Contenido
- 0.1 El sencillo gesto que mejora tu sueño y productividad en el trabajo: lo avala el experto Alfredo Rodríguez-Muñoz
- 0.2 Las personas con más inteligencia de lo normal tienen este rasgo en su personalidad: está confirmado por los expertos
- 0.3 Si tienes pareja, deberías hacerte estas dos preguntas hoy mismo: lo avala una neuropsicóloga española
- 1 Marta Jiménez y el impacto del azúcar en el cerebro
- 2 ¿Por qué es importante esto para tu salud?
- 3 ¿Qué es lo que puedes hacer ahora?
Marta Jiménez, experta en salud mental, ha lanzado una advertencia clara sobre el consumo de un producto que todos tenemos en la cocina. Según la especialista en neuropsicología, el azúcar altera el funcionamiento del cerebro de una forma mucho más profunda de lo que la mayoría admite. La comparación es directa: esta sustancia activa las mismas zonas cerebrales que la cocaína, afectando al sistema de recompensa y a la liberación de dopamina.
Basados en las explicaciones de Marta Jiménez en sus redes, el problema real aparece después de ese subidón inicial. Tras la sobreactivación llegan los bajones químicos, que impactan en cómo las personas piensan y actúan en su día a día.
Marta Jiménez y el impacto del azúcar en el cerebro
El azúcar y la cocaína comparten más que el «color blanco», según Jiménez, ya que ambas sustancias secuestran el sistema de recompensa del cerebro. La experta detalla que, una vez que el efecto de la dopamina desaparece, el organismo experimenta síntomas que solemos achacar al estrés, pero que nacen de la dieta. Esta montaña rusa química es la responsable de la niebla mental y esa sensación de fatiga crónica que impide rendir en el trabajo o en los estudios.
La neuropsicología confirma que el estómago funciona como un segundo cerebro. Todo lo que se ingiere tiene un reflejo directo en el estado de ánimo y en la capacidad de concentración. El consumo constante de azúcar se traduce en cambios de humor bruscos y un aumento notable en el riesgo de sufrir depresión.
¿Por qué es importante esto para tu salud?
Vivir con ansiedad puede tener su origen en lo que metes en el cuerpo cada varias horas. La experta invita a reflexionar sobre cuántas veces al día alguien se está «drogando» sin saberlo. El consumo de azúcar es un hábito que mantenido en el tiempo debilita la salud mental y complica la gestión de las emociones básicas. El impacto no es solo físico, sino que altera la estructura de las decisiones diarias:
- El cerebro pierde agilidad debido a los picos de glucemia.
- Los bajones de dopamina generan una necesidad de consumo que deriva en nerviosismo.
- Se genera una sensación de aturdimiento que dificulta la claridad en los pensamientos.
¿Qué es lo que puedes hacer ahora?
El primer paso para mejorar la relación con la propia mente es cuidar lo que ingresa en nuestro estómago. Marta Jiménez insiste en que, si quieres cambiar cómo te sientes, debes cuidar lo que comes. Al ser el aparato digestivo un espejo de la mente, reducir el azúcar y comer de forma saludable permite que el cerebro recupere su equilibrio natural.
Cuidar nuestra salud mental también pasa por alejarnos de los estímulos que agotan nuestro cerebro. La experta en neuropsicología explica que el paciente debe entender que su malestar puede ser una reacción química evitable. Al final, la decisión de dejar de consumir alimentos ultraprocesados con azúcar es el comienzo para recuperar la energía y la estabilidad emocional que los chuches nos roban.






