalucía sacó a concurso la explotación energética de la presa en 2012 y la adjudicó a Cuerva en julio de 2018. Hasta ahora, el agua del embalse nunca se había usado para producir electricidad.
Uno de los principales retos ha sido adaptar una central nueva a los espacios y elementos hidráulicos ya construidos en la presa. Esto obligó a adaptar diseños y equipos, coordinar especialidades e instalar tuberías forzadas, turbinas, generadores y sistemas de control y protección.
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Dos turbinas Francis
La instalación dispone de dos grupos turbina-generador equipados con turbinas Francis. La electricidad producida se evacúa a la red a través de una línea aérea de unos 200 metros y 20 kV, conectada con E-Distribución.
Antes del arranque, el equipo técnico completó las comprobaciones de seguridad, las pruebas de apertura y cierre de válvulas, los ensayos en vacío y las verificaciones previas a la entrada en operación de la central.
«Llegar a este punto supone ver materializado el resultado de dos décadas de espera hasta poder trabajar sobre el terreno», señala Moisés Garrido, director de Operaciones de Cuerva.
Sin partir de cero
«Han sido años de ingeniería, obra, montaje y coordinación para un proyecto especialmente complejo porque no partíamos de una infraestructura diseñada desde cero», añade Garrido. «Cada solución ha tenido que adaptarse a lo que ya existía en la presa», recalca.
La central incorpora además 92 paneles fotovoltaicos, con una potencia total de 51 kW, destinados al alumbrado y a los servicios auxiliares. De este modo, los servicios propios de la central también se alimentan con energía solar.
Según las estimaciones del proyecto, su funcionamiento permitirá evitar unas 11.000 toneladas de CO₂ al año. En la construcción han participado más de una quincena de empresas del territorio, junto con distintas subcontratas, lo que ha contribuido a dinamizar la economía local.
Un regreso a los orígenes
Rules tiene un significado especial para la compañía, fundada en Granada en 1939 por José Cuerva Cobo. Tras participar en la electrificación de pueblos rurales de la Alpujarra, la empresa impulsó la recuperación de antiguos aprovechamientos hidroeléctricos.
Ese trabajo lo continuaron las generaciones posteriores, y hoy la compañía está liderada por la tercera generación de la familia. La puesta en marcha de Rules da continuidad a ese legado con más de ocho décadas de experiencia acumulada.
«Para Cuerva es difícil separar este proyecto de nuestra propia historia: la energía hidroeléctrica forma parte de nuestros orígenes», afirma Ignacio Cuerva, CEO de Cuerva. «Poner en marcha Rules, además en Granada, supone culminar un recorrido de muchos años de trabajo», añade.
Más centrales a pie de presa
El modelo de Rules, aprovechar presas que ya existen en lugar de construir otras nuevas, se repite en otros puntos de España. La propia Cuerva avanzaba a comienzos de este año, junto a Vielca, en la central de Arenós (Castellón), de 5,77 MW, al pie del embalse de Arenoso.
El Ministerio para la Transición Ecológica construye otra central pública de 4,5 MW en la presa de Irueña (Salamanca), con obras iniciadas en marzo de 2025. EDP, por su parte, anunció una central de 3 MW en la cuenca asturiana del Nalón para 2026.
«Este proyecto refleja nuestra manera de entender la energía, combinando experiencia, innovación y aprovechamiento eficiente de los recursos energéticos para contribuir al desarrollo y transformación del territorio», concluye Ignacio Cuerva.