Éste es el motivo por el que odias tu voz al escucharte en audios, según un médico experto

Éste es el motivo por el que odias tu voz al escucharte en audios, según un médico experto

A algunas personas les encanta escuchar su voz grabada: sienten curiosidad, orgullo o simplemente disfrutan al reconocerse. Incluso pueden repetir sus audios para analizar cómo suenan. Sin embargo, existe otro grupo mucho más numeroso que experimenta incomodidad inmediata cuando se oye en una grabación. Por qué odias tu voz al escucharte en audios. Normalmente, son quienes, después de enviar un mensaje de voz por WhatsApp o grabarse en cualquier dispositivo, evitan reproducirlo porque “no soportan” cómo suenan.

En general, esa sensación de extrañeza puede generar vergüenza, sorpresa e incluso rechazo. ¿Por qué ocurre esto? La respuesta no es superficial, sino que combina factores biológicos, psicológicos y de personalidad que influyen directamente en la percepción. Una de las principales causas es la diferencia entre cómo escuchamos nuestra voz internamente y cómo suena externamente en una grabación. Cuando hablamos, el sonido llega a nuestros oídos por vía aérea, pero también por conducción ósea, lo que amplifica las frecuencias graves y hace que percibamos nuestra voz más profunda.

Por qué odias tu voz al escucharte en audios

OE+ explica que Cuando hablamos percibimos nuestra voz a través de dos canales diferentes. Esta doble percepción de la voz provoca una distorsión y hace que escuchemos nuestra voz de forma diferente. En cambio, la grabación solo capta el sonido externo, más agudo y distinto a la imagen sonora que tenemos de nosotros mismos.

A esto se suma un factor psicológico: la discrepancia entre la identidad que creemos proyectar y la que realmente se percibe puede generar incomodidad. «La voz también expresa emociones y sentimientos. Es una característica muy específica de cada persona y no solo se da en la garganta, sino que involucra a todo el cuerpo», aseguran los expertos de OE+.

De esta forma, las personas más autocríticas, perfeccionistas o con mayor sensibilidad social tienden a experimentar mayor rechazo. Por el contrario, quienes disfrutan escucharse suelen mostrar rasgos de mayor autoestima, extraversión y autoaceptación.

Como recomendación, conviene exponerse progresivamente a la propia voz grabada, practicar la autocompasión y recordar que los demás perciben nuestra voz como algo natural y coherente con quienes somos.

Según miembros del CSIC, la voz con cierto tono grave o melodioso puede activar en el oyente emociones positivas asociadas al deseo y la atención. A su vez, una postura erguida, movimientos fluidos y contacto visual adecuado transmiten confianza y carisma.

La incomodidad al escuchar la voz grabada no es un simple capricho. Se trata de un fenómeno que combina factores biológicos, psicológicos y emocionales:

Diferencias entre conducción ósea y aérea

Cuando hablamos, escuchamos nuestra voz de dos maneras: por el aire y por la vibración de los huesos del cráneo (conducción ósea). Esta última amplifica las frecuencias graves, haciendo que percibamos nuestra voz más profunda y resonante. En una grabación solo se capta el sonido transmitido por el aire, por eso suele sonar más aguda o distinta a como la percibimos internamente.

Desajuste entre autoimagen e identidad sonora

Tenemos una imagen mental de cómo creemos que suena nuestra voz. Cuando la grabación no coincide con esa expectativa, se genera una pequeña disonancia cognitiva que puede producir rechazo o incomodidad. La Clínica ENT & Allergy Associates explica que Tu voz es parte fundamental de tu identidad. Te escuchas hablar a diario, así que desarrollas una imagen mental de cómo suenas.

Ansiedad social

Quienes temen el juicio externo tienden a evaluar su voz como si fuera constantemente examinada. Esto aumenta la inseguridad al escucharse.

Perfeccionismo

Las personas perfeccionistas suelen centrarse en detalles mínimos como pausas, muletillas o tono, lo que refuerza la insatisfacción. Y especialmente odias tu voz al escucharte en audios.

Exceso de autocrítica

Muchas personas analizan su voz con dureza: detectan “defectos” que los demás apenas notan. La autocrítica elevada puede amplificar la sensación negativa.

Experiencias pasadas

Comentarios negativos sobre la voz durante la infancia o adolescencia pueden dejar una huella emocional que influye en la percepción adulta cuando nos grabamos en audios.

Consejos para aceptar tu voz al escucharte en audios

Aceptar la explicación biológica

El primer paso es racionalizar la experiencia. La diferencia entre cómo escuchas tu voz al hablar y cómo suena grabada se debe a la conducción ósea. Tu cerebro está acostumbrado a una versión más grave y resonante. La grabación no “empeora” tu voz; simplemente muestra cómo realmente la perciben los demás. Comprender esto reduce la sorpresa y normaliza la experiencia.

Practica la exposición progresiva

Evitar escuchar tu voz refuerza la incomodidad. En cambio, exponerte poco a poco ayuda a que tu cerebro la perciba como algo familiar. Algunas técnicas:

La repetición disminuye la sensación de extrañeza.

Mejora tu técnica vocal (si lo deseas)

Aceptar tu voz no impide que quieras potenciarla. Algunas prácticas útiles incluyen:

Reduce la comparación

Compararte con locutores profesionales puede generar una expectativa irreal. Las voces que escuchas en medios suelen estar entrenadas pues son profesionales que hace años se dedican a ello. Y actualmente muchas de ellas también pueden estar editadas. Tu voz cotidiana no necesita cumplir ese estándar para ser válida y efectiva.

Acepta la individualidad de tu voz

Tu voz es una huella sonora única. Es parte de tu identidad, como tu rostro o tu forma de escribir. No necesita parecerse a la de nadie más para ser auténtica y valiosa.

Sé paciente contigo mismo

La aceptación no ocurre de un día para otro. Es un proceso gradual de familiarización y cambio de perspectiva. Con práctica y una actitud más consciente, la incomodidad disminuirá y podrás escuchar tu voz grabada con mayor naturalidad.

Cómo son quienes solo envían audios de voz

Además no gustarse, hay personas que solo mandan mensaje de audio y nunca llaman suelen valorar la eficiencia, el control, la expresividad sin interrupciones y la posibilidad de gestionar el contacto con el otro sin exponerse demasiado.

Este perfil puede incluir tanto a personas ocupadas como con rasgos introspectivos, y no debe juzgarse sin comprender el contexto de cada uno.

 

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